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jueves, 19 de marzo de 2015

A los andaluces les toca ahora comenzar la reconquista

Apenas medio siglo antes aquella nación era la élite cultural del mundo... Pero ahora... Ahora el país estaba corrompido, las instituciones no funcionaban, la justicia no lograba atajar los desmanes de unas élites enloquecidas e insensibles cuyo único interés era esquilmar a los ciudadanos para mantener sus privilegios... La inmoralidad de la oligarquía era tal que decenas de crímenes quedaban sin castigo y la traición a los compatriotas era la forma habitual de gobierno...

No, no estaba describiendo la actualidad, aunque todo es perfectamente equivalente a estos tiempos tristes… Hablaba de comienzos del siglo VIII. Tal desastre acabó en el pacto miserable de una gran parte de la oligarquía nacional con el enemigo islamista para intentar conquistar el poder. Al final, pocos años después después de la batalla del Guadalete, los musulmanes dominaban toda la península ibérica salvo un pequeño reducto en las montañas de Asturias: unos pocos nobles decentes y muchos españoles estaban aún dispuestos a comenzar una gran lucha de siglos para defender la nación, la fe, la cultura y el derecho que habían cimentado la unidad española culminada por los reyes Leovigildo y Recaredo poco más de un siglo antes…

Hoy también debe comenzar cuanto antes la reconquista de las instituciones españolas, que ahora están en manos de una partitocracia corrupta. Son unas instituciones en las que se sientan ladrones, separatistas y terroristas, todos ellos enemigos de la nación y de la libertad. Este año 2015 es decisivo. Sería absurdo pretender cambiar las cosas votando otra vez a los responsables directos del desastre que padecemos.

Décadas de corrupción e inmoralidad no pueden continuar y menos aún con la aprobación de quienes antes, habiendo sido engañados, ahora pueden acabar siendo cómplices de los corruptos si les vuelven a votar. Como en el 711, la nación y la libertad están en peligro. Ahora no tenemos valientes en las montañas de Asturias, pero hay nuevos partidos que ofrecen la regeneración que urge y que por eso merecen nuestro apoyo.

Vox es la única oferta para la derecha. Como ha dicho el candidato de Vox por Servilla, el juez Serrano: la derecha debe salir del armario y votar por sus principios, y no por esas nefastas opciones llamadas males menores.  Vox es el único partido que propone eliminar el despilfarro del sistema autonómico ahorrando 60.000 millones de euros solo por acabar con las Autonomías que nos arruinan y dividen. Vox es el único partido que va a defender la vida y la familia en las instituciones. Vox es el único partido que quiere proteger la libertad de las personas reduciendo el peso que el Estado controlador tiene en la vida de los ciudadanos. Vox es el único partido que está denunciando con valentía la amenaza del terrorismo islamista y por ello su presidente Santiago Abascal ha sido amenazado. Y todo ello porque Vox es la derecha, la única derecha, que va a dar representación a millones de españoles que de verdad quieren cambiar las cosas.

Hace casi trece siglos unos pocos españoles comenzaron una reconquista de la nación y la libertad por el norte. Eran pocos pero tenían las cosas muy claras. En pocos días, el próximo domingo, los andaluces tienen la oportunidad de comenzar la enorme tarea democrática de reconquistar las instituciones para que de verdad estén al servicio de los españoles y no de la oligarquía corrupta que está acabando con España.

domingo, 14 de diciembre de 2014

He visto a quienes nos van a sacar de la crisis



He visto a quienes nos van a sacar de la crisis.

No era un Presidente del Gobierno que se atreve a anunciar el fin de la crisis porque queda muy poco para las próximas elecciones.
No era un magnate del Ibex acostumbrado a halagar al poder porque espera un nuevo privilegio en las páginas del BOE.
No era un corrupto que ahora promete una ley de transparencia porque ha perdido toda su credibilidad.
No era un periodista de casta siempre fiel al argumentario del partido de turno porque espera que le asciendan en una cadena pública.
No era un ciudadano egoísta que después de haber vivido de las ventajas de toda una vida de bonanza olvida las causas morales de la crisis porque no está dispuesto a hacer autocrítica.
No era un demagogo comunista, que promete más Estado para acabar con las corrupciones del inmenso Estado que padecemos, porque busca convertirse en la casta que dice despreciar.
Era un hombre que salía de un supermercado cargado con una bolsa de deporte y repartía alimentos a los mendigos que pedían en los alrededores, invisibles para casi todos los ciudadanos.
Era una señora que desde hace años dedica una mañana a la semana para acompañar a enfermos de cáncer en un camino hacia la muerte que esta sociedad se empeña en ignorar.
Era un sacerdote que visita ancianos solitarios en diversas aldeas perdidas en los montes de Asturias y no deja de rezar por todos los que critican a la Iglesia.
Era una monja misionera que quiere volver cuanto antes a los países del ébola, porque su vida solo tiene sentido si la entrega entera por los demás.
Era un pequeño empresario que quiere volver a confiar y genera con esfuerzo un nuevo puesto de trabajo, a pesar de los impuestos confiscatorios y las trampas regulatorias.
Eran unos jóvenes que repartían propaganda de un nuevo partido, en el centro de una gran ciudad, y explicaban a los ciudadanos hartos que es posible cambiar las cosas.
Era un autónomo metido a político que recorre España intentando sumar gente para recuperar la nación y la libertad.
Era un recién titulado que se marcha de su país para trabajar, porque cree que es su responsabilidad y así contribuir con ingresos y ayudar a su familia.
Eran un padre y una madre que dedican todo su esfuerzo a trabajar para sacar adelante a sus hijos y educarlos, construyendo una familia numerosa que es el futuro de todos.
Todos esos son los que nos van a sacar de la crisis. Los del principio son los que nos han metido en ella.

viernes, 17 de octubre de 2014

Retos urgentes para una nueva derecha

Publicado en el número 187 de Razón Española, septiembre-octubre 2014.



Ya en 1984 Gonzalo Fernández de la Mora alertaba en conferencias y libros sobre el poder omnímodo de la partitocracia y sus desastrosas consecuencias. Hoy, treinta años después, han aumentado las traiciones, los errores y las corrupciones y los males que padecíamos se han elevado al cubo. El sistema colapsa y si no resurge con fuerza una derecha moderna, democrática, nacional y sin complejos, ocurrirá como ha dicho Pío Moa recientemente: el poder político quedará repartido entre una izquierda asilvestrada y un PP claudicante. Aquí vamos a señalar los retos que deben guiar a una nueva derecha en este difícil camino que conviene recorrer urgentemente:

La denuncia de la corrupción y la urgencia de la renovación institucional

De forma inmediata, cualquier persona que quiera defender los principios que normalmente se han venido considerando que eran la base ideológica de la derecha, debe separarse cuanto antes del ámbito de influencia del PP, principal responsable de aniquilar cualquier esperanza para una nueva derecha. También, por un motivo práctico y de higiene, hay que separarse de un PP corrompido en todos los sentidos, para evitar la sospecha de tantos que creen que esa nueva derecha pudiera ser una iniciativa más para seguir engañando a los votantes de la derecha, siempre tan dóciles y confiados. La denuncia del entramado institucional al servicio del continuo saqueo del dinero público debe ser un trabajo incesante hasta que se regenere el sistema y se erradique la corrupción.

Además, hay que romper del todo con lo que huela a casta parasitaria y alejarse de las estructuras de la corrupción y proceder a su denuncia implacable. El Estado de la corrupción se ha afianzado y las mayores estafas ya son legales porque la corrupción es el alma del sistema. En esta línea conviene atraer a gente nueva, joven, formada, ajena al mundo de los profesionales de la política, siempre sospechosos de haber convertido en medio de vida lo que debe ser una vocación de servicio.

Por todo lo anterior, no podemos ceñirnos, por miedo o por tradición sin fundamento, a una Monarquía que ya nada bueno aporta a la nación. Hoy, la esencia de nuestra nación se defiende mejor por un sistema republicano y presidencialista, tal y como hemos argumentado en el anterior número de Razón Española, en la que disfrutemos, gracias a una auténtica separación de poderes, de un sistema mucho más democrático que la actual partitocracia.





La libertad personal como garantía de una sociedad más justa

Debemos luchar sin ambigüedad contra la hegemonía ideológica del socialismo que ha penetrado en las mentes de una población acostumbrada a un Estado inmenso que todo lo quiere regular y cobrar. Hay que devolver a la gente la libertad que implica siempre asumir la responsabilidad. Hay que definirse siempre con claridad a favor del ciudadano frente al monstruo de la alianza entre políticos y grades empresas, medios de comunicación y bancos que domina nuestra partitocracia. Conservadores y liberales, ante la urgencia, deben llegar a puntos de encuentro, porque ni los principios pueden sostenerse sin libertad ni la economía puede funcionar correctamente sin principios.

La libertad es bella y necesaria en su más profundo sentido teológico. Bebiendo en las fuentes de nuestra Tradición podemos saciar la sed de libertad, porque nuestra Historia es una continua lucha del individuo por sí mismo y por la igualdad ante la Ley. Esa dura tarea siempre es, además, necesariamente colectiva si quiere ser eficaz frente a los abusos de los poderes más ambiciosos.


La propiedad privada como garantía de un sistema económico eficiente

Con toda lógica este punto viene a continuación del anterior: la defensa del libre mercado y de la sagrada propiedad privada son las auténticas garantías de la libertad individual en todos los sentidos y, también, por supuesto, de la libertad política.

La nueva derecha no puede dejar de dar la batalla contra la continua subida de impuestos destinados a financiar cuestiones aberrantes –desde el separatismo hasta el aborto- y, por si fuera poco, las grandes estafas como han sido, por ejemplo, los rescates a bancos y cajas quebradas por la casta insufrible.

La libertad económica es una garantía para la independencia de los individuos, empresas y medios de comunicación frente al poder. El inmenso Estado partitocrático ha creado una gigantesca estructura de asalariados de lo público, esclavos mentales de un sistema indecente. Así, ocurre como dijo el Papa Francisco recientemente: hay un empobrecimiento programado para que luego los ciudadanos voten por quienes les han arruinando.


La familia y la vida como garantía de progreso humano

No hay una batalla más justa ni principios más elevados que la lucha por el derecho a la vida y por el orden social natural. Como explicó Cicerón, el desastre de Roma comenzó dos siglos antes del año 476, cuando se empezó a legislar en contra de la familia. La visible degeneración moral es el síntoma de cuánto hemos avanzado en esa dirección.

El aborto es un síntoma de pobreza moral. La baja natalidad es un síntoma de falta de esperanza. La desaparición de la familia es una tragedia. No podemos ceder; es una cuestión de supervivencia. La familia aporta una estructura social que jamás el Estado podrá suplir. En la familia encuentra casa la vida y es en la familia donde crece y se afianza la libertad.  El Estado ha declarado la guerra a la familia porque los individuos libres suelen formarse en una estructura familiar en la que el amor es la principal fortaleza de cada persona.


La unidad de España y la vocación de la Europa verdadera fiel a sus raíces cristianas

Hay que dar la batalla al predominio del socialismo también en el terreno de las ideas y de la cultura. La mayor parte de la izquierda española se avergüenza de nuestro pasado, o porque se tragó leyendas negras o porque es incapaz de comprender los grandes éxitos de España. No extraña en España la alianza de la izquierda, también la del PP, con el separatismo y con cualquier enemigo de la nación, como ha ocurrido de forma lamentable estos días respecto a Gibraltar. También, por pura coherencia, una nueva derecha que se precie de serlo debe exigir, con potencia, la derogación de la infumable Ley de Memoria Histórica de Rodríguez Zapatero.

Es urgente abandonar los complejos y tópicos de la derecha española: defender la unidad nacional también es conocer y admirar nuestra Historia, nuestra tradición de libertad, implicarse en la actividad social, cultural y política, admirar y reconocer la enorme tarea de tantos españoles en los grandes momentos de la Historia, defender la unidad de España mirando a América y al mismo tiempo siendo críticos con los errores de nuestros dirigentes en los peores momentos. Defender España es reconocer a las Víctimas del Terrorismo y debemos denunciar y acabar con el maltrato institucional que los héroes suelen recibir en España.

España también debe afianzarse en Europa, recuperar su protagonismo, reivindicarse y luchar por una Europa fiel a sus raíces para acabar con esa organización burocrática que pretende adueñarse de los países, de las ideas, y de las almas de los ciudadanos.

España también es, repito por último, la mirada a América y no podemos dejar de tender puentes para proteger lo que la Hispanidad aún supone en el mundo y recuperar y reivindicar en un sentido actual lo que llegó a ser, también en Europa. No podemos desperdiciar la enorme herencia que hemos recibido.


Para terminar, dejo dos interesantes citas para la reflexión:

De un discurso de Antonio Maura en 1917, respecto a la crisis institucional de la Restauración
Lo que a España le falta no son las propinas de fuera; es sacudir la gusanera caciquil que la ahoga y la deshonra; es regirse por sí misma y reconstituir su vida interior, tener una Constitución que sea de verdad y no el escarnio de la Constitución actual. Las fuerzas no pueden venir de fuera, las fuerzas dependen de nosotros; pero nosotros necesitamos ante todo enmendarnos y aprender a considerar que la existencia nacional tiene sus cargas y que no se puede aspirar al honor de ser nación independiente sin levantar esas cargas… Y yo os digo que para esfuerzo semejante no está España constituida; la política española no está para la posibilidad de semejante esfuerzo… España es una nación ausente de Gobierno… En España, los preceptos constitucionales, en su esencia más radical, eso que se ha llamado siempre Cortes del Reino, de las cuales todavía hay una parodia en la Carrera de San Jerónimo, las leyes más fundamentales del buen manejo de los asuntos públicos, están absolutamente escarnecidas y desvirtuadas. Nada de eso rige, nada de eso es verdad.

De la carta de Santiago Abascal a Mariano Rajoy en noviembre de 2013 respecto a la batalla ideológica que debe dar la derecha y que el PP ha traicionado:

La actitud de la cúpula del partido ante la suelta de terroristas ha sido la gota que ha colmado el vaso. La excarcelación de terribles criminales ha marcado, sin duda, un antes y un después en mis sentimientos y mi percepción de la dirección que representas, pero mentiría si adujera a esta única razón para explicar este distanciamiento que ha terminado en ruptura. Llueve, Presidente. Llueve sobre mojado. La continuación de la política sobre terrorismo heredada del gobierno anterior, el trato indigno dado a las víctimas del terrorismo y a sus manifestaciones, la actitud pasmada y pasmosa ante el desafío de los dirigentes separatistas, la torpe decisión de sumarse al desconcierto que trajo la ola de reformas estatutarias, la negativa radical a abordar una reforma profunda del modelo autonómico, el abandono de la defensa de la lengua común en la educación y en la administración en algunas regiones, la insólita y suicida posición política del partido en Cataluña y País Vasco, la consolidación por inacción de toda la legislación ideológica de Zapatero, el aumento de la presión fiscal en contra de nuestros principios sobre política económica, la pasividad ante la legislación que ataca la vida del no nacido, la actitud acrítica y la falta de medidas ante la corrupción que ha afectado al Partido Popular, la negativa a democratizar internamente nuestro partido o el pisoteo de nuestros propios estatutos internos. Todo constituye un incumplimiento flagrante de nuestro programa electoral, del contrato que firmamos con los ciudadanos que nos dieron la mayoría absoluta y, en definitiva, de la misión política histórica que correspondía al Partido Popular.


Blas Piñar Pinedo

martes, 15 de julio de 2014

VOX, liderazgo y democracia interna



Es tal la desorientación general y el descontento dominante hacia la política, que les va a sorprender la siguiente afirmación: a nadie interesa más el pasotismo hacia las cuestiones públicas que a quienes aspiran a imponer su totalitarismo  sin posibilidad de oposición.  En efecto, fue el filósofo de la historia inglés Toynbee quien dejó clara la cuestión: El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan. También, en este sentido, conviene recordar la división interna como causa del fracaso de muchas tareas comunes: hay expertos en crearla.

La constante sospecha, los políticos repugnantes, los relativistas que carecen de principios, los abundantes traidores o la corrupción que todo lo invade no pueden acabar con nuestra esperanza. Necesitamos responder a los desafíos. Tenemos que actuar. La política es compleja, arriesgada pero sigue siendo una de las mayores tareas que uno puede hacer por los demás. Puestos a citar, viene al caso esta sentencia de Cicerón, político de Roma: Los hombres se asemejan a los dioses cuando hacen el bien a la humanidad. Por tanto, debemos implicarnos, no debemos pasar de los asuntos, pero tampoco podemos caer en un exceso de sospecha que imposibilite la acción política por las divisiones que provoca.

En VOX han confluido numerosos españoles con con ganas de dar la batalla para defender España, la libertad y sus principios más elementales frente a la imposición del pensamiento único de la izquierda. En esta iniciativa nos hemos juntado gentes preocupadas por el momento presente. Personas con diferencias, pero todas, salvo ciertos infiltrados bastante ruidosos pero muy escasos, alrededor de un Manifiesto Fundacional que marca los principales retos del partido. 

Ahora VOX se encuentra, hasta el día 26 de julio, en una fase de debate interno muy importante: se trata de concretar los estatutos que regirán su funcionamiento interno. Me he posicionado a favor de facilitar la elección de un gobierno cohesionado y fuerte que permita asegurar los principios y crear una organización eficaz. Hay muchas formas de lograr esto. Algunos creen que sólo un sistema asambleario obedece a las leyes de la democracia. No es así, y además resulta completamente ineficiente: de hecho es el caos. He leído enmiendas de lo más absurdas y hasta hay afiliados que en nombre de la democracia interna solo quieren asegurar un trozo del poder y dicen que si no gana su opción se van del partido...

VOX necesita liderazgo y unidad si quiere sobrevivir. No se opone a la democracia, al contrario la garantiza, un sistema de elección de un líder que tenga libertad para dirigir el partido, sin tener que responder de pactos previos que buscaron repartir o asegurar el poder. Tampoco es menos democrático un sistema que permita elegir al gobierno completo directamente. Creo que estos puntos son clave. Y conviene reflexionar. Algunos creen que hay que elegir independientes para controlar al ejecutivo, sin comprender que en un sistema democrático sano no se opone gobierno fuerte y control del mismo en otra institución distinta y con otro sistema de elección.

El líder o el gobierno deben poder gobernar con tanta transparencia como libertad y ahora, en el momento presente, entiendo que solo puede hacerse o por elección directa del presidente o por elección directa del gobierno completo en una lista cerrada. Sinceramente prefiero el sistema presidencialista y sería deseable que VOX tuviera ése sistema de gobierno. El resto de sistemas propuesto tienen un tufo a apaño, a reparto del poder ajeno a los intereses de los afiliados y desde luego ni son transparentes ni permitirán un liderazgo como el que urge. Creo que la mayoría de los afiliados que quieren que VOX salga adelante para ofrecer esperanza e ilusión a millones de españoles lo tienen claro.

viernes, 23 de mayo de 2014

Mis reflexiones para estas elecciones

Coinciden los medios más libres con la opinión de muchísimos ciudadanos hartos de la situación nacional, crítica a nivel político, económico y moral: estas elecciones son claves para castigar a los responsables del triste panorama que padecemos. PP, PSOE y separatistas han montado un régimen de corrupción a todo nivel y son muchísimos los españoles que perciben que hay que desmontar este siniestro consenso que nos arruina y divide. Además, gracias a los nuevos partidos, además de castigar a los culpables, podemos votar propuestas constructivas.

Primera reflexión: yo sí creo que hay que votar. Y en ese sentido el mensaje de UPyD es muy bueno: si te abstienes, les indultas. Conviene añadir que si votas a los responsables de la situación, entonces eres cómplice. Al PP y al PSOE les favorece la abstención y el desinterés, porque así seguirán manejando el poder. Lo único que preocupa al régimen corrupto de PP, PSOE y nacionalistas es que se cuelen en el sistema los partidos pequeños, porque una vez que entren crecerán con su crítica feroz al montaje que está acabando con nuestra querida España. La abstención, también legítima, desgraciadamente beneficia al sistema. Lo ideal es votar a cualquiera de las opciones pequeñas. Las que tienen más posibilidades y son más realistas son Ciudadanos y VOX.

Otra reflexión viene a cuento de que no entiendo la campaña contra VOX de otra de las opciones, que no tiene posibilidad alguna de lograr representación. AES contaba con un trabajo de una década, con esfuerzo y dedicación de mucha buena gente para defender principios que ha devenido en una coalición con otro nombre y otros mensajes muy confusos, por unirse a fuerzas muy minoritarias que apenas suman y quizá sí resten, como me dicen buenos amigos. VOX se ha presentado defendiendo la unidad nacional, el Estado unitario frente al desastre autonómico, el derecho a la vida, la defensa de la familia y la libertad económica. VOX ha llegado con formas nuevas para principios de todo tiempo. Emprender una campaña contra VOX por opiniones personales es un grave error de estrategia y de pérdida del sentido de la realidad, porque VOX viene a defender principios y sería mucho más eficiente atacar a quienes los traicionan, PP, o ridiculizan, PSOE y con ellos toda la izquierda. Decir que VOX es el PP es otro disparate que se desmonta conociendo un poco lo que defiende el partido de Abascal y Ortega Lara: unidad de España, justicia contra ETA, vida, fin de las Autonomías...

Sobre la polémica del aborto, mal hacen unos en pretender monopolizar la causa de la vida atacando a quienes no les apoyan (VOX, HO, DAV), lo cual daña la causa de la vida. En este sentido, me dijo un importante activista de la causa de la vida en España: "desde AES me atacan porque quieren que diga que les apoyo, pero nosotros no podemos identificarnos con un partido concreto". Yo siempre iré de la mano con quien defienda el derecho a la vida. Se trata de sumar. La opinión personal y soltada nerviosamente en un debate por un miembro de VOX sobre esta cuestión no debió utilizarse para hacer una campaña brutal y antipática contra todo un partido. Por eso me han parecido injustas las posiciones de medios como Diario YA, Infocatólica e Hispanidad. Porque al final, tenemos las declaraciones de Espinosa de los Monteros, que ha afirmado contundente y claramente la posición del partido, que quiere defender la vida y pide aborto cero. Vean: "En VOX queremos aborto cero". Quienes han dado eco a las declaraciones de Quirós deberían también alegrarse por (y difundir) las declaraciones de Iván Espinosa. Si no lo hacen, para mí, está claro que la causa de la vida está por debajo de sus intereses. Y eso me parece lamentable.

No quiero eludir lo que he reflexionado, además, porque personalmente he recibido todo tipo de comentarios insultantes desde gente próxima, incluso familiares, que me han despreciado e insultado (también públicamente en las redes) por mi decisión de apoyar a VOX, explicada en detalle en mi blog. ¿Qué patriotismo puede haber ahí? Todo ello me ha confirmado que debo seguir en mi camino muy meditado. ¿Qué quieren que haga si me siento representado por lo que VOX defiende? He sufrido, he pasado malas noches. Han aludido a mi abuelo, incluso, como si yo no fuera hijo de un tiempo tan diferente y tuviera que pensar exactamente igual y utilizar las mismas formas y estrategias. Entiendo, y me entristece, que los ataques forman parte de la política, pero no a ese nivel del país sectario donde algunos creen que hay que estar al servicio de las ideologías cuando son las ideas las que deben servir a las personas. 

Termino con las conclusiones sobre mis reflexiones:

VOX es una oportunidad para lo que viene llamándose derecha en este país: unidad nacional, libertad política y económica, independencia judicial, reforma de las instituciones y defensa de valores y principios relacionados con nuestra historia y nuestra tradición. 

VOX es un partido abierto donde participo con ilusión. En VOX se puede aportar, se puede sumar. En VOX estamos muchos implicados para que se consoliden buenos principios y mejores estrategias. En VOX trabajamos todos alrededor de los pilares de nuestro Manifiesto Fundacional que me parece magnifico.

Esta es mi reflexión. Por favor, respétenla.





martes, 13 de mayo de 2014

ES LA HORA DE VOTAR PARA BOTAR

Aclaremos términos. Según el Diccionario de la Real Academia:

Votar, primera acepción, y referida a una persona:  dar su voto o decir su dictamen en una reunión o cuerpo deliberante, o en una elección de personas.

Botar, primera acepción: arrojar, tirar, echar fuera a alguien o algo.

Es decir, debemos hacer las dos cosas. Ahora. No voy a referirme a ningún partido. Habrá votos nulos que serán para la casta. Habrá una inmensa abstención, pero no será la que nace de un serio compromiso para deslegitimar un sistema corrupto sino la que beneficia al régimen, pues casi toda se basa en el pasotismo, la indiferencia y la ignorancia.

Hay que votar para botarles.  De una vez. No vuelvas a picar. Que no te engañen más.

Hay varias alternativas serias con posibilidades. Cada voto que logren será un gran daño para el consenso que el PP, el PSOE con comunistas, nacionalistas y Monarquía mantienen contra toda una nación.

Si votas para botarles, lograrás que no triunfe una campaña montada sobre mentiras económicas -España sigue en estado comatoso-, por más datos y estadísticas que cocinen interesadamente para mayor desprestigio de las instituciones.

Si votas para botarles podremos lograr una lenta transformación que siempre será mejor que volver al peor desastre. Vota para botarles, pero con inteligencia, con pragmatismo.

Hay alternativas, pero no hay ningún partido perfecto. La mayor perfección es implicarte para mejorar lo que puedas. Hay esperanza, pero hay que construirla. Se pueden cambiar las cosas, pero hay que implicarse.

Puedes pasar de todo, pero no tendrás autoridad para quejarte. Puedes despotricar, pero no construirás nada. Tienes una oportunidad, pero puedes caer en la trampa que más desea la casta: que no votes, que te abstengas, un voto nulo. Para ellos, todo lo que no sea contra ellos, es a su favor. Medita. Estudia. Reflexiona. Habla. Convence. Actúa. 

jueves, 3 de abril de 2014

Estrategias actuales contra la verdad...

En la actualidad asistimos  a una pesada lluvia de mentiras. Una vez oí decir a un sabio que cuando se vive entre constantes embustes es un deber defender la verdad cada día. Pero a la vez que se propagan faltas constantes a la verdad, medias verdades -las peores mentiras- y manipulaciones de todo tipo, encontramos un mal aún mayor: la incapacidad para reconocer la verdad cuando alguien la dice...

¿A qué me refiero? La política actual -con sus inseparables medios de comunicación-, convertida en un juego de intereses, es una actividad que produce muchos hipócritas, sobretodo porque, al controlar los medios, los políticos profesionales creen que pueden hacer cualquier cosa porque todo dependerá de cómo se cuente. Así, incluso a los ciudadanos, divididos por los enfrentamientos estériles que crean los propios políticos para introducirnos en las trampas de su trama dramática, no son capaces de distinguir lo cierto: la verdad, de lo falso: la mentira.

Me explico: si una afirmación sobre nuestra política o nuestra historia es cierta, no se puede despreciar según quién la diga o recurriendo a los motivos por los cuales la dice, aunque los motivos sean perversos o la persona sea de poco fiar. La verdad siempre es verdad. Rechazar la verdad porque la dice tal o cual o porque tal o cual la dice por uno u otro motivo es infantil, sectario, absurdo y, además, no sirve para nada más que para sumirnos en un abismo aún más profundo y oscuro.

Estas hábiles trampas las vemos a diario en las tertulias políticas, en los informativos y en las instituciones. Ante una afirmación concreta no vemos un debate argumental para rebatirla, sino ataques a la persona incluso recurriendo a la vida personal para denigrarla. También, cuando la persona no tiene un pasado al que se pueda recurrir para destruir su afirmación, se recurre a inventar oscuros motivos que le habrían movido a pronunciarse de ese modo: económicos, venganza, pérdida de facultades mentales... De todo.

Pero la verdad acaba por llegar, porque su luz es intensa y su empuje arrasa. La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero, dijo el sabio.

En fin, que hoy me inspiraba algo más profundo, en plan filosófico... Buenas noches. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Sobre Suárez

Entre tantas mentiras y falsedades, que todo es útil a la casta que dirige la oligocracia de la corrupción, conviene siempre recibir una dosis diaria de verdad... Yo he rezado por el alma de Suárez y por toda su familia que hoy sufre, a la vez que como cada día rezo por España. Pero una vez que hemos leído las loas del régimen, siento la obligación de escribir. Por eso y porque muchos me preguntáis.

Se están diciendo muchas mentiras interesadas. Demasiadas. Por todos los que quieren mantener este sistema sin reformas de ningún tipo, que son los mismos que hicieron un golpe de Estado -el de verdad, no la comedia que vimos ideada por algún genio de las cloacas- a Suárez cuando ya no interesaba: lo dijo en símil perfecto el periodista Castro Villacañas anoche en Ya es Domingo: "el Rey utilizó a Suárez como un kleenex para desmontar el franquismo y luego lo tiró a la basura con el 23F para poner al PSOE, que era lo que necesitaba para legitimar su régimen".

Suárez fue mucho mejor que ellos -guapo, honrado, ingenuo-,  pero como ellos son nefastos, Suárez no fue muy positivo. Suárez es un elegido por ser como es -sencillo, nada intelectual, buena presencia, joven, ambicioso- para interpretar el papel de la Transición que han escrito otros. Lo dijo anoche el General Monzón, buen conocedor de los secretos de aquellos años de pactos y cesiones: "la Trancisción política no es obra de Suárez ni del Rey, es un guión escrito en Estados Unidos que trae en 1972 un agente de Nixon". Añadiría que aun antes: confesó Raúl del Pozo que de joven periodista, un embajador en Londres que se llamaba Manuel Fraga, les enseñó, empezando los años setenta, los planes de la Transición.

Suárez, pues, no fue un estadista. Un hombre de Estado no dice que sí a todo, como confesó Carlos Bustelo -ex ministro de su Gobierno- en la reciente presentación de VOX: "el error de la Transición fue decir que sí a todo, pero a todo todo". Amnistía a ETA, nacionalismo, Autonomías, intervención económica a favor de las élites de siempre, cesiones ideológicas y culturales a la izquierda, sistema político cerrado para su control por la partitocracia son toda una serie de males que explican la situación presente. Y Suárez tuvo que ver en todo eso: por acción, u omisión, o irresponsabilidad o por obediencia.

Ahora bien, tampoco vamos a dejar pasar la absurda pero peligrosa afirmación de las izquierdas de que "no fueron las élites del franquismo las que canalizaron la llegada de un sistema democrático, sino los opositores izquierdistas a la dictadura". Pues no. Ni la izquierda ni el separatismo hicieron nada por la democracia y, como vemos hoy, son precisamente los obstáculos a la libertad e igualdad ante la ley de todos los españoles. Basta ver la manifestación violenta del sábado, al PNV apoyando a ETA o pidiendo Treviño después de tener la responsabilidad en la muerte de una niña de tres años o el golpe de Estado que poco a poco está dando Artur Mas.

Por tanto, aunque Suárez fuera algo mejor que el corrupto González, el rendido Aznar -no hay más que verle: nunca terminará de contarnos muchas cosas que merecemos saber- o el impresentable Zapatero, no podemos aplaudirle. No, porque entonces significa que no queremos aprender del pasado para mejorar el presente. Suárez fue un hombre del consenso, utilizado por el consenso y despreciado por el consenso. Magistral hoy Federico Jiménez Losantos en El Mundo: Del 23F al 11M. Suárez fue uno de tantos. Como lo es hoy Rajoy. Por eso, y porque quizá la naturaleza borró pronto sus recuerdos en una terrible enfermedad, la casta le aplaude. Lo ha dejado claro Pío Moa: "es un espectáculo de sensiblería e hipocresía ver cómo elogian a Suárez, unidos, los que le denigraron y los que odian a España". ¿Por qué a algunos el régimen presente les perdona el pasado franquista que a otros se les repasa cada día?

A Suárez le aplauden porque en el fondo fue algo mejor que ellos y porque ellos, en verdad, le deben demasiado, unos y otros. Le deben todo lo que se nos ha robado a los españoles: la Transición fue una oportunidad perdida. No, no podemos aplaudirle. Pero rezaremos por su alma cada vez que rezamos por España...




martes, 11 de marzo de 2014

La degeneración total que refleja el 11M

La degeneración de todo un régimen
Si hubo una oportunidad para la democracia, el propio sistema, diseñado por el poder que sobrevivía a un régimen se repartió las instituciones sin posibilidad de control alguno.

La degeneración de la Jefatura del Estado
Dedicada a la vida y a los negocios, ha dado la espalda a los españoles, jugando a la política de intereses para perpetuarse olvidando el ejemplo de la política del servicio.

La degeneración de los medios de comunicación
Que, mayoritariamente comprados por la subvención, olvidan su papel crítico en una democracia para convertirse en aliados de la mentira, por más horrenda que sea. Unos pocos han sido un pequeño faro que aún sigue encendido, a pesar de todas las dificultades que pone el sistema.

La degeneración de la justicia
Que callada se ha ido vendiendo al poder del Gobierno de turno y salvo algunos jueces valientes se ha enfangado las togas con los peores servicios a quienes les dirigen y premian.

La degeneración de los servicios secretos
Más bien son las cloacas, que siguen ahí, gobierne que gobierne, espiando a empresarios, políticos y periodistas, protegiendo a los poderosos corruptos o sirviendo a intereses extranjeros.

La degeneración moral de la sociedad
Que olvida egoísta a las víctimas, que prefiere seguir ignorando quiénes fueron los culpables que siguen en libertad, que carece de toda noción de la justicia, que nada conseguirá arreglar sin la verdad sobre lo que ocurrió en aquéllos días. Una sociedad que aún se divide según los intereses partidistas, cuando la única división posible para descubrir la verdad sobre la masacre del 11M es la que hay entre ciudadanos libres frente a servidores del régimen corrupto.

En fin, una degeneración total que debe terminar
Por eso, ha llegado ya el tiempo de la reacción. Diez años cayendo en picado son demasiados cuando son el remate a un sistema institucional corrupto desde su origen. Basta ya.

jueves, 6 de marzo de 2014

Vidal Quadras responde sobre vida, familia y educación

Trascribo el siguiente documento en el que Alejo Vidal Quadras responde con claridad a cuestiones muy importantes. Sería elegante que los que habéis atacado, criticado y difundido falsedades muchas veces con agresividad hacia quienes apoyamos a VOX y estamos tratando de sumar y construir, estéis la altura para rectificar tantas falsedades como se han venido diciendo desde hace semanas.... Yo me alegro de que VOX se sume a la defensa de principios tan necesarios para nuestra sociedad. 


Carta de Alejo Vidal-Quadras a Enraizados:

Queridos amigos,
En relación a su correo sobre la posición de VOX relativa al matrimonio de personas del mismo sexo, el aborto y la libertad de enseñanza, me complace manifestarle que, a la espera de la aprobación de la Ponencia Política de nuestra formación, que tendrá lugar en la primera Asamblea Ordinaria a celebrar el próximo otoño tras el correspondiente debate abierto a los militantes, todos los integrantes del equipo fundador coincidimos en los siguientes puntos:
1) La institución del matrimonio corresponde a la unión estable de un hombre y una mujerpara formar una familia. Las uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser denominadas propiamente matrimonio, sino que corresponden a otra categoría jurídica civil por razones antropológicas, biológicas, sociales, culturales e históricas.
2) Nadie debe ser discriminado, perseguido o penalizado por su orientación sexual. La dignidad de cualquier persona ha de ser salvaguardada y respetada.
3) La regulación de las uniones entre personas del mismo sexo ha de tener un carácter específico adecuado a su particular condición, de tal forma que sus derechos y deberes al respecto queden garantizados en el marco de la ley civil.
4) La unión entre personas del mismo sexo no debe ser confundida o identificada en el marco del ordenamiento jurídico con el matrimonio, que es, por su misma naturaleza, la unión entre un hombre y una mujer.
5) La vida es un bien supremo en el plano moral y en el plano jurídico y los poderes públicos han de protegerla mediante la ley y las políticas públicas desde su inicio en la concepción hasta su extinción natural.
6) La libertad para elegir el tipo de educación de sus hijos es un derecho inalienable de los padres y los poderes públicos han de respetarlo y garantizarlo.
7) En el ámbito de la educación pública sostenida por el Estado con el dinero de los contribuyentes,los poderes públicos se abstendrán de cualquier forma de adoctrinamiento político o moralque vaya más allá de los valores constitucionales que han de inspirar la convivencia democrática.
8 ) En el terreno de la educación de iniciativa social, sea concertada o no, los centros deben tener total libertad de definir su ideario y adecuar su actividad docente a sus principios y valores. Reciba un saludo muy cordial y no dude en hacernos llegar cualquier sugerencia o pregunta que crea oportuna.
Un saludo muy cordial.
Alejo Vidal-Quadras

De verdad, yo me alegro mucho de que estos principios se incorporen a VOX. 

viernes, 28 de febrero de 2014

El error de los que atacan a VOX

Yo entiendo perfectamente que a ciertos sectores sociales, religiosos, políticos, no les guste nada la iniciativa de Jose Antonio Ortega Lara y Santiago Abascal. En ese abanico social, tenemos a toda la izquierda, al separatismo, al Partido Popular y, por supuesto, a quienes, muy cercanos, no ven en VOX una oportunidad que se acerca mejor a los tiempos en que estamos viviendo. (Ver comentario).

Es curioso identificar a todos los que han saltado contra VOX. Muy curioso. Identifica a todos esos ámbitos como los principales servidores del régimen, aunque algunos pretendan ingenuamente ser críticos. Es la castita de la casta. Como esas críticas absurdas a partidos pequeños que intentan regenerar el sistema. Algunos han perdido el norte y todo pragmatismo. La emergencia nacional en que estamos queda desdibujada por ciertas siglas.

Las críticas que contra mi llegan desde todos esos ámbitos, desde el PP vasco, desde cierto mundillo separatista o izquierdista que ven a VOX como un partido fascista sencillamente porque yo he declarado mi apoyo y las críticas del mundillo marginal que quiere hacerme culpable de sus fracasos, no solo demuestran sectarismo y prejuicios incompatibles con la democracia, sino falta de visión política, pues me atribuyen una influencia e importancia de la que carezco.

Además de las miserias anteriores, propias del peor sectarismo -de derechas o de izquierdas- me ha entristecido que desde ciertos medios católicos se acuse a VOX de abortista con titulares exagerados que dañan a quien los publica: porque el manifiesto de VOX es claro y varios de sus dirigentes son provida. Además VOX es un partido en creación alrededor del cual hay mucha gente con principios intentando contribuir a aunar esfuerzos.

¿No sería más inteligente abandonar consignas de otro tiempo, lenguaje impropio de la política, adoptar estrategias elaboradas e intentar sumar e influir en un partido que se abre paso de una manera valiente y sin complejos, para defender la unidad nacional, la familia, la vida, la libertad de mercado y la libertad individual? ¿Acaso el enemigo no es este régimen autonómico de la socialdemocracia de la ruina para todos -camino del comunismo a imagen de Cuba o Venezuela- donde el capitalismo solo es algo radical y corrupto solo accesible a las élites que dirigen el país?

Pareciera que algunos creen que solo importa el aborto -y así por sus errores han quedado etiquetados-, como si el aborto fuera un problema con solución legal y no el resultado de una sociedad sin moral que necesita de una profunda regeneración cultural y espiritual. Pero ¿qué pasa con la unidad nacional dinamitada por las Autonomías, o la economía,  o con la falta de libertad, o con el sistema corrupto, o con la justicia al servicio del poder, o con la carga fiscal que nos arruina a empresas y familias, o con la ideología de género, o con las reivindicaciones socialistas de una sociedad que quiere todo gratis a cambio de ningún deber?

Ha llegado el tiempo de tomar decisiones. Los que atacáis sin argumentos, desesperados porque se acerca vuestro enésimo fracaso, escondidos tras decenas de grupos divididos con cabecillas que dan lecciones muy peligrosas cuando no se vive como se predica, habéis cometido, otra vez, el eterno error de la derecha: no asumir los retos de cada tiempo, no entender a la sociedad y sus problemas y seguir predicando en el desierto. 

Yo sigo adelante. 


jueves, 20 de febrero de 2014

Sobre la presentación de VOX en Barcelona

Por esas cosas de la vida que llamamos casualidad porque no nos atrevemos a ponerles nombre, hoy he podido asistir, acompañado por buenos amigos catalanes, a lo que será recordado como un momento histórico: la presentación de VOX en Barcelona.

He podido constatar, en la sala abarrotada, el interés, la emoción y la ilusión que genera este proyecto político que ha nacido con todos los ingredientes necesarios para colarse en el sistema político y poder influir con unas propuestas correctas para una derecha moderna que lleva ya muchos años sin representación política. He visto también fuertes aplausos cuando con fuerza se ha defendido España y la Libertad frente al discurso del separatismo totalitario. He comprobado la claridad de ideas de un partido que se va consolidando como una fuerza renovadora que exige lo que más necesitamos: sistema representativo, justicia independiente, Estado unitario, Administración más sencilla y pequeña, libertad individual, libertad económica, menos impuestos, democracia interna en los partidos...

He hablado, al final del acto, con buenas gentes víctimas de un nacionalismo empobrecedor, el que no permite educar a tus hijos en la lengua que deseas, el que te multa por poner letreros en tu idioma, el que llama nazis a los empresarios extranjeros que han querido invertir en Cataluña. Víctimas que sufren a diario, abandonadas por el Estado que debe protegernos a todos, personas de carne y hueso que sufren en su vida personal las consecuencias de una locura que ha sido fabricada con xenofobia y tiranía. Uno me cuenta que tuvo que dejar Barcelona porque sus hijos estaban siendo adoctrinados en la escuela. Otra dice que como profesora de Universidad es perseguida y ridiculizada por sus compañeros, porque daba las clases en castellano. Miles de catalanes sufren, como estas dos personas, las consecuencias de un totalitarismo que tiene a la sociedad acobardada. Y los catalanes van a reaccionar. Basta ya.

Es el ambiente de una Cataluña que en frase de Vidal Quadras "el separatismo quiere convertir en un harapo que vaga por el mundo"; una Cataluña que en frase de Santiago Abascal "es mucho más importante que una nación, porque es una región de España", y remataba diciendo que "en Vox queremos una Cataluña española, porque España es la garantía de la libertad y del pluralismo; en Vox queremos que se cumpla la ley". Un catedrático de economía ha explicado el terrible problema de España: "el primer problema político y económico de España es la amenaza de la secesión".

Vidal Quadras ha cerrado el acto de forma brillante, divertida, arrancando aplausos y provocando risas. Ha repartido contundentemente a todos: para el separatismo, para el sistema autonómico: "todavía algunos dicen que ha sido un éxito", para el Partido Popular: "desde mi casa aquella noche de 1996 vi rodar mi cabeza desde el Hotel Majestic...Y ¡cómo han acabado los del del Majestic, miradles! Pero yo estoy aquí, y en Vox queremos demostrar que vamos a hacer lo que no nos dejaron hacer". Y ha tenido tiempo para explicar que "no queremos tener una marca España, como algunos, sino que tenemos un proyecto para España: queremos ser más parecidos al norte de Europa, podemos ser la Dinamarca del Mediterráneo aunque algunos pretenden que seamos la Venezuela de Europa". Nadie puede negar que Vidal Quadras es un político brillante, un peso pesado que significa mucho para esos catalanes que le dieron al PP el mejor resultado de la historia en Cataluña hace casi veinte años; por eso, también, sigue siendo importante para muchos españoles. A ver qué dicen los militantes de VOX en la próxima asamblea del 8 de marzo...

Me alegro mucho de haber podido estar presente en este acto, saludar a tantos buenos amigos y contribuir a seguir sumando esfuerzos por un cambio político cada vez más urgente.



domingo, 9 de febrero de 2014

La castita es tan nefasta como la casta

Tenemos a la castita enredando como si estuviéramos en otra de esas transiciones donde se reparte el pastel entre quienes ayudan a comprarlo...

Y ¿qué es la castita? Son esas personas con buenas intenciones que quieren cambiar las cosas pero que, cuando consiguen aglutinarse hasta formar grupitos y organizar una jerarquía, montan su web y una cuenta de Twitter y acaban por comportarse como los políticos que padecemos. Se encierran en sectitas. Suelen denigrar a quien no pertenece a la suya. Se creen perfectos y se autoadulan. La marginalidad es para ellos la mejor excusa: defendemos nuestros principios tan bien que nadie nos hace caso ni nos entiende, porque el mundo esta equivocado en todo. Están alejados de la sociedad y no saben dirigirse a ella. En definitiva, no entienden que estamos en un momento de emergencia.

Así, la castita, se convierte en el mejor aliado de la casta: centenares de grupitos divididos no son ni serán capaces de articular una fuerza capaz de derribar a los inmensos poderes del sistema. Y el sistema lo sabe. Y por eso se bunkeriza controlando los medios de comunicación y la justicia y fomenta e infiltra miles de grupitos con cabecillas engreídos.

Ahora llegan las europeas: desde el Parlamento de la UE van a regular, ya a tope, según ideologías contrarias al mismo ser de Europa. La semana pasada el PP  -excepto tres diputados, entre ellos Mayor Oreja y Vidal Quadras- han apoyado el informe Lunacek, una propuesta de ley antifamilia promovida por una diputada peligrosa: abortista, defensora de la totalitaria ideología de género y que promueve la pedofilia como método educativo.

Los tiempos cambian. La forma de ejercer el poder también. A la política uno debe ir conociendo bien los poderes a los que se enfrenta, priorizando urgencias, buscando aliados para unas causas que podrán ser los enemigos en otras...  Es lo que hay: algunos podrían mejor montar seminarios, cursos, colegios o escuelas, lo cual es muy loable. Pero la política hoy es otra cosa. Una cosa son las estrategias y otra son los principios: confundir ambas cosas es un error imperdonable. La derecha ha fracasado demasiado como para poder perderlo todo otra vez y para siempre: apenas hay personas dispuestas a dar la vida por algo valioso, como en otros tiempos.

Por eso, la responsabilidad de la castita es tremenda. Ni comen ni dejan comer. Dejen paso. Y no disparen fuego amigo, aunque sea mucho más cómodo tirotear desde el ordenador en el salón caliente  de casa que salir a las calles, hacerse un hueco en los medios, trabajar cuando toca descanso, soportar críticas desde todas direcciones, publicar libros, hacer amigos y seguir sumando, poco a poco, por España...

domingo, 26 de enero de 2014

Ideología de género y memoria histórica, disfraces del totalitarismo

Ya sabéis que he nacido con un detector de falsos demócratas: muchos que tanto hablan de libertad y respeto son capaces de juzgarme por mi propia familia, sin saber nada de mí. Constatan que los derechos escritos de forma rimbombante en constituciones, declaraciones y decretos se quedan en nada. "Nadie será discriminado por su religión o su sexo..." Es cierto, y habría que añadir que tampoco uno puede ser permanentemente juzgado por sus antepasados, aunque éstos merezcan un monumento, que es lo que suele ocurrir. Y hoy también se cuestiona la libertad de opinión y de prensa, siempre por los mismos, claro está.

En fin, es lo de siempre: para algunos, como comprobamos, la democracia es una excusa para avanzar hacia el totalitarismo. Lo dijeron muchas veces líderes del Partido Socialista durante la II República. También lo dice la ETA. Y ahora, escondido en ese feminismo de la ideología de género, les vemos otra vez volver, de forma sibilina. Algunos aún no se han dado cuenta pero el totalitarismo quiere volver a dominarnos...

Nada favorece tanto al poder como desarticular la sociedad. Esto se logra fomentando el individualismo egoísta, pero mucho más aún el colectivismo aborregado, sobretodo el intelectual. Por eso, atacar a la familia, forma parte de esta nueva hoja de ruta, y uso la expresión  -me refiero a hija de ruta- con muy mala intención, evidentemente.

Hace un par de meses, hasta el mismo Gobierno, partidos de izquierda y obispos torpes protestaron de forma airada pidiendo censurar un libro -Cásate y se sumisa- simplemente por un título llamativo, porque no lo habían leído. Ahora el caso lo investiga la Fiscalía, la misma que se dedica a proteger corruptos. En esta línea, la semana pasada se ha anunciado con gran eco mediático un proceso judicial contra un obispo católico por expresar su opinión y lo que dice la Iglesia sobre la sexualidad y el aborto. También, en Italia se prepara una ley para proteger todos los tópicos que va inoculando la ideología de género de la crítica intelectual que tales propuestas merecen.

Por si fuera poco,  en este mismo sentido, cabe interpretar la ley de Memoria Histórica de Zapatero, un paso más para lograr censurar y hasta procesar a quienes pretendan investigar, justificar o comprender mejor nuestro pasado desde un punto de vista que la izquierda aborrece. 

Si las élites intelectuales -escasas- no toman esta batalla por la libertad en serio y ciudadanos conscientes no acompañan masivamente para mantener también su autonomía frente a un Estado que quiere intervenir las alamas, pronto -de volver la izquierda radical al poder (ahora está la izquierda)- podremos encontrarnos no ya con presos políticos, sino con presos por delitos intelectuales u otros delitos inventados para asentar el poder de un totalitarismo que regresa siempre con más ganas. Tiempo al tiempo, pero yo les voy avisando.



domingo, 15 de diciembre de 2013

El espeluznante consenso socialdemócrata

Sobre la conferencia de Almudena Negro, Instituto Juan de Mariana, sábado 14 diciembre 2013

El socialismo se ha ido implantando de una manera sutil, poco a poco, gracias a un consenso anterior a la Carta Otorgada del 78 –que no Constitución- y el problema político de España y de todo el mundo occidental tiene muy difícil solución.

La conferencia-coloquio de Almudena Negro, pronunciada en la tarde de ayer en el Instituto Juan de Mariana, ha tocado todos los puntos de esta profunda crisis política que padecemos, cuyo reflejo económico es uno más de tantos síntomas. Intervenciones de mucho nivel desde el numeroso público asistente han rematado la lección magistral de la ponente.

En este tiempo de confusión es complejo hacer entender el espeluznante consenso que realmente existe entre PP, PSOE y separatistas, incluyendo a la banda terrorista ETA un aliado del sistema, por ideología y por la necesidad del miedo.

Analizando los errores de las principales corrientes de pensamiento, Almudena nos ha expuesto cómo hemos llegado a ésta situación totalitaria, donde la oligarquía ha devenido en cleptocracia en un consenso bien apañado entre grandes empresas, sistema financiero, justicia y política.

Citando la Constitución, recordaba que todo esto que hoy vemos estaba bien planeado: en sus artículos leemos “una democracia avanzada, un Estado social…”  Y entraba a explicarnos qué significa esa “democracia avanzada”, en tradición con el pensamiento socialista: un hombre nuevo, un paraíso en la tierra…

Así, la democracia avanzada es un totalitarismo de partidos escondido tras la propaganda. Aunque el sistema hace aguas en Europa, este consenso aún se sostiene sobre cuatro patas, a saber, sindicatos, monarquía, autonomías y un sistema fiscal ideológico, el IRPF; y el cambio sólo será posible si las desmontamos. Sobre el impuesto de la renta –un impuesto ideológico- ha surgido un interesante debate con el público, concluyendo que es un impuesto inmoral porque castiga a quien trabaja y, lo que es peor, un sistema de control de los ciudadanos siempre sospechosos contra el que tenemos que luchar.

A pesar de la evidente tiranía socialista que ésta vez se ha implantado sin violencia –o al menos muy poca- la sociedad infantil, mayoritariamente, pide aún más Estado para resolver la crisis del consenso socialdemócrata. Es la sociedad infantil que cree tener derecho a todo y ningún deber. Es la sociedad ideal para el socialismo: de nuestro dinero viven unas oligarquías cuyo capital no proviene de un libre mercado sano y transparente, sino de un régimen clientelar en el que los amigos del poder se benefician del enmarañamiento legal, 3000 leyes al año que escupen las administraciones en España. Es el sistema chino: capitalismo salvaje para los oligarcas, totalitarismo socialista para los ciudadanos que pagan. Y muchos siguen sin verlo, anclados a soluciones de otros tiempos porque siguen sin percibir que el mundo va cambiando.

Se ha hablado críticamente de las Autonomías, un sistema antinatural muy útil al consenso socialdemócrata y a favor del municipalismo español –ahí me he emocionado- con citas a don Antonio Maura y a la tradición de libertad individual española, tan desconocida y tan cierta. He tenido que recordar, en una de mis intervenciones, al inmenso Alcalde de Zalamea. Ha indicado que tendría sentido con libertad política: que precisa de justicia independiente y representatividad real.

Por último, ha impresionado su referencia a las ideologías que propaga el consenso socialdemócrata alertando sobre la peligrosa ideología de género, que surge de cambiar la lucha de clases por la lucha de sexos. Así, ha recordado que en el consenso no tienen cabida quienes no aceptan estas ideologías, poniendo el oportuno ejemplo del aborto impuesto por la UE a sus miembros.

Ha sido una inquietante lección sobre actualidad analizando sus orígenes ideológicos y filosóficos, pero abriendo la esperanza de un cambio a mejor, primero porque parte de la solución está ya cuando se conoce el problema a fondo y segundo, porque el sistema hace aguas y la transformación de las mentes ya ha comenzado. Solo unas minorías conscientes de la problemática del tiempo presente –el consenso totalitario socialdemócrata que anula toda libertad- podremos lograr el cambio.



Hoy me siento menos solo. Enhorabuena a Almudena Negro y al Instituto Juan de Mariana. Muchas gracias.

lunes, 9 de diciembre de 2013

La nefasta política de máximos y de resultados nulos


¿Qué es la política? Se ha dicho que es el arte de lo posible. O el de ceder. O el de crear problemas para vender soluciones. Realmente la política es un servicio a la comunidad: algo muy serio. Es una de las tareas más difíciles y suele convertirse en todo lo contrario de lo que debiera ser. El poder es una gran tentación y el ser humano tiende al mal sin aparente remedio.  Por eso, la política debe ser una tarea controlada. El principal problema de las sociedades actuales que se dicen democráticas es que se han organizado unas estructuras complejas donde los poderosos escapan a los mecanismos de control. Como dijo Ortega Lara: no tenemos unas instituciones para servir al pueblo sino que los políticos han tomado el control de las instituciones para servirse del pueblo. En estas circunstancias, con la nación en peligro, conviene entender que la prioridad es proteger el esqueleto de nuestra libertad, el paraguas que nos cobija de la tormenta que amenaza con llevarse todo por delante.

Aún así, cuando se dan las circunstancias para activar una potente corriente renovadora cuyo principal argumento sea España, surgen grupos al calor de la tentación del éxito dejándose llevar por la torpeza de plantear exigencias y reivindicar principios máximos en un momento en que ni siquiera puede defenderse lo más básico, esto es,  la misma posibilidad de defenderlos, es decir, el ejercicio de la libertad política en unas instituciones al servicio de la nación, de los ciudadanos. Es decir, algunos se confunden y creen que es el momento de hacer política cuando es el momento de lograr una transformación de las estructuras políticas para poder ejercerla.

No imagino allá por el siglo VIII a don Pelayo discutiendo con sus colegas sobre la futura política económica en la cueva de Covadonga, ni a Blas de Lezo elucubrando sobre la historia avanzando los ingleses o ya a punto de quedarse con el Imperio en el XVIII, ni a Daoíz y Velarde allá por los comienzos del XIX planteando la reforma agraria mientras los franceses arrasaban el país…

Pero vemos aún hoy y a estas alturas numerosos grupos -que al poco quedan frustrados- plantear sus legítimos principios máximos que acaban obteniendo resultados nulos y frustrando esperanzas. Y volvemos al principio del artículo: la política es un servicio y es una grave responsabilidad. Es decir: hay que tener resultados. Y si no, es mejor dedicarse a otra cosa. ¿Y qué resultados son aceptables? , preguntarán algunos… Pues los que poco a poco nos acerquen a los ideales. Porque las sociedades no se transforman de la noche a la mañana. Menos aún las sociedades arrasadas en todos los ámbitos, como la nuestra. Son procesos de cambio muy lentos –más allá de una sola generación- que exigen insistente pedagogía, estudiar el pasado y las causas de la situación, mucha comprensión, generosidad y suma, ejemplo, testimonio, virtud.


Aún así, al punto, ya surgen los que no quieren entender, los que no quieren sumar. Viven en un mundo que no les escucha, pero ellos tampoco quieren escuchar al mundo al que luego hablan. Necesitamos esperanza y creer que el cambio es posible, aún sea pasito a pasito. ¿Es que no les importan sus nulos resultados? ¿Es que no quieren al menos avanzar poco a poco? Debemos entender la urgencia del momento y la responsabilidad que tenemos, aunque cada vez resulte más sospechoso que haya tantos dispuestos a no comprenderlo: esos son los tiranos de las políticas de máximos y de resultados nulos. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

No conviene salir (así) de la crisis...

Claro que llegan datos positivos, pero sobretodo son deseos más que realidades. Y es cierto que es difícil que las cosas sigan empeorando, pero se venden ilusiones porque se acercan varias elecciones. Y es verdad que los inversores extranjeros han empezado a traer dinero a España, pero el optimismo se basa más que nada en una consigna del poder...

Claro que quiero que España salga de la crisis. Y el mundo entero. Pero no así. Porque será una salida pasajera, interesada, puesto que no se han abordado nuestros graves problemas de fondo. El sistema político, el entramado institucional, las oligarquías empresariales o financieras y sus terminales en los partidos siguen viviendo de una estructura basada en esquilmar a los ciudadanos, dificultando la libertad e impidiendo así la prosperidad que de ella dimana.

Claro que quiero que salgamos de la crisis. Pero no así. No conviene que salgamos así, porque caeremos aún más bajo la próxima vez. Nuestras grandes dificultades como nación no son solo las cifras del paro, el abultado déficit, la gigantesca deuda...Esos son, sin duda, gravísimos problemas, pero nacen de otros peores. Y nuestro Gobierno ha decidido no abordarlos, por cuanto hacerlo supone erradicar el chiringuito del sistema.

Porque siguen sin abordarse las causas más profundas de todos nuestros males: sistema educativo desastroso en todas sus fases, ausencia de valores y principios en una sociedad desnortada, liderazgos de la mediocridad, corrupción generalizada, medios de comunicación serviles y esa justicia dependiente del poder. 

Es fácil caer en la cuenta de que todo esto no se aborda precisamente porque son los pilares básicos que sostienen al régimen. Por ejemplo, ¿han notado cómo la corrupción, en las últimas encuestas, ha ido dejando de ser una de las primeras preocupaciones de los españoles? Es que hay una consigna. El pacto de Estado. Alguien dice, por ahí arriba: Tapemos un poco nuestras corrupciones. Si mejora algo la economía, esto nos puede durar mucho aún. 

No. Así no conviene salir de la crisis.



domingo, 13 de octubre de 2013

Desde Cataluña, dos emotivos hechos históricos auténticamente españoles



No podía ser de otra manera. Cataluña es España. Y desde Cataluña, justo cuando la agresión separatista cobra más fuerza contra la unidad de la nación, dos hechos históricos nos sobrecogen este fin de semana por su auténtica afirmación de la total pertenencia al sentir y ser de España.

Ayer, día de la Fiesta Nacional, día de la Hispanidad, día de la Virgen del Pilar, más de 100.000 catalanes se manifestaban por la unidad nacional, no por la Constitución ni contra el separatismo como afirman algunos despistados o interesados medios. Los catalanes que ayer salieron de sus casas lo hicieron sobretodo por España. Ha sido todoun aviso para esos políticos del imperialismo nacionalista y corrupto que están jugando con cuestiones que tocan el sentir más íntimo de millones de españoles.

Y hoy domingo tiene lugar la impresionante ceremonia de beatificación de 522 mártires de la persecución religiosa en España entre los años 30 y 39. Miles de personas  (casi 30.000) seguían presencialmente la Misa que otros muchos miles podíamos ver en 13 televisión.

España es una tierra bendecida por la sangre de los mártires. La Iglesia ha beatificado más de 1000 mártires asesinados durante la persecución religiosa en España en los años treinta. Era un plan de exterminio de la Iglesia. Estos hermanos mártires no eran combatientes, no eran provocadores, no pertenecían a ningún partido político. Eran pacíficos. Fueron matados por odio a la fe, porque creían en Dios, porque tenían a Jesús como único tesoro, más que la propia vida. Su apostolado era la educación, el cuidado de enfermos, el amor y el perdón para todos...¿Cómo se explica su valentía hasta dar la vida por Cristo? Además de la gracia divina esto se explica por una adecuada formación al sacerdocio. Entonces eran preparados para el peligro mortal con una pedagogía martirial. La Iglesia no quiere olvidar a estos valientes, sino que los honra públicamente y pide su intercesión. La Iglesia no busca culpables. La celebración de hoy quiere gritar al mundo que la humanidad necesita paz y concordia y que nada justifica la guerra. Con su mansedumbre los mártires desactivaron las armas y vencieron al mal con el bien,  decía el Cardenal Amato (Congregación para la Causa de los Santos) en su profunda homilía de hoy.

Sobre los mártires de la persecución durante los años treinta o mártires del Siglo XX, por englobarse dentro del plan totalitario con el cristianismo, acaba de publicarse Holocausto Católico de Santiago Mata, está en Amazon 9€, La Esfera de los Libros. Os dejo link a una magnífica entrevista al autor.




miércoles, 2 de octubre de 2013

Esperanza: ahora la Audiencia duda de las pruebas de la versión oficial 11M

Ha sorprendido mucho la noticia de las nuevas diligencias para investigar la verdad del 11M. Porque todo el poder del sistema estaba muy de acuerdo en abortar cualquier intento de conocer la verdad sobre los atentados de marzo de 2004.

Nada urge tanto en España como conocer de una vez quiénes estuvieron detrás de ésta masacre contra la nación. Podemos hablar de la crisis y de la prima de riesgo, podemos debatir sobre el problema territorial, podemos seguir enfrascados en batallas estériles acerca de matices ideológicos, podemos entrar al trapo de las trampas dialécticas que cada día inoculan los medios... Podemos seguir perdiendo el tiempo.

Porque en el 11M se esconde, como en el caso Faisán, como en otros tantos siniestros golpes de timón  de nuestra historia reciente, todos los problemas que tienen a España postrada, dividida y arruinada. No, no perdáis el tiempo.

No caigáis en las trampas de los medios siempre tan obedientes a los partidos. Urge la verdad y nada más que la verdad. El 11M es un crimen desde el Estado y por el Estado contra España. No es casual que España esté como está y que sus crisis sea precisamente mucho más grave que en otros países occidentales.

Escucho ES RADIO en estos momentos. Las noticias son esperanzadoras. La Audiencia ha ordenado investigar las famosas tarjetas de móviles que nada tienen que ver con las bombas del atentado, como ha quedado acreditado, salvo que forman parte de una trama inventada para acusar y culpar al único supuesto autor material, que casi diez años después sigue en la cárcel sencillamente por dos falsedades: esas tarjetas sobre las que surgen dudas y la acusación de unes testigos rumanas que recibieron compensaciones del Ministerio del Interior... El juez Gómez Bermúdez tiene por qué preocuparse. Porque ahora, casi diez años después se confirman las dudas a nivel judicial sobre las principales pruebas de la versión oficial, y que ya nos destaparon Luis del Pino y los investigadores de El Mundo.

Si no te interesa la verdad del 11M, no es que no te importe España, ni la democracia, ni la libertad, ni mejorar tu nación. No te importa ni tu familia ni tú mismo te respetas. Porque nada más perverso que querer olvidar lo que a ti también te podía haber enterrado...