Estábamos en la cola para coger un taxi en la zona de llegadas del aeropuerto de Palma de Mallorca, donde hemos pasado unos días con motivo de la boda de un amigo. Detrás nuestro, un ejecutivo alemán, alto, con cara de tipo listo, de unos sesenta años, pelo blanco bien peinado, charlaba en un perfecto castellano con su acompañante:
Acompañante: Como ve, esto es casi todo alemán.
Alemán: Si, de hecho, si todo va bien, pronto lo compraremos del todo…
Me impactó profundamente la frase. Más aún en medio de la crisis desatada por los pepinos asesinos.
¿Qué nos pasa? ¿Qué es la Unión Europea? ¿Nos pueden comprar? Esa noche saltaba en la prensa que Grecia prácticamente se vende a sí misma para poder pagar sus deudas… ¿Nos puede pasar a nosotros? ¿Qué Gobierno tenemos y quién puede reconducir esto?
En la boda de mi amigo charlaba sobre este asunto con el hijo de un importante político español:
-No te preocupes: España siempre reacciona.
Esperemos. Ya conocemos a muchos, en tantos sectores diferentes, que son responsables de lo que nos pasa. Y ahora ya no pueden arreglar nada, ni los que lo han hecho mal, ni los que no han sido eficaces para evitar el mal de otros. Tenemos que ser creativos y estar preparados para lo que pueda venir. Nuevas personas deben pedir paso. Hasta que una nueva generación de españoles entre en las posiciones de poder, no se arreglará ninguno de los viejos problemas. Quizá así se puedan cambiar las cosas.