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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Podemos, una marioneta al servicio de la casta

Comentando la situación de Venezuela en Ya es domingo (Radio Inter 21-22:30h), surgió una interesante discusión sobre los paralelismos con España. Es evidente, en este caso, que la historia siempre puede repetirse.

Muchos analistas están deslumbrados con Pablo Iglesias y sus compañeros. Hablan de su habilidad, de su oratoria, de su utilización de las redes sociales, de su perfecto diagnóstico, de su capacidad para congregar a los españoles cabreados. Todo esto en el fondo no es más que el estudio del forense, al modo de un economista explicando la crisis. Ahora todos nos explican lo bien que lo está haciendo Podemos. Tal análisis es una burda elaboración de argumentario, anotando que los argumentarios se hacen para dos cosas: evitar que la gente piense y controlar las opiniones.

Todos parecen ignorar que Podemos ha tenido todo el poder mediático del país, que por cierto está bajo control de la casta casi en su totalidad. Es decir, Podemos es una marioneta de la casta que está cumpliendo perfectamente un papel indispensable en estos momentos: el del miedo. El miedo a Podemos es la excusa perfecta que muchos españoles de diferentes ámbitos ideológicos van a utilizar para justificar su voto a los corruptos. Si Pablo Iglesias tuviera dignidad, después de expulsar a los corruptos de su partido, lo disolvería, porque en el fondo, Podemos, es el mejor argumento de la casta para seguir robándonos. Podemos es un producto de la telebasura, con su misma dignidad y su escaso recorrido.

A mi Podemos nunca me ha impresionado. Aquí titulé, comentando el resultado de las elecciones europeas, "Podemos seguir manteniendo el régimen". Podemos es casta al servicio de la casta y que no deja de salir en los medios de la casta, mientras muchos somos vetados. Eso sí, cuando a la casta le interese, la marioneta será abandonada en el basurero. Han bastado unas cuantas filtraciones de corrupciones de Tania, Íñigo y Pablo y unas cuantas preguntas incómodas de periodistas del sistema para retratar a quienes son solo un producto artificial, y vacío, de nuestras élites corrompidas.  A ver si lo pilla la gente. Piensen.