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domingo, 5 de junio de 2011

¿PUEDE REACCIONAR ESPAÑA?

Estábamos en la cola para coger un taxi en la zona de llegadas del aeropuerto de Palma de Mallorca, donde hemos pasado unos días con motivo de la boda de un amigo. Detrás nuestro, un ejecutivo alemán, alto, con cara de tipo listo, de unos sesenta años, pelo blanco bien peinado, charlaba en un perfecto castellano con su acompañante:
Acompañante: Como ve, esto es casi todo alemán.
Alemán: Si, de hecho, si todo va bien, pronto lo compraremos del todo…
Me impactó profundamente la frase. Más aún en medio de la crisis desatada por los pepinos asesinos.
¿Qué nos pasa? ¿Qué es la Unión Europea? ¿Nos pueden comprar? Esa noche saltaba en la prensa que Grecia prácticamente se vende a sí misma para poder pagar sus deudas… ¿Nos puede pasar a nosotros? ¿Qué Gobierno tenemos y quién puede reconducir esto?
En la boda de mi amigo charlaba sobre este asunto con el hijo de un importante político español:
-No te preocupes: España siempre reacciona.
Esperemos. Ya conocemos a muchos, en tantos sectores diferentes, que son responsables de lo que nos pasa. Y ahora ya no pueden arreglar nada, ni los que lo han hecho mal, ni los que no han sido eficaces para evitar el mal de otros. Tenemos que ser creativos y estar preparados para lo que pueda venir. Nuevas personas deben pedir paso. Hasta que una nueva generación de españoles entre en las posiciones de poder, no se arreglará ninguno de los viejos problemas. Quizá así se puedan cambiar las cosas.

martes, 31 de mayo de 2011

EL VALLE DE LOS CAIDOS Y LOS PEPINOS TOXICOS

El Gobierno –y no por cortinas de humo para distraernos de nuestra dramática situación- sigue en su disparate de la memoria histórica, revisando el pasado intentando ganar conflictos perdidos e incapaz de vencer las consecuencias de unos pepinos contaminados…

El PSOE, ajeno a su fracaso total –consecuencia de su irresponsabilidad-  sigue fiel a su ideología. Así, propone que un monumento de Paz sea motivo para resucitar odios que debieran haber quedado zanjados. Sí, el Valle es un monumento a la Paz y hay que conocer su verdadera historia,  su origen y su objetivo. No hay que picar en sus trucos del lenguaje porque el Valle no es lo que ellos dicen. Ni es un elogio del franquismo, ni lo es del bando vencedor, sino un monumento para la reconciliación nacional.

La estrategia socialista de la mentira es la estrategia para poner al PP –y a todos los que viven a su alrededor, incluida una gran parte del asustado episcopado que decide callar- delante de sus complejos y de su triste miseria. Porque la memoria histórica no es una traición a  esa media España que ganó la bien llamada Guerra de Liberación, sino que es una traición a todos los españoles, por cuanto viene a abrir heridas en vez de a sanarlas o nos miente sobre la historia en vez de contribuir a la verdad de lo que sucedió.

Por eso, por eso mismo y no por otro motivo son torpes. Porque son malos. Y son tan torpes, que arruinan a la sociedad en una enorme cifra de parados. Y son tan malos que sólo ahora, sus fieles seguidores se manifiestan echando la culpa al sistema. Sí, sólo ahora que los suyos han fracasado, como siempre han hecho, una y otra vez. Por eso, la crisis de los pepinos tóxicos es fiel reflejo de un gobierno también tóxico, que produce el asco que provoca una diarrea, como una  náusea de mafia y un miedo como el que produce la asesina bacteria que acaba con un hombre sano...Si han hecho algo bien, ha sido destruir en todo lo posible a nuestra nación, nuestra España. Por eso resisten, para seguir haciendo todo el daño que pueden.  Y quieren seguir en el poder, así que ojo, acomplejados, ojo, que el miedo no lleva a la sensata prudencia sino al odio más malvado…Y por cierto, sólo a los malos conviene avivar las protestas de masas cabreadas, porque eso luego nadie lo controla, y no hay mejor manera de destruir.