Sí, y fiel a sus principios, de forma ejemplar, este fin de semana, ha hecho lo mismo en los últimos 35 años. Su homenaje personal con miles de amigos y seguidores, a Franco y a José Antonio, figuras de nuestra Historia, guste o no, a la muchedumbre inculta, de izquierda o derecha.
Otros, que tanto deben a Franco, financieros, periodistas, monarcas, empresarios, políticos, reniegan de él pensando que así conservan sus privilegios. Pero todos esos nos conducen a la podredumbre moral y, por ende, económica. Y perderán lo que tienen muy pronto. Y los que amamos a España y a nuestras familias y pueblos y ciudades por encima de las ideas y del dinero, tendremos que empezar a construir de cero.
Felicidades abuelo. Has cumplido con creces. Has hecho lo que debías. Has sido coherente. Yo no viví lo que viviste. Yo no entiendo tantas cosas. Cristo acabó en una Cruz. El bien no triunfa en la tierra. A ti te han condenado al silencio. Pero eres un ejemplo, y ayer, todavía, dolida la garganta por el zarpazo de una larga enfermedad, hablabas a tantos que quieren escucharte y, aunque te hayan silenciado, miles te quieren y te admiran. Incluso los que pudieron ser tus enemigos se han dado cuenta de que tenías mucha razón.
Yo también te quiero y te admiro y te doy las gracias y estoy orgulloso de llevar tu nombre. Felicidades por tantos motivos.