miércoles, 15 de mayo de 2013

Los argumentos para defender el aborto son intereses

Siempre hay un debate agitado cada vez que se plantea una reforma de la Ley del Aborto. Aunque también es cierto que cada vez el debate tiene menor contenido intelectual y se imponen las consignas. Estos días hemos tenido que soportar a cargos del PSOE afirmando “que nos obligarán a tener hijos deformes” que “el feto no es un ser humano”, que “la Iglesia impone su moral” –como si para defender la vida hubiera que ser necesariamente católico- y que en el Gobierno “se preocupan más por los fetos que por los recortes que de verdad sí que matan”.
No son argumentos, son consignas y dislates, pero, ¿hay argumentos a favor del aborto? Veamos lo que, además de los disparates anteriores, nos suele lanzar el submundo progresista:
Defensa de los derechos de las mujeres o feminismo: es interesante éste argumento centrado en “con su cuerpo una mujer hace lo que quiere”, algo discutible en el caso de su propio cuerpo –la mutilación o el suicidio, como que son muy éticos- pero no en el caso del cuerpo de otro ser humano y menos indefenso. Y además, centrémonos en el contenido ideológico feminista que intenta anular una de las cualidades más bellas de la mujer, que es la maternidad: por ahí va el tiro. Además, a las feministas no suele importarles lo que sufre una mujer que ha abortado, el apoyo que necesita para superar y perdonarse lo que ha hecho. Es también cierto que vivimos en un mundo donde cada vez hay más frivolidad y como dijo Aído en televisión “abortar es como operarse de las tetas.”
Evitar que haya más pobres o desfavorecidos: por esa misma razón, exterminemos a los 1000 millones de seres humanos que pasan hambre. El exterminio masivo de seres humanos tiene cierta relación con las ideologías que defienden el aborto. Es más, Santa Teresa de Calcuta ya dijo: “el aborto destruye la paz, porque si una madre puede matar a su hijo, ¿qué puede impedir que matemos a otro ser humano?”
Evitar el sufrimiento de los discapacitados: ocurre lo mismo que lo anterior, ¿exterminamos a todos?  Todos conocemos a familias que tienen algún hijo con problemas de discapacidad y son personas muy especiales de las que fluyen amor y alegría. Es un misterio más de nuestra vida. Es cierto que no es fácil, que exige sacrificios y mucho don de sí mismo, pero también es verdad que lograr la felicidad nunca fue un camino sencillo.
Violación: quizá sea el asunto más complejo, más duro de rebatir, por la carga sentimental y lo trágico del drama. Afortunadamente apenas se dan embarazados por violación. En cualquier caso, ¿vamos a someter a la pena de muerte a quien no tiene la culpa mientras se permite que los violadores salgan de prisión y reincidan? ¿De verdad se arregla un problema con otra maldad? ¿Y la adopción?
No hay argumentos, porque en ningún momento dejamos de considerar persona humana al embrión, como es lógico. Yo tengo  una hija que tuvo que nacer por cesárea a los 7 meses de gestación, con kilo y medio de peso, en aquellos días en que descubrimos que Morín trituraba fetos de hasta 8 meses de gestación... La semana pasada conocimos la noticia de una operación pionera realizada en España a un feto de 21 semanas con una dolencia respiratoria, y los médicos fueron capaces de operarle dentro del vientre de su madre, salvando la vida. Recordemos que actualmente se puede acabar con la vida del embrión más allá de las 21 semanas…
Además, hasta la misma sentencia en relación a la Ley de Felipe González, recurrida por el padre del actual ministro de Justicia Gallardón, reconocía los derechos del nasciturus. Aquí pasa como con las sentencias sobre derecho a la educación en castellano: que no se cumplen. Las leyes del aborto que han estado vigentes en España son inconstitucionales. Pero, ¿qué importa eso en un sistema que se desmorona por sus propios defectos?
Ninguno de los falsos argumentos es sostenible. Realmente detrás de la justificación del aborto sólo hay tres intereses que no van a reconocer los abortistas:
El primero es el negocio: las clínicas dedicadas al aborto son pocas y en pocas manos, y forman un conglomerado poderoso -el negocio mueve miles de millones de euros sólo en España- que influye mucho en todos los partidos. Hasta varios diputados del PP han amenazado al Gobierno de que votarán con el PSOE si la ley del aborto que se propone es demasiado restrictiva…
El segundo es el control de la población: el sistema de poder mundial, las instituciones más o menos oscuras que juegan a dominar el mundo, exigen que en los países tengan leyes del aborto para controlar el crecimiento de las sociedades, paso importante de dominio económico. Es gracioso como la izquierda y el progresismo se alía con ciertos poderes globales…
El tercero es la frivolidad: sin valores, ni principios ya nada importa. Es más, hay todo tipo de métodos anticonceptivos y por tanto el aborto no es realmente una necesidad para evitar las consecuencias de las relaciones sexuales. Por tanto, realmente, sólo la frivolidad de la falta de previsión, de esa libertad sin responsabilidad que propone el progresismo, se puede entender cierta postura por la que un capricho de unos minutos vale más que una vida.
De todas formas, y como conclusión, a los que esperáis un cambio importante de la Ley del Aborto de éste Gobierno, recordaros que ayer Cospedal afirmó: “no tenemos ni siquiera una idea de lo que será la propuesta de la nueva Ley del Aborto.” Como en el caso de los impuestos y tantas otras cosas, éste Gobierno sin ideas acaba por escoger las del PSOE, porque en el PP domina un sector que cree que para ser demócrata, hay que defender la ideología de la izquierda.

martes, 7 de mayo de 2013

EL 11M SE HIZO PARA ZAPATERIZAR A RAJOY Y QUE EL PP ASUMIERA EL TIEMPO NUEVO

Comentarios a LAS CLOACAS DEL 11M, de Ignacio López Brú, Madrid 2013, Editorial Sepha
Ha sido tal la manipulación que aún muchos no saben ni qué pensar y la mayoría prefiere ni plantearse el asunto de la autoría de la masacre del 11M: el miedo a enfrentarse a la verdad es tal que la sociedad, en general, prefiere pasar página. Vivimos en una sociedad egoísta y sin moral cuya regeneración sólo será posible gracias a una minoría creativa que sepa refundar los valores que hicieron posible nuestra cultura. Mientras, algunos seguimos avanzando en diagnosticar nuestros problemas…
La gran aportación del libro de López Brú es ordenar todo lo que hemos sabido del 11M gracias a investigadores como Luis del Pino, Fernando Múgica, Casimiro García Abadillo, Pedro J. Ramírez, José María de Pablo, a decenas de colaboradores más o menos anónimos y al impulso de las Víctimas como Gabriel Moris, Francisco José Alcaraz o Ángeles Domínguez.
¿Ordenar? Sí: ha colocado en los minutos precisos de aquellos terribles días de marzo lo que hemos conocido en estos 9 años transcurridos desde el 11M, contribuyendo a NO OLVIDAR LO INOLVIDABLE. Al ordenar, siempre se ve más claro y se encuentra lo que se había traspapelado. La conclusión es aterradora e indignante, pero su valor reside en que es real. El autor además tiene la habilidad de aportar distensión para ayudar a relajar una lectura devoradora: comentarios ingeniosos, ironía y cultura histórica y literaria forman parte de éstas páginas.  Por ejemplo, el paralelismo entre Maura y Aznar es de antología, impactándome especialmente. Maura, que sufrió intento de asesinato porque quiso reconducir a la nación frente al sectarismo progresista durante la Restauración –tanto se parece el régimen de 1978, hasta en su desmoronamiento-, llegó a decir, al final de su vida: “mi principal error fue tomar a broma el poder de la Masonería.” (Ferrari Billoch, La Masonería al desnudo, Madrid, 1935).
El 11M no fue un atentado solamente de ETA, ETA es sólo una marioneta de otro poder. Tampoco el 11M fue una masacre islamista. Esa maliciosa dicotomía “si es ETA gana el PP y si es la Yihad gana el PSOE” fue una insidia lanzada por el propio ZP –como la de los suicidas-, como también la hipótesis de la colaboración ETA-islamismo lanzada por Felipe González.  Al final, ganó el sistema.
El 11M fue un golpe que buscaba impedir una política muy concreta. No se trataba de ir contra el PP o el PSOE, ni de que a ETA se le fuera la mano ni que los islamistas quisieran castigarnos por Irak. El 11M es un recordatorio para volver a amenazar a Aznar -y a su partido- en su despedida, como se le amenazó justo antes de su llegada en abril de 1995: España no debe seguir el camino de volver a intentar ser una nación importante, que eso se ya pactó hace siglos…  
Hoy comprendemos más gracias a “Las cloacas del  11M”. Por eso entendemos por qué desde las 10:07 de la mañana del 11M, Gabilondo desde La SER pidiera un tiempo nuevo. Y por eso a las 14:40 del mismo día Aznar responde que “no vamos a cambiar de Régimen ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matar. No hay negociación posible con estos asesinos.” ¿Qué se había cocido en menos de 6 horas desde la masacre?
Las cartas estaban sobre la mesa y comenzó el acoso y derribo contra el Presidente que más había hecho contra ETA desde 1975. Se abandonó la investigación de lo que había ocurrido y se puso en marcha la operación de intoxicación brutal que vivimos aquellos días como una pesadilla; fue una conmoción nacional donde vimos miserias humanas cada minuto, como un reflejo de peores miserias donde algunos se dejaban la moral y la decencia para sacar partido a 193 muertes y casi tres mil heridos. El comportamiento de ciertos periodistas y de ciertos medios (y no sólo del Grupo PRISA, como verán leyendo el libro, ojo a algunos que hablaban desde La COPE), de muchos políticos (y no sólo del PSOE o nacionalistas, como verán, ojo con algunos del PP), de miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado (magistral síntesis nos regala el autor de esas familias o clanes en las mismas: Opus, Valencia, PSOE, CNI…) y, por supuesto, de jueces que se venden por un ascenso o una medalla que incrementa el salario nos sitúa ante una conspiración de enormes magnitudes cuyas consecuencias estamos pagando.
López Brú viaja hasta la mayoría absoluta de Aznar para encontrar semillas del 11M. “La izquierda asimiló muy mal la mayoría absoluta del PP y llega un momento en que decide que todo vale”. También rememora oportunamente la intervención de Felipe González, en el último día de la campaña vasca para las elecciones autonómicas de 2001, cuando Redondo Terreros y Mayor Oreja habían sellado un esperanzador pacto: “Nico, no cometamos más errores. Hay que recuperar a mis amigos del PNV”. El tiempo nuevo… Es decir, si el PSOE ya tenía una alianza con el nacionalismo contra la nación, ya sólo faltaba sumar al PP.
El objetivo cumplido del 11M, por tanto, no fue la repugnante etapa de Zapatero contra la nación, sino la gran traición actual del PP que está consolidando lo peor del zapaterismo. El 11M tiene que ver con la afirmación de Rajoy del 20 de octubre de 2011: “este anuncio de ETA es una gran noticia porque llega sin que hubiera concesiones políticas.” Era mentira porque era ya ése tiempo nuevo
El 11M se empieza a comprender una vez que Mariano Rajoy pierde por segunda vez y decide aceptar que para ser Presidente del Gobierno debe asumir  el  tiempo nuevo. Eso explica bien las diferencia entre el Rajoy de 2004 a 2008 y el que ahora padecemos. De ahí se comprende que echara a San Gil, que removiera todo el poder del partido contra Esperanza Aguirre, que amasara el resultado del Congreso de Valencia y demostrara, durante la segunda legislatura de ZP que aceptaba el proceso de negociación con ETA, la legalización del terrorismo, la anulación de las Víctimas (la AVT de Alcaraz), el enterramiento de la investigación del 11M y, como estamos viendo, el programa económico socialista que afianza el Estado ruinoso de las Autonomías del que vive una casta político-sindical-empresarial corrupta que, para mantenerse, está acabando con la nación a base de impuestos y destrucción de riqueza.
Hoy se comprende más que nunca que no hay partidos, sino sistema, que no hay lucha ideológica entre derecha e izquierda sino un enfrentamiento entre quienes quieren nación y libertad y quienes defienden un sistema de corrupción que se desmorona. Es decir, el 11M no se trató solamente de un Golpe de Estado para colocar al Partido Socialista en el poder; el 11M fue, sobre todo, un proyecto magistral para terminar de introducir al PP en un proyecto contra la nación. Efectivamente, si la Alianza Popular de Fraga tuvo la misión de colar a la derecha de los años ochenta la gran estafa de aceptar los dislates de la izquierda y del nuevo régimen (Autonomías, desaparición de la independencia judicial y un programa contra sus propios valores), el 11M canalizó, unos pocos años después y pactos oscuros mediante, la zapaterización de Rajoy, como desgraciadamente estamos comprobando a diario: socialismo económico, impedimento de reformas urgentes, consolidación de los dislates progresistas contra el orden elemental, aceptación de Bildu ETA en el juego político, paralización definitiva de la investigación del 11M  y mantenimiento de la ruina Autonómica y de la clase política corrupta.
No hay que tener miedo. Hay que conocer el problema para diseñar la solución. No se empeñen en defender al PP del PSOE o de criticar sólo al nacionalismo, no se dejen engañar: preocúpense de identificar la maldad del sistema, esto es, de la corrupción de un poder, de una comunidad de intereses que controla el Estado contra España y los españoles. Dejó claro Cicerón que “el ciudadano decente no puede tolerar que en su patria se instale un poder por encima de la Ley”. Sólo si sabemos exigir libertad, democracia auténtica y unidad nacional tendremos remedio. Son valores todos ellos por encima de las ideas y valores de cada uno. Primero nación y libertad, esto es,  democracia de ciudadanos libres e iguales con justicia independiente. Dado esto, que debe unirnos a todos por encima de matices,  luego ya podremos discutir cuáles medidas pueden ser mejores.  Como dice Luis del Pino en su interesante prólogo, con toda la razón y todo el sentido profundo de aquello de Cristo, “la verdad nos hará libres”.

LINK PARA COMPRAR EL LIBRO, YA EN SU TERCERA EDICIÓN EN APENAS DOS MESES
LINK PARA FIRMAR LA INICIATIVA DE G. MORIS PARA QUE SE INVESTIGUE EL 11M
(Ya pasamos de los 42.000 FIRMANTES)
PARA SEGUIR AL AUTOR Y A LA EDITORIAL EN TWITTER, buscar
@ignaciolopezbru
@sepha

martes, 23 de abril de 2013

En serio: en Hungría hay un político en activo con principios

El pasado domingo, en un descanso del programa LA MARIMORENA de 13 TV dirigido por Carlos Cuesta, Pío Moa me decía que “en estos debates, más bien jaulas de grillos, no hay tiempo para argumentar.” Es cierto. Las tertulias televisivas son el ambiente idóneo para la habilidad de la consigna, no para la reflexión. Y de reflexión y de debate serio carece nuestra sociedad. Porque si bien es cierto que ha habido crisis tan negativas como la actual –y peores- quizá en esos momentos había cierto terreno para la cultura y el pensamiento que ahora parecen arrasados por el predomino de la información manipulada.
Así, en estos días en que la clase política es uno de los grandes problemas del mundo occidental, ha pasado desapercibida la entrevista publicada por El Mundo el pasado sábado a Viktor Orban, Primer Ministro de Hungría.
Es un político con principios y con capacidad para defenderlos. Lo último es importante. Es el líder de un partido con una gran mayoría que ha impulsado una nueva Constitución de su país que no ha gustado nada a la burocracia de la UE, que intenta condicionar las políticas de los países miembros aún a costa de atacar las costumbres y la cultura de cada nación para imponer el modelo de socialdemocracia anticristiana tan nefasto.
La entrevista no tiene desperdicio. La he releído varias veces y os dejo algunas perlas que muestran la clarividencia de un político de convicciones y sin complejos. Debe servirnos para la esperanza y para animarnos a buscar propuesta positivas que ilusionen a nuestra nación a la deriva:
Cristianismo y Europa:
Debemos respetar el pasado de Europa. Es un error pensar que el cristianismo no ha tenido un papel decisivo en Europa.  Los valores y las instituciones europeas no se pueden mantener sin sus bases cristianas. Sería ventajoso para la UE reforzar sus raíces cristinas.
Constitución de Hungría
Nuestra Constitución respeta el cristianismo. Sin el cristianismo nuestra nación no hubiera sobrevivido los últimos mil años.  La Constitución defiende la vida desde la concepción, porque si no defiende la vida ¿qué otra cosa podría defender? No es liberal ni conservadora. Es constructiva; una Constitución tiene que construir el bien común.
Cristianismo y sociedad
Una sociedad con valores cristianos es ventajosa incluso para los que no lo son. Los cristianos siempre estamos a favor de la libertad.
Economía
Nos hemos concentrado en bajar impuestos sobre los ingresos pero tenemos el IVA más alto de la UE, del 27%, ya que es más justo pagar cuando gastas que cuando trabajas para ganar dinero; sí, es socialmente más justo.

¿Qué me dicen? ¿Les parece un milagro? Dejen sus comentarios…

viernes, 19 de abril de 2013

¿Quieres firmar para que se investigue el 11M de una vez?

Siguiendo la petición de D. Luis del Pino, apoyando la valiente y oportuna iniciativa de D. Gabriel Moris, víctima e investigador de la masacre del 11M, os solicito que firméis en ésta petición dirigida a diversas instituciones del Estado para exigir que se investigue la masacre de Madrid, con cuya ejecución se consolidaron gravísimas políticas que están haciendo peligrar la misma existencia de nuestra nación.




Gabriel Moris, a quien todos conocéis, ha puesto en marcha una petición pública, a través de Change.org, para solicitar al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional para que se investiguen de una vez los atentados del 11-M.

Puedes adherirte a la petición entrando en la página


Además de firmar, ayuda a difundir al máximo la iniciativa a través de las redes sociales.

P.D.: Aquí podéis leer el último artículo de Gabriel Moris: "Depurar las cloacas y dar valor a los residuos"

lunes, 15 de abril de 2013

“No soy mujer de consensos sino de principios”

Se podrá estar de acuerdo o no con ella; tuvo aciertos, cometió errores. Como cualquiera. Pero con un balance positivo para su nación y para el mundo. La frase del título es de Margaret Thatcher, que nos ha mostrado, al irse, todas las miserias de la derecha española, que aún hoy, tanto por sus políticos como por sus periodistas afines, sigue rezumando complejo de inferioridad frente a la izquierda a la que terminan por someterse…
Thatcher es un ejemplo no porque lo digan quienes quieren apropiarse de sus éxitos –liberales, conservadores o patriotas- sino por haber defendido sus convicciones con habilidad y contundencia en un mundo dominado por la propaganda socialista y las consignas progresistas. Enfrentarse al poder brutal de los sindicatos, devolver la libertad –siembre con responsabilidad- a los ciudadanos, reforzar la democracia agarrándola al cumplimiento de la Ley, son todas medidas que urgen hoy en España.
Pero aquí sucede todo lo contrario: los líderes del Partido Popular que han realizado declaraciones o escrito artículos de todo tipo elogiando a la Primer Ministro inglesa, han aplicado siempre las políticas opuestas a las suyas. Es más, han ido afianzando en sus mandatos, sobretodo Rajoy, toda la perversidad ideológica del socialismo tanto en materia económica, como en educación, sanidad y cambio cultural y moral…Y la cosa sigue empeorando.
Efectivamente, ha predominado el servicio al consenso que a las convicciones. Porque es más agradable cobrar en el retiro unos cuantos miles de euros de cualquier consejo de una grande del Ibex que contar la verdad sobre el oscuro sistema de partidos que está acabando por aniquilar la nación española. Es más cómodo contemporizar con el adversario que enfrentarse con valentía. El camino de la traición siempre es el más fácil.
Aún ayer, una periodista famosa por su valiente defensa de España, decía que “el Rey había prestado un servicio a la nación y que la Transición era su gran obra, un éxito que debíamos agradecer.” Con este tipo de comentarios que obvian los escándalos, también los políticos -no hablo sólo de mujeres o corrupción- de la Casa y de la Familia Real, algunos demuestran su lejanía de la realidad social española y de los jóvenes que padecen los frutos de tal Transición. Nadie está más lejos de la realidad nacional que los tertulianos que pontifican a diario desde los diversos medios o los políticos que viven ajenos una crisis que sólo les interesa para aprovechar las desgracias ajenas, como siempre hace el socialismo.
Más grave aún es insistir en los éxitos de la Transición, pues pareciera que ahora los problemas han surgido como un castigo divino… ¿Acaso los errores –o traiciones- de la Constitución, no son causa de casi todos los males que sufre la patria? Sin autocrítica no hay regeneración.
Pero todo es un consenso. Un apaño de una casta político-mediático-empresarial. Una alegría donde el PSOE indulta a un banquero condenado y el PP cambia la ley para que pueda seguir en el cargo… Es todo una fiesta que siempre paga el ciudadano. Y sólo los ciudadanos podrán terminar con ella cuando se nieguen a pagarla. Nada más urgente que una renovación en la que tengamos políticos como Thatcher, que desprecien el consenso y defiendan sus principios.