Querida Valle:
Con envidia sana comento hoy que has dado el paso a la política, y que te presentas por AES a la Alcaldía de Madrid. Sí, con envidia sana que tenemos tantos de los que pensamos que un partido no es nuestro lugar, o que preferimos la cierta comodidad de la parálisis, o que tenemos miedo, o que no sabemos qué hacer, o que no llegó nuestro momento, o que estamos centrados en la rabia, o que hacemos otras labores también importantes…
Valle, serías una Alcaldesa estupenda. Das mil vueltas en preparación a cualquier otro candidato, y eres de esas personas que nos gusta que entren en política, de las que se han preparado en la dura tarea de la vida, demostrando antes que han sabido ordenar su mundo personal y que por eso, pueden servirnos a los demás…
Además por cultura, formación, divertidísima inteligencia y sólidos principios, puedo garantizar que eres la mejor alternativa a la estafa, al robo, al timo, a la multa, al faraonismo y a los principios resbaladizos de un sujeto que ha traicionado a lo mejor de su propia familia. En cambio, Valle, tú honras con valentía el gran ejemplo de tu padre, acudiendo para servir a los ciudadanos según los principios que crees mejores, algo clave hoy en día, pues la casta suele servirse de los ciudadanos para lo cual usa los anti-principios que creen peores…
No se por qué, Valle, pero creo que con un poco de esfuerzo, puedes ser una sorpresa. Porque ya nadie podrá quejarse, nunca más, de la gran estafa, reflejo de todas, que es el PP de Gallardón y votar a este sujeto ya ni se podrá hacer con la nariz tapada. Votarle es no poder ya ni olerse uno mismo. Y votar Rosa Díez contra Gallardón, es votar contra uno mismo si se es de derechas. Por eso, querida Tía Valle, ánimo, las posibilidades son enormes. Todo mi apoyo, todo mi cariño. Y gracias por tu ejemplo.