Cuando se cumplen tres meses justos del día en que gané el concurso de EL CANDIDATO de Intereconomía, me han entregado el Toyota prometido y que, como sabéis los que seguisteis la disputada final, anuncié que el dinero que consiga de su venta serviría para diversas fundaciones.
El coche será adquirido posiblemente por un familiar cercano y su valor, después de liquidar los impuestos que corresponde, se destinará a fundaciones que trabajan por los demás, en España o fuera de España.
Entre otras, destacan, mi parroquia de Madrid, una casa de acogida en Venezuela, un colegio de niños con graves deficiencias en Toledo y una fundación que nació en una misión de Malawi serán los principales beneficiarios, aunque sin duda, escucharé otras solicitudes, pues hay tantísima necesidad.
Doy las gracias a todos los que me apoyasteis para ganar y a Intereconomía.
Todo esto que hoy termina ha sido para mi una gran experiencia vital.