Cuando, agobiado por los enormes costes de mantener los ejércitos en los diferentes asuntos de interés para su Imperio (y conviene recordar en esta época materialista que cuando digo intereses me refiero también a lo que no es sólo dinero…), el Emperador Carlos V tuvo que recurrir a sus amigos alemanes, los banqueros Fugger y Welser, seguramente no se le ocurrió menospreciarles, insultarles y echarles la culpa de su maltrecha hacienda…
Pero la inepta Salgado anda acusando de sus culpas a la Canciller Merkel en vez de aprender de ella, que con éxito ha puesto en marcha, de nuevo, la imparable locomotora alemana. Y es verdad y tiene razón, como explica bien D. Alberto Recarte en su Informe, que según el Tratado de Maastricht, los Estados en bancarrota no deben ser rescatados por la UE, sino deben quebrar si han hecho mal los números y son los bancos irresponsables que les prestaron millones los que deben asumir su responsabilidad. ¿Por qué deben pagar alemanes y franceses el hecho de que unos españoles manipulados y subvencionados hayan votado a ZP, si encima eso no es lo legal, lo pactado?
Porque sabíamos lo que nos venía encima antes de votar. En aquél debate Solbes-Pizarro de la campaña de las generales de 2008, Pizarro avisó al Ministro que por dos veces ha dejado a España al borde de la quiebra: “a ustedes no les creen los mercados”. Y explicó la crisis que sin remisión reventaría nuestras burbujas. Lo cual se lleva cumpliendo 2 años. Y los mercados no son esos especuladores maliciosos a los que el Gobierno no deja de pedir la pasta que derrocha. No. Los mercados somos nosotros, nuestras acciones, planes de pensiones y ahorro. Basta de estafas intelectuales siempre socialistas. Pizarro lanzó otro aviso ayer, delante de Pedro J., en Veo Tv: “la seguridad social tampoco funciona”. Es para echarse a temblar.
Y también un 6 de septiembre, ya en 2008, un amigo llamado Pepito, de familia influyente en el mundo económico español, que se ha convertido en un reconocido broker fuera de nuestras fronteras, me dijo: “Blas, España está quebrada, lo hemos analizado en mi banco estos días en Nueva York”. Han pasado dos años.
Al menos, hoy, en la oscuridad de la nevada que arreciaba en el centro de Europa, he visto, en la autopista colapsada por un tráfico de opulencia, un camión inmenso cargado de Pimientos de Murcia…Un empresario, con su camión, con sus problemas, con su lucha, pelea en un clima ajeno, y lleva una carga que consumirán esos alemanes que nos van a tener que rescatar, de nuevo. Me he emocionado. Hemos quebrado, pero existe Europa y existe España y una lo hace porque lo hace la otra. Y viceversa. Viva Alemania, Viva España. Y viva Carlos V, Rey de ambas y dueño del Imperio.