Aclaremos términos. Según el Diccionario de la Real Academia:
Votar, primera acepción, y referida a una persona: dar su voto o decir su dictamen en una reunión o cuerpo deliberante, o en una elección de personas.
Botar, primera acepción: arrojar, tirar, echar fuera a alguien o algo.
Es decir, debemos hacer las dos cosas. Ahora. No voy a referirme a ningún partido. Habrá votos nulos que serán para la casta. Habrá una inmensa abstención, pero no será la que nace de un serio compromiso para deslegitimar un sistema corrupto sino la que beneficia al régimen, pues casi toda se basa en el pasotismo, la indiferencia y la ignorancia.
Hay que votar para botarles. De una vez. No vuelvas a picar. Que no te engañen más.
Hay varias alternativas serias con posibilidades. Cada voto que logren será un gran daño para el consenso que el PP, el PSOE con comunistas, nacionalistas y Monarquía mantienen contra toda una nación.
Si votas para botarles, lograrás que no triunfe una campaña montada sobre mentiras económicas -España sigue en estado comatoso-, por más datos y estadísticas que cocinen interesadamente para mayor desprestigio de las instituciones.
Si votas para botarles podremos lograr una lenta transformación que siempre será mejor que volver al peor desastre. Vota para botarles, pero con inteligencia, con pragmatismo.
Hay alternativas, pero no hay ningún partido perfecto. La mayor perfección es implicarte para mejorar lo que puedas. Hay esperanza, pero hay que construirla. Se pueden cambiar las cosas, pero hay que implicarse.
Puedes pasar de todo, pero no tendrás autoridad para quejarte. Puedes despotricar, pero no construirás nada. Tienes una oportunidad, pero puedes caer en la trampa que más desea la casta: que no votes, que te abstengas, un voto nulo. Para ellos, todo lo que no sea contra ellos, es a su favor. Medita. Estudia. Reflexiona. Habla. Convence. Actúa.