Cuenta hoy Antonio Rubio en EL MUNDO, que esta es la frase que utilizó el Comandante Cortina (Jefe de Operaciones del CESID en el momento del Golpe y, desde antes, compañero y amigo del Rey) cuando vio que la cosa se ponía fea contra él en el Juicio sobre el 23-F. Al parecer, aquí, lo mejor que puedes hacer por si un día te pasa algo, es tener algo sucio contra algún poderoso. Porque mientras que Cortina se fue de rositas, sus subordinados fueron condenados.
Así, dice Losantos, también hoy en EL MUNDO, que le gustaría saber algo más sobre el 23-F, y que las tres claves sobre aquello serían, antes, el papel del Rey en la caída de Suárez; durante, el papel de los diputados y la victoria del PSOE, después.
A mi lo que me alucina es que, sabiendo lo que se sabe, haya tanto estúpido defendiendo esta maldita falsa democracia, chiringuito del borbón (y de los que le adulan). Basta ya de cuentos de luchas por la libertad en tiempos de Franco y de Maricastaña…
Aquí lo que vale es lo que les vamos a tener que decir nosotros a nuestros hijos. Aquí lo que cuenta es que sabemos que esto no es democracia y aquí no pasa nada. Que esto es una estafa. Que un tío del CESID diga que saca lo de Carrero y todos acojonados…¿Qué pasa con lo de Carrero, oiga? Seguramente lo que nos imaginamos y de lo que nos tememos lo peor…Sí, porque lo de Carrero, el 23-F, el GAL, el 11-M y el Faisán, son capítulos de la misma serie de terror con los mismos repugnantes protagonistas.
Y al final, todos orgullosos de nuestra transición y democracia. ¿A quién toman el pelo? A los imbéciles que se dejan. Que son mayoría…
Se de buena tinta, para rizar el rizo, además de lo que se publica estos días, que uno de los mejores informados del Golpe del 23-F era Carrillo, pues ese día iba con chaleco antibalas. Menudo pájaro, el amiguito del Rey…Y también se que un cabreado Tejero, avanzada la tarde, le espetó a Fraga: “Usted peor que Carrillo”. Si al final, todos sabemos quién es cada uno en esta película de terror. Y sabremos quiénes, esta vez sí, no hicieron ni harán nada por la libertad. Porque la batalla es ahora, no la de 1975 ni la de 1981, cuando todos, en estupendos puestos, se repartían una tarta de la que no han dejado ni las migas…Ya nos encargaremos de saber el final de lo de Carrero y de las otras cositas parecidas. Pero hasta ahora, casi todos, gentuza.