Sinceramente, hacía tiempo que algo no me daba tanto asco como la noticia, repetida por la prensa escrita en todas las portadas, de que el tal banquero pide a Zapatero que aguante más tiempo en el poder, cuando es ya un clamor que este Presidente es la cosa peor que nos ha pasado como Nación. Al parecer, de forma absurda, lo que para los ciudadanos de España es una tortura, para este tipo es un chollo a no ser que…me atreveré…a no ser que su situación sea realmente desesperada o precisamente por eso mismo...
Que su situación puede ser mala, y lo será, porque no hay otra lógica. Con un consejero condenado por la justicia y esperando el indulto del Gobierno, y una empresa que siempre creció a las órdenes de los privilegiados (recordemos aquél memorable artículo de Jesús Cacho ya citado en este blog –qué pena que ya no esté en El Confidencial- donde se nos decía que el padre del tal, ya se dedicaba a financiar cositas al Príncipe cual, lo que le reportó convertirse en un gran beneficiado por tiempo indefinido)…es más necesario que nunca, en vez de trabajar y hacer negocios, intentar que le salven a uno del barranco. Cosa estupenda ésta de algunos bancos, que se hinchan estafando sobre castillos de naipes que son sus burbujas y, cuando quiebran, están prontos los poderosos para sacarles de su lodazal, causando paro, arruinando empresas y ciudadanos, y ellos, todavía, forrándose aún más.
Todo esto, porque yo, ingenuamente, pensaba que al tal banquero (perdón, cara dura con tirantes rojos) o a cualquier banquero, le iría mejor con menos paro, economía en crecimiento, serias reformas, política energética adecuada…es decir todo lo contrario a lo que ha hecho ZP. ¡Qué estúpido he sido! Estos tíos no son banqueros, son ladrones que viven de adular al Gobierno de turno, porque a nadie, a nadie sensato, empresario o trabajador, le puede interesar que ZP siga un solo minuto más en la Moncloa. A nadie, excepto al tal mediocre caradura de tirantes rojos.
Y es que vivimos en una tan general mediocridad, que nadie denuncia, que todos se conforman, porque lo triste es que nadie aspira a mejorar, no hay líderes, y tantos son aspirantes a chorizos y les encantaría estar forrados (de por sí no es malo) de la misma manera que éstos: sin esfuerzo, sin trabajo, de esa forma fácil y rápida que solo puede ser robando.