Los debates, la tensión, el interés, la confusión acerca de la manifestación de la plataforma DEMOCRACIA REAL YA me lleva a intentar aclarar algunas cosas con algo más de sosiego.
He insistido que al final, por mucho que digan, por mucha gente apolítica y bienintencionada que siga este movimiento, estoy convencido de que es una trampa de la izquierda sectaria. Sus convocantes son esos que nuca estarían con VCT contra ETA, lo cual me parece fundamental. La Rebelión Cívica de Alcaraz es mucho más auténtica y sincera.
Porque, por otra parte, es fácil esa proclama tan anarca como retrógrada: “No a los bancos, ni a la Iglesia, ni políticos, no Gobierno.” Pero aquí, lo que menos se necesitan son recetas rojas.
De hecho, yo estoy dispuesto a unirme con quien quiera dar con las auténticas causas de nuestros males como país: una Constitución chapucera fruto de una transición controlada bajo amenaza por un separatismo terrorista, desde que se asesinara a Carrero, sino antes. Por tanto, hay que identificar el mal: partidos sin democracia, ley electoral, autonomías, nacionalismo…Pero eso no es exactamente lo que pretenden estos manifestantes aunque muchos de ellos crean que sí o se identifiquen con algunas buenas causas. Recuerdo la mani del 12-M del 2004 donde fueron cientos de miles de ciudadanos majetes que no sabían que aquello se convirtió en aquello de “AZNAR ASESINO”.
Están bien las protestas, pero ¿cuáles, por qué? Porque no van contra un sistema malo desde su origen, van contra lo que significa la derecha política, que por cierto no representa el PP. Cuidado. De nuevo, cuidado, aquí se nos escapa algo y lo principal es que para la capacidad o importancia de la protesta, los poderes fácticos están destacando ya demasiado una acampada de unos cuantos antisistema…Me quedo conque ZP anunció sorpresas que ya tenemos y además, las generales están a la vuelta de la esquina. El PSOE es tan genial como siniestro en sus estrategias para mantener el poder...