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miércoles, 10 de agosto de 2011

UNAS PALABRAS POSITIVAS ANTE EL ODIO CONTRA LA JMJ DE MADRID

Es el momento de centrarse en lo positivo. Habrá más de un millón de jóvenes en Madrid, junto al Papa Benedicto XVI, uno de los gigantes intelectuales del Siglo XX, escuchando el mensaje siempre nuevo de esperanza, de amor y de paz. El odio contra la Iglesia forma parte de esta historia desde el principio, pero ya sabemos que hemos vencido en la batalla de los tiempos. Perdonemos a los que no han tenido la suerte de la fe e invitémosles a escuchar, dejando atrás los odios, sonriendo y disfrutando. Ellos son muy pocos y no esperan nada. Nosotros sabemos que quien a Dios tiene, nada le fata: así que nada nos turbe...(Santa Teresa).

Intentan huelgas, anuncian paros y manifestaciones. Son muy pocos. Y no tienen el regalo de la fe, pero han llenado el vacío con doctrinas incendiarias y con otras creencias que hacen que el que no cree en Dios crea cualquier cosa disparatada (Chesterton). Quizá no creen porque no supieron  transmitierles la fe o porque un mal cristiano no supo dar el testimonio adecuado, o porque un ministro de la Iglesia les confundió o no supo guiarles en una crisis vital; o muchos no la tuvieron porque les educaron odiando a todo lo cristiano...Todos merecen conocer a Cristo, y nosotros debemos dar testimonio de verdad, de paz, de alegría y de perdón.

Nunca pudieron con la Iglesia. El ataque de nuestros días es el que lleva a un martirio no con sangre, sino silencioso, sin violencia física pero con ese relativismo que se quiere reir de nuestra forma de vida, el que quiere humillar nuestras sólidas convicciones, el que nos tacha de locos por todavía creer...(Benedicto XVI).

Hablan de las cuentas, protestan sin criterio, hablan de negocio. No entenderán nada. Se quedarán estupefactos como la sociedad francesa con la JMJ del 98. En el fondo, esos minúsculos ataques son otra forma que Dios tiene de sacar bien del mal. Porque la sociedad podrá ver, en pocos días, una multitud de jóvenes creyentes y, los que solo conocen lo que sale en la tele, quedarán alucinados porque les habían dicho que la fe católica era cosa de vejetes. Pero no, hay una primavera eclesial, miles de vocaciones sólidas en camino, una nueva fidelidad a las raíces y una fe mucho más auténtica porque exige ir contra corriente del pensamiento único del relativismo. Y esto de ir contra lo impuesto, suele gustar a los jóvenes...

lunes, 1 de agosto de 2011

¿SE ATREVERÁN CONTRA EL PAPA?

Ya no es sólo un rumor el que algunos de los indignantes o parte de sus colegas, estén calentando la visita Papal a Madrid con motivo  de la Jornada Mundial de la Juventud.

Les entiendo. Cuando al que odia a la fe no le basta el silencio para desinformar, para no contar la verdad de cómo se mantiene –o incluso crece- la fe católica en España a pesar de tantos embistes,  se ataca abiertamente con el insulto y las campañas contra la fe. Si hubo persecución sangrienta, ahora -nos ha recordado Benedicto XVI- se puede llegar al martirio por un camino de una violencia más sutil –quizá más dura que la sangrienta-, como es la persecución moral mediante las campañas de desprestigio.

Pero a mí, los ataques a la fe tan cargados de odio sobrenatural me confirman en lo que creo. ¡Ellos, en ese odio, son como Satanás! Exacto, el demonio sabe que Dios existe y por eso intenta hacerle daño. ¡Batalla perdida! Porque, ¿qué les costaría pasar del asunto, ignorando a los creyentes?

No, odian con fuerza. Odian a la Iglesia y a las personas que creemos. Y no soportan que seamos más de un millón de jóvenes que en plenas vacaciones, nuestro plan sea estar junto al Vicario de Cristo. No entienden que son muchísimos más que esos que pasarán cuatro días al ritmo de ciertos ruidos a los que no se puede llamar música. Ni lo soportan, ni lo entienden. Y por eso parece que algunos –con claro apoyo de los partidos de la izquierda- están pensando en organizar ciertas cosas que pueden resultar muy desagradables. Ayer, por ejemplo, supe por una amiga que han pegado entre insultos a un sacerdote de su parroquia cuando paseaba por el centro Madrid.

Esperemos que las autoridades no sean tan irresponsables como para permitir el dislate. Aunque quizá sea mucho pedir…Al menos, la Comunidad de Madrid sí ha reaccionado. Lo malo es la Delegación del Gobierno. Veremos.