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miércoles, 1 de octubre de 2014

Unidad nacional, Constitución y traición: aclaraciones


¡Cuán terrible es la crisis moral, cultural y política, que hay que explicar las cuestiones más elementales! Hace un año, en un debate en 13 televisión sobre el independentismo, una periodista de la derecha que presume de liberal contestaba a una ciudadana, que afirmaba que se debían ilegalizar los partidos independentistas, diciendo: "¡Pero qué burrada, primero la libertad y luego España!"

Vaya error... La Constitución, esto es, el sistema legal fuente del derecho, el paraguas que debe protegernos de los ataques a nuestra libertad, se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación. De la misma manera que la vida es fundamento de los demás derechos -esto hoy también se ignora- la nación es anterior y cimiento de la Ley constitucional.

Por ello, en un sistema constitucional serio, con controles adecuados, con garantías democráticas, tiene todo el sentido impedir que se agrupen en partidos políticos fuerzas contrarias al fundamento legal, esto es, la nación. Porque la realidad, lo correcto, es que primero es la nación unida y soberana y luego la libertad. Mejor dicho, el mayor acto de libertad política es que la nación unida y soberana se de una Constitución de verdad.

Es tal la confusión, arma que tanto utilizan los traidores y los malvados, que se oyen muchos argumentos sobre por qué Cataluña no debe ser independiente o que,  en caso de votar sobre el asunto, deberíamos poder votar todos los españoles y no solamente los catalanes. En sí, esas posiciones ya son traición, porque la unidad nacional no se puede plantear. No deben darse argumentos contra la independencia de una región sino sencillamente recordar que no se puede plantear. Tal es la traición que nos preparan que se ha filtrado que Rajoy y el Rey Juan Carlos habrían ofrecido a Mas la posibilidad de celebrar la consulta en Cataluña siempre que aceptara que después se votara también en España. No, la unidad no se vota; no se puede votar.

La nación es una herencia sagrada, es una historia preciosa recibida de los antepasados y tenemos el deber de entregarla a los descendientes. La nación no se vota, no se cuestiona, no es discutible. La nación es la muralla de la libertad y los que intentan destruirla merecen el desprecio de los traidores como también lo merecen quienes por acción y omisión les están ayudando.

lunes, 16 de junio de 2014

LA NUEVA DERECHA ESTÁ EN VOX

Esta semana no escribo, porque suscribo el magnífico, importantísimo y oportuno artículo de José Javier Esparza en LA GACETA.

Lo hemos dicho desde hace tiempo, a ver si a algunos les ayuda a comprender la opinión de Esparza...


Aquí podéis leerlo.


viernes, 23 de mayo de 2014

Mis reflexiones para estas elecciones

Coinciden los medios más libres con la opinión de muchísimos ciudadanos hartos de la situación nacional, crítica a nivel político, económico y moral: estas elecciones son claves para castigar a los responsables del triste panorama que padecemos. PP, PSOE y separatistas han montado un régimen de corrupción a todo nivel y son muchísimos los españoles que perciben que hay que desmontar este siniestro consenso que nos arruina y divide. Además, gracias a los nuevos partidos, además de castigar a los culpables, podemos votar propuestas constructivas.

Primera reflexión: yo sí creo que hay que votar. Y en ese sentido el mensaje de UPyD es muy bueno: si te abstienes, les indultas. Conviene añadir que si votas a los responsables de la situación, entonces eres cómplice. Al PP y al PSOE les favorece la abstención y el desinterés, porque así seguirán manejando el poder. Lo único que preocupa al régimen corrupto de PP, PSOE y nacionalistas es que se cuelen en el sistema los partidos pequeños, porque una vez que entren crecerán con su crítica feroz al montaje que está acabando con nuestra querida España. La abstención, también legítima, desgraciadamente beneficia al sistema. Lo ideal es votar a cualquiera de las opciones pequeñas. Las que tienen más posibilidades y son más realistas son Ciudadanos y VOX.

Otra reflexión viene a cuento de que no entiendo la campaña contra VOX de otra de las opciones, que no tiene posibilidad alguna de lograr representación. AES contaba con un trabajo de una década, con esfuerzo y dedicación de mucha buena gente para defender principios que ha devenido en una coalición con otro nombre y otros mensajes muy confusos, por unirse a fuerzas muy minoritarias que apenas suman y quizá sí resten, como me dicen buenos amigos. VOX se ha presentado defendiendo la unidad nacional, el Estado unitario frente al desastre autonómico, el derecho a la vida, la defensa de la familia y la libertad económica. VOX ha llegado con formas nuevas para principios de todo tiempo. Emprender una campaña contra VOX por opiniones personales es un grave error de estrategia y de pérdida del sentido de la realidad, porque VOX viene a defender principios y sería mucho más eficiente atacar a quienes los traicionan, PP, o ridiculizan, PSOE y con ellos toda la izquierda. Decir que VOX es el PP es otro disparate que se desmonta conociendo un poco lo que defiende el partido de Abascal y Ortega Lara: unidad de España, justicia contra ETA, vida, fin de las Autonomías...

Sobre la polémica del aborto, mal hacen unos en pretender monopolizar la causa de la vida atacando a quienes no les apoyan (VOX, HO, DAV), lo cual daña la causa de la vida. En este sentido, me dijo un importante activista de la causa de la vida en España: "desde AES me atacan porque quieren que diga que les apoyo, pero nosotros no podemos identificarnos con un partido concreto". Yo siempre iré de la mano con quien defienda el derecho a la vida. Se trata de sumar. La opinión personal y soltada nerviosamente en un debate por un miembro de VOX sobre esta cuestión no debió utilizarse para hacer una campaña brutal y antipática contra todo un partido. Por eso me han parecido injustas las posiciones de medios como Diario YA, Infocatólica e Hispanidad. Porque al final, tenemos las declaraciones de Espinosa de los Monteros, que ha afirmado contundente y claramente la posición del partido, que quiere defender la vida y pide aborto cero. Vean: "En VOX queremos aborto cero". Quienes han dado eco a las declaraciones de Quirós deberían también alegrarse por (y difundir) las declaraciones de Iván Espinosa. Si no lo hacen, para mí, está claro que la causa de la vida está por debajo de sus intereses. Y eso me parece lamentable.

No quiero eludir lo que he reflexionado, además, porque personalmente he recibido todo tipo de comentarios insultantes desde gente próxima, incluso familiares, que me han despreciado e insultado (también públicamente en las redes) por mi decisión de apoyar a VOX, explicada en detalle en mi blog. ¿Qué patriotismo puede haber ahí? Todo ello me ha confirmado que debo seguir en mi camino muy meditado. ¿Qué quieren que haga si me siento representado por lo que VOX defiende? He sufrido, he pasado malas noches. Han aludido a mi abuelo, incluso, como si yo no fuera hijo de un tiempo tan diferente y tuviera que pensar exactamente igual y utilizar las mismas formas y estrategias. Entiendo, y me entristece, que los ataques forman parte de la política, pero no a ese nivel del país sectario donde algunos creen que hay que estar al servicio de las ideologías cuando son las ideas las que deben servir a las personas. 

Termino con las conclusiones sobre mis reflexiones:

VOX es una oportunidad para lo que viene llamándose derecha en este país: unidad nacional, libertad política y económica, independencia judicial, reforma de las instituciones y defensa de valores y principios relacionados con nuestra historia y nuestra tradición. 

VOX es un partido abierto donde participo con ilusión. En VOX se puede aportar, se puede sumar. En VOX estamos muchos implicados para que se consoliden buenos principios y mejores estrategias. En VOX trabajamos todos alrededor de los pilares de nuestro Manifiesto Fundacional que me parece magnifico.

Esta es mi reflexión. Por favor, respétenla.





lunes, 5 de mayo de 2014

Malas formas que desprestigian causas buenas

Hay causas que son tan elevadas, tan sagradas y tan bellas que necesitan de mucha humildad para defenderlas, que necesitan de cierta genialidad para transmitirlas, que precisan de ternura y amor, que precisan palabras apropiadas y formas exquisitas, elegantes discursos y estrategias meditadas. Que para que tengan éxito hay que tocar los corazones y elevar las almas, abrir ojos y curar sorderas. Hay causas que van en vasijas de barro y debemos tomarlas con el cariño con el que se cuida de un recién nacido y mimarlas con la ternura de una madre que pasa noches sin dormir por un hijo enfermo...

Son causas que siempre deben estar por encima de las ideas y de la torpe lucha partidista. Son cuestiones urgentes, elementales, pero aparentemente perdidas en un mundo enloquecido de racionalismo en exceso. Por eso son causas que solo serán movidas por sentimientos positivos y jamás lograrán nada con palabras altisonantes, condenas tremebundas y exabruptos dañinos. Menos aún con esas divisiones que provocan quienes señalan y acusan como si estuvieran en un  pedestal de moralidad... Fariseos de todos los tiempos, nunca cambiaréis. Un ejemplo: el éxito de comunicación del Papa Francisco, cuyo mensaje es siempre el eterno mensaje que la Iglesia no se cansa de repetir, se ha logrado precisamente dando un giro a las formas, no a los fondos, ganando las simpatías de muchos medios que hace poco tiempo dirigían envenenadas campañas contra el cristianismo. Tanto tenemos que aprender...

Pero he aquí que en España -y hoy quiero tocar la fibra de quienes piensan parecido a mi, no a quienes mantienen posiciones políticas más bien diferentes-, desde hace muchos años, cierto ámbito que quiere defender políticamente principios muy importantes, comete errores de bulto que solo llevan a desprestigiarlos -cuánto conviene al sistema-, provocando un daño muy grave. Veamos algunos puntos inquietantes, porque diríase que el adversario político logra dañarnos sin demasiado esfuerzo:

El patriotismo: algunos creen que el patriotismo debe ser patrimonio de una ideología política concreta, cuando todos deberíamos de estar unidos por la Nación por encima de las ideas. Ese patriotismo contradictorio es falso patriotismo, pues rechaza a quien no piensa igual, creando división. Al final, dañan a la causa de la unidad de España, que debe estar por encima de las ideologías.
La vida: algunos creen que la defensa de la vida es patrimonio de su ideología, cuando en los diversos partidos encontramos personas preocupadas por el disparate del aborto. Así, a quienes utilizan la defensa de la vida como arma arrojadiza, se les ha visto, de forma contradictoria, invertir esfuerzo en criticar a organizaciones provida, e incluso a la Iglesia Católica, solo porque no apoyan a su partido. Al final, dañan a la causa de la vida, que debe estar por encima de las diferentes organizaciones o partidos que la defienden.
La familia: algunos critican permanentemente a la sociedad sin saber dar el testimonio preciso y precioso de la belleza de la familia, de la única familia. Así, generan antipatías en un mundo que permanentemente sospecha y que necesita que le hablen al corazón, que necesita tocar y sentir lo bueno, lo verdadero y lo bello. Así, quienes condenan a los demás sin entender sus circunstancias, jamás lograrán nada positivo para la fundamental institución familiar.
Las víctimas del terrorismo: algunos han utilizado políticamente a las víctimas para hacer oposición al Gobierno de turno y después se han olvidado de ellas,incluso las han insultado y despreciado. Es otra muestra de una sociedad enferma, dirigida por unos políticos nefastos e inmorales. Al final, la causa de las víctimas ha perdido muchos puntos delante de la sociedad cuando los que han sufrido por España deberían ser un referente moral de todos.

Acabamos de ver una serie de cuestiones muy importantes, buenas causas, que deben ser tratadas con mucho respeto porque, actitudes interesadas y formas poco adecuadas pueden acabar haciendo más daño que bien. Algunos no me entenderán, porque su lucha política consiste en manipular estas causas por puro interés y sólo buscan matices o sacar afirmaciones de contexto para enfrentar y dividir. En este tiempo España necesita urgentemente un compromiso por unos principios básicos para lograr la gran transformación política que necesitamos. No se puede exigir un acuerdo de todos con todo, esto es, que todos pensemos exactamente igual. Así es la política. Pero si de verdad estamos convencidos de nuestros principios, podremos avanzar de la mano en muchas cuestiones con quienes piensan diferente. 

lunes, 20 de enero de 2014

¿Por qué apoyo a VOX?

Algunos me preguntan, deseosos de conocer mis motivos. Otros me lo reprochan. Algunos me piden explicaciones como si yo no fuera libre. Uno me ha recordado mi nombre. Otro me ha insultado. 

Pues bien, a todos vosotros:

Mis posiciones, en todos los aspectos de la vida, suelo manifestarlas con claridad. Nada me parece más repugnante que la doblez. He nacido en un tiempo y en un contexto, he recibido una educación que me ha permitido seguir enriqueciéndome con lecturas sobre la actualidad y la historia. La derecha política lleva más de dos cientos años perdiendo oportunidades. A veces ha acertado, a veces ha tenido que recurrir a medidas extraordinarias para sobrevivir y poder defender valores y tradiciones que el totalitarismo quería aniquilar.

Hoy también estamos en un contexto histórico complejo y difícil, de emergencia en relación a la libertad y a la nación. Llevo más de tres años dando la cara en el debate público, en la medidas de mis posibilidades, y asumo como un deber las oportunidades que me dan o que yo mismo he generado. Estoy preocupado por España y nuestro futuro.

VOX se ha presentado con un manifiesto que ha rebasado mis expectativas; desde su defensa de la unidad nacional, la libertad  y manifestando el fracaso del modelo autonómico -aquí destaca claramente del resto de fuerzas-, hasta su claridad  hablando de la defensa de la cultura de la vida -expresión acuñada por Juan Pablo II para dar un toque positivo a la lucha contra el aborto-, además de una agenda reformista impecable respecto a lo que nos está haciendo tanto daño: ley electoral, ley de partidos, politización de la justicia; todas ellas son las principales armas que el sistema actual oligárquico y corrupto utiliza para perpetuarse. Pretender a estas alturas resaltar matices no es una estrategia nada adecuada, aunque sea legítimo señalar los defectos a falta de conocer detalladas propuestas. Para mí el manifiesto resulta impecable. Es cierto que un partido, puesto que está formado por personas, puede cometer errores. La perfección solo es una aspiración para la humanidad. Aquí podéis leerlo: 

http://www.voxespana.es/index.php/manifiesto-fundacional

VOX es impulsado por personas que merecen mi confianza y destaco a Santiago Abascal, a quien conozco personalmente. Ortega Lara para mi es un referente y su discurso del 6 de diciembre en el acto de DENAES y el que ha pronunciado en la presentación de VOX son toda una lección magistral de política básica. Además, por lo que he podido comentar gracias a las redes  y la radio con Iván Espinosa de los Monteros y Cristina Seguí, tengo aún mayor confianza en este nuevo movimiento.

VOX además no tiene complejos en hablar de libertad económica, libre mercado, menos impuestos, mérito, esfuerzo, defensa del empresario a nivel sobretodo de autónomo y pequeña empresa -verdaderas fuerzas generadoras de empleo-, cuestión para mi clave en esta sociedad embrutecida por décadas de socialismo intervencionista, fuera del color que fuera.

También, las críticas que llegan a VOX han reforzado mi decisión: desde el PP hemos escuchado tópicos nerviosos, desde otros lados, burdas manipulaciones de quienes ni se han molestado en leer las propuestas fundacionales del nuevo partido.

Los que me seguís habitualmente habéis visto mi decisión como coherente. Se pueden leer mis entradas sobre mi pensamiento sobre la derecha que España necesita. Los que me prejuzgabais por motivos superficiales quizá os hayáis sorprendido. En cualquier caso, soy claro. Si me equivoco, sabré rectificar.

Deseo que VOX sume esfuerzos de otros movimientos o partidos con programas muy parecidos, será una torpeza y un mal servicio a la nación no aglutinarse en torno a quien puede liderar una fuerza que se cuele en unas instituciones que se derrumban aplastando a la nación. VOX promete ser abierto, lo cual incentiva la participación de muchos españoles que quieren hablar claro. Sería un error no aprovechar la oportunidad. 

Me consta que no deja de haber personas haciendo esfuerzos para intermediar entre los impulsores de VOX y otras fuerzas. Que todos tenga luz suficiente para entender su responsabilidad. La política no puede ser el tablero de un juego a todo o nada, sino la mesa donde conseguimos poco a poco llegar a acuerdos con los demás para avanzar hacia una sociedad mejor. Algunos creen que esto es contradictorio con tener principios... Confunden los principios con la estrategia y por eso no logran resultados.

Como ha dicho Ortega Lara: "es le momento de comprometernos aún más por España". Cada uno debe ser libre y, por tanto, responsable. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Desde Cataluña, dos emotivos hechos históricos auténticamente españoles



No podía ser de otra manera. Cataluña es España. Y desde Cataluña, justo cuando la agresión separatista cobra más fuerza contra la unidad de la nación, dos hechos históricos nos sobrecogen este fin de semana por su auténtica afirmación de la total pertenencia al sentir y ser de España.

Ayer, día de la Fiesta Nacional, día de la Hispanidad, día de la Virgen del Pilar, más de 100.000 catalanes se manifestaban por la unidad nacional, no por la Constitución ni contra el separatismo como afirman algunos despistados o interesados medios. Los catalanes que ayer salieron de sus casas lo hicieron sobretodo por España. Ha sido todoun aviso para esos políticos del imperialismo nacionalista y corrupto que están jugando con cuestiones que tocan el sentir más íntimo de millones de españoles.

Y hoy domingo tiene lugar la impresionante ceremonia de beatificación de 522 mártires de la persecución religiosa en España entre los años 30 y 39. Miles de personas  (casi 30.000) seguían presencialmente la Misa que otros muchos miles podíamos ver en 13 televisión.

España es una tierra bendecida por la sangre de los mártires. La Iglesia ha beatificado más de 1000 mártires asesinados durante la persecución religiosa en España en los años treinta. Era un plan de exterminio de la Iglesia. Estos hermanos mártires no eran combatientes, no eran provocadores, no pertenecían a ningún partido político. Eran pacíficos. Fueron matados por odio a la fe, porque creían en Dios, porque tenían a Jesús como único tesoro, más que la propia vida. Su apostolado era la educación, el cuidado de enfermos, el amor y el perdón para todos...¿Cómo se explica su valentía hasta dar la vida por Cristo? Además de la gracia divina esto se explica por una adecuada formación al sacerdocio. Entonces eran preparados para el peligro mortal con una pedagogía martirial. La Iglesia no quiere olvidar a estos valientes, sino que los honra públicamente y pide su intercesión. La Iglesia no busca culpables. La celebración de hoy quiere gritar al mundo que la humanidad necesita paz y concordia y que nada justifica la guerra. Con su mansedumbre los mártires desactivaron las armas y vencieron al mal con el bien,  decía el Cardenal Amato (Congregación para la Causa de los Santos) en su profunda homilía de hoy.

Sobre los mártires de la persecución durante los años treinta o mártires del Siglo XX, por englobarse dentro del plan totalitario con el cristianismo, acaba de publicarse Holocausto Católico de Santiago Mata, está en Amazon 9€, La Esfera de los Libros. Os dejo link a una magnífica entrevista al autor.




miércoles, 25 de septiembre de 2013

España y el Alcázar de Toledo: de los héroes a los mercaderes

Nos recuerda mi padre, cuando cada año a finales de septiembre acudimos al aniversario de la liberación del Alcázar de Toledo a los dos meses de comenzar la Guerra Civil, el debate que surgió nada más terminar la contienda sobre si se debían reconstruir las ruinas o dejarlas tal cual para mostrar a las futuras generaciones las consecuencias del conflicto.

El Alcázar es todo un símbolo de muchas cosas. Las más conocidas: de inteligencia militar defensiva estudiada en muchas Academias del mundo, de supervivencia, de fe, de unidad, de heroísmo… En fin, entre las casi 1800 personas tuve a dos de mis bisabuelos y siempre me ha conmovido, durante la celebración de la Eucaristía en la que se reza por la reconciliación en el espectacular Patio de Armas, el sacrificio de quienes me legaron la Vida, la Libertad, la Patria y la Fe.

Hoy en día, vuelve a ser un símbolo, pero sobretodo de nuestra decadencia. Lo fue también del resurgir y de la renovación: se optó por reconstruir el monumental edificio, una antigua obra de arte de todas las épocas desde la temprana Edad Media. Una manera de mirar al futuro, de levantar a España de la postración y la ruina.

Pero con la desintegración del Ejército, el desprecio a los valores patrióticos y la nefasta Ley de Memoria Histórica, el Alcázar ha ido perdiendo significado porque ha sido maltratado por nuestros gobernantes, por odio y por complejo. En él se ha construido un Museo del Ejército en el que, además de seguir en muchos momentos las pautas más oscuras de la Leyenda Negra, se ha borrado del todo el significado que  alcanzó en la Guerra Civil, cuando debería ser tratado con orgullo y por encima de la ideología, siendo un ejemplo para todos los españoles de cualquier época.

Aún más, ahora se quiere utilizar el Alcázar como una especie de lugar de celebración de eventos y ferias comerciales con el objetivo de obtener fondos para el Estado. Una vergüenza más, por cuanto en su cripta se hallan enterrados muchos españoles que merecen, cuando menos, un profundo respeto.


Cada aniversario, volviendo de Toledo, ya entrado el atardecer con esa bella luz del primer otoño, me pregunto, emocionado, conmovido, si algún día, en España, aprenderemos a reconocer a nuestros héroes olvidando la ideología y resaltando lo que nos une… Otras naciones aprendieron hace años. Aquí, aún tenemos españoles abducidos por la propaganda del sectarismo antinacional. Que los héroes del Alcázar y de tantos que dieron su vida por Dios y por la Patria nos iluminen para seguir su ejemplo y legar a nuestros hijos una España mejor que en la que hoy vivimos.

El próximo domingo 29 a las 11h se celebra una Santa Misa para celebrar el aniversario de la liberación y para rezar por España.

Otros artículos míos con motivo de los 75 años de la liberación: 

http://elalcaldedezalamea.blogspot.com.es/2011/09/asi-he-vivido-los-75-anos-de-la.html

http://elalcaldedezalamea.blogspot.com.es/2011/05/hace-75-anos-dos-de-mis-bisabuelos.html

miércoles, 7 de agosto de 2013

Lo que sí podemos hacer por España: un sencillo ejemplo

En estos días en que se vuelve a hablar de la espina de Gibraltar, quedan patentes los problemas que tenemos los españoles no tanto por las agresiones de los enemigos externos o internos, sino porque defender la unidad de la nación no es una prioridad para muchos ciudadanos. Ignoran que cualquier derecho, que la misma libertad política, nace de la nación unida que, así, constituye el fundamento de su organización. Esto significa que, de no defenderse la unidad, peligran todas nuestras conquistas históricas y nuestros derechos más básicos. Hoy vemos, perfectamente, con claridad meridiana, que sufrimos las consecuencias de la falta generalizada de conciencia sobre la importancia de la defensa de una España unida. Tan claro es que ni siquiera los principales responsables de defender la nación lo hacen, como tantas veces en nuestra historia y, por eso, sólo los ciudadanos audaces, valientes, pueden y deben dar la cara por la patria. 

¿Qué podemos hacer? Los granitos de arena forman playas kilométricas... Podemos hacer más de lo que pensamos. Un testimonio, un ejemplo de la pasada semana:

El pasado 31 de julio tuve que viajar a Lisboa por trabajo. En los aviones cada aerolínea suele dar a los pasajeros una revista de temas variados para fomentar el turismo y los viajes. La de TAP PORTUGAL -compañía con la que viajaba- tiene una revista llamada UP MAGAZINE. En su número de julio dedicaba varias páginas a animar a viajar al maravilloso País Vasco,  haciendo la visita de lo más apetecible con las maravillosas fotos que la acompañaban. Lo malo es que una parte del reportaje narraba la falsa historia de las vascongadas tal y como enseñan y difunden los separatistas. Realmente era un artículo falso, antiespañol, intolerable por cuanto dejaba colar una cierta justificación o elogio de ETA y disparatado por cuanto llegaba a afirmar que Navarra pertenecía a la región vasca...

En fin, al llegar a casa, después de completar el trabajo del día, escribí una queja a la dirección editorial de la revista y al departamento de atención al cliente de TAP. Expliqué la historia auténtica de la región, de Navarra, quién era Diego López de Haro y que los casi mil asesinados por ETA lo fueron no durante el franquismo sino durante la democracia. Añadí que su artículo era ofensivo para las Víctimas de ETA y para los miles de vascos que habían tenido que abandonar su hogar. Me contestaron desde la revista con agresividad, molestos y sin ánimo de rectificar. Me dijeron, además, que el reportaje había gustado mucho al departamento de turismo del gobierno regional vasco... Evidentemente, pensé... 

Con ánimo de insistir para ganar esa pequeña batalla que había emprendido, escribí de nuevo a TAP y a la revista comentando que denunciaría el asunto donde pudiera, que era colaborador de programas de TV, que tenía 5000 seguidores en Twitter, más de 2000 amigos en Facebook y un blog cada vez más leído (unas 9000 entradas/mes). Así, comencé el ataque en las redes sociales -bien apoyado por muchos amigos y seguidores a los que estoy muy agradecido- y en menos de un día me escribieron la directora de la revista y el director de relaciones institucionales de TAP, pidiendo disculpas y prometiendo rectificar. Además, ayer, desde Twitter y Facebook la aerolínea pedía disculpas por el artículo reconociendo el error de haberlo publicado.

En fin, un pequeño éxito, un sencillo ejemplo que demuestra que podemos hacer mucho más por España de lo que harán nuestros dirigentes y, mucho más, también, de lo que solemos creer que podemos hacer.




domingo, 10 de febrero de 2013

Todos vosotros sois los culpables:

Los que heredasteis una España próspera lograda con décadas de esfuerzo de vuestros padres, pero dilapidasteis los dineros porque pensabais que teníais derecho a todo y gratis…

Los que pensabais que una educación estricta para la libertad responsable eran cosas de los viejos, pero trajisteis una generación de irresponsables malcriados que os superan en sus fracasos…

Los que traicionasteis vuestros nobles propósitos de vida para probar la frivolidad, pero adoptasteis costumbres ajenas que han acabado por dejaros confundidos y con la vida vacía…

Los que recibisteis una formación sólida en principios y valores, pero los despreciasteis pensando que sabríais hacerlo todo mejor que vuestros padres y ahora veis que vuestro fruto es una sociedad corrompida liderada por los más corruptos…

Los que aprendisteis que los principios y valores se asientan en la fe que os enseñaron, pero abandonasteis poco a poco los fundamentos y ahora no tenéis ni fe, ni principios ni valores…

Los que vivisteis en hogares felices de familias unidas con padres modélicos, pero jugasteis con el fuego del mal que destrozó los vuestros y en vez de familias creasteis burdas copias del infierno donde se producen los mejores ejemplares para el odio…

Los que tuvisteis sabios y santos como maestros que os dieron lo mejor de su vida, pero decidisteis que estaban equivocados porque os deslumbraron unas ideologías que sólo perseguían acabar con vuestra libertad…

Los que conocisteis de cerca el sacrificio de nuestros bisabuelos en los años de la guerra, pero lo olvidasteis entregando a los descendientes de sus enemigos todo el poder de la nación permitiéndoles acabar imponiendo sutilmente lo que antes intentaron con salvaje violencia…

Los que lleváis años pidiendo el voto para un mal menor, pero ahora preferís ignorar que habéis acabado por traer el mismo mal, el único mal, el mal radical que se esfuerza contra el bien, la verdad y la belleza…

Los que, aun viendo lo evidente, no os avergonzáis de que vuestros propios votos liberaron terroristas, facilitaron el incremento del aborto superando cualquier genocidio, entregaron el poder a conocidos corruptos, enviaron a millones al paro y dieron el poder a políticos que pactan en oscuras logias la división y el reparto de España…

Los que, aun conociendo las consecuencias de sus propios fallos, todavía prefieren contemporizar con el mal que enfrentarse al mismo; los que creen que de nada tienen la culpa porque siempre hay otros más culpables; los que aplauden a unos porque son los suyos cuando hacen exactamente lo mismo que los otros a los que antes condenaban…

Los que habiendo vivido en la abundancia no habéis invertido en negocios prósperos, en industria estable o esa innovación que es el futuro, sino que os instalasteis en un lujo cortoplacista y fanfarrón que nunca volverá; también los que no sois capaces de entender que no estamos ante una crisis sino ante un desmoronamiento que necesita urgentemente de una refundación moral…

Los que, teniendo la responsabilidad de ser Pastores, prefirieron mundanizar su papel al modo de representantes de un partido político u organización social, siempre buscando no molestar para obtener la comodidad del cobarde, escandalizando a los buenos cristianos, ahuyentando a los pusilánimes, confundiendo a los menos formados, olvidando la educación religiosa de los pequeños, aplaudiendo a gobernantes injustos y callando la verdad a conveniencia…

Los que, habiendo vivido la historia reciente os tragáis las versiones inventadas de los que siempre manipulan; los que colaboráis en el lavado de vuestro propio cerebro leyendo ciertos panfletos y los que encendéis la televisión para ver programas que terminan por envenenaros… Culpables.

Sí. Culpables. Culpables todos vosotros, todos los que desde hace años nos habéis llevado al abismo; todos los que en fin, renunciáis a la autocrítica y con tal de echar balones fuera porque sois incapaces de corregir el rumbo y preferís justificar lo injustificable, ya sea porque sois ateos o católicos, socialistas o liberales, del PP o del PSOE, patriotas o nacionalistas, monárquicos o juancarlistas, interesadamente ignorantes o directamente estúpidos. Porque el país está podrido y sin remedio si no surge la regeneración que sólo puede ser personal, empezando por la moral de cada uno.

Ayer varias familias rezábamos el rosario ante una imagen preciosa de la Señora mejicana de Guadalupe. Al terminar la oración, el mayor de los allí presentes -ojos brillantes, mirada inteligente, rostro de experiencia y peso de los años-, afirmó con potencia:

-Sólo la oración en familia, sólo familias unidas, pueden mejorar una nación. No podemos esperar nada de la política. Es un cambio desde la base de la sociedad, que es la familia. Y no hace falta que seamos muchos. Siempre son unos pocos, muy buenos, los que cambian la humanidad.

Es el camino. El resto sólo son los lamentos de los culpables.

viernes, 6 de julio de 2012

LA DERECHA, SIEMPRE CONTRA SÍ MISMA

Me ha llamado poderosamente la atención una frase de un experto leída recientemente: “los dramas españoles del XIX y del XX pueden explicarse por una lucha entre católicos.”  Es una afirmación exagerada pero que resalta la verdad que contiene, que es mucha. La falta de entendimiento entre muchos políticos que se declaraban católicos hizo que triunfara el enemigo de todos. Es cierto: fueron intensas las batallas intelectuales y políticas entre católicos que querían adaptarse a la modernidad y católicos que defendían una vuelta imposible al Antiguo Régimen.

Quizá, en la última parte del XX, ya con el sistema nacido de la Transición –y que no pienso considerar una democracia- hasta nuestros días, la batalla anterior se sigue mostrando como una pugna interna en la derecha que dificulta la lucha contra el enemigo común: un socialismo estatista y antinacional defendido por los dos grandes partidos. Sé que muchos ya tienen en su cabeza el problema de las etiquetas políticas. No renuncio a ellas, nos sirven para saber de lo que hablamos. La derecha hoy es el espacio enorme en el que se encuentran los que defienden la unidad nacional, el libre mercado, la propiedad privada, la tradición cristiana de España y un Estado de Derecho en el que la ley se respete y cumpla de la única forma posible, que es con una Justicia independiente. Estas ideas son los principios básicos de millones de españoles. Perderse en la erudición que busca matices es propio de las cátedras y de la ciencia política, pero no es propio ni adecuado para la estrategia política.

Y sin embargo, a pesar de que millones de ciudadanos aspiran a una España en la que estos principios básicos sean defendidos por sus representantes, la derecha política ha preferido ir contra sí misma, suicidándose una y otra vez y culpando siempre a otros. Es la derecha que impide la derecha. Es esa derecha cuya característica que la define nítidamente es que no quiere llamarse derecha y por eso inventó todo tipo de matices sin matizar, llamándose sociales, demócratas cristianos, conservadores, centristas, patriotas constitucionales, liberales, libertarios... Pero ha llegado el momento en que todos deben asumir su responsabilidad para empezar a unirse en torno a un proyecto de emergencia nacional.

Los católicos por exageración, que creen que la Iglesia católica no ha hecho nuevas propuestas en cuestiones sociales o políticas más allá de León XIII sin leer la maravillosa doctrina del Vaticano II o las encíclicas de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Los católicos progresistas del credo a la carta y los que desprecian la religión que olvidan que defender España es defender el cristianismo y que defender el cristianismo es defender a España, porque sin fundamentos sus ideas se volatilizan.
Los liberales que no admiten matices a una libertad que sin orientación adecuada se convierte en el mejor aliado del socialismo.
Los sociales más cercanos a admirar las falsas propuestas del socialismo que a defender la propiedad privada y los principios de un bien matizado liberalismo económico frente al gigantismo de un Estado opresor.
Los antidemocráticos que confunden el sistema actual partitocrático con una auténtica democracia deben entender que no hay que tener miedo a la democracia porque nuestras ideas son mejores.
Los conservadores que se pierden en su admiración a modelos del pasado sin entender que estamos ante un mundo nuevo y cambiante.

Y a todos, que hay que volver a nuestros mejores estadistas, a nuestros mejores sabios, a nuestra maravillosa Historia, para llegar a una inteligencia del pasado que nos permita afrontar el futuro.

Sí, hoy urge más que nunca el conocimiento del pasado para construir con creatividad el futuro. Decía un historiador que los grandes fallos de la Transición se debieron a que la mayoría de los políticos de entonces no sabían nada de Historia. Hoy el sistema se desmorona y sólo sabremos salir hacia un mundo mejor si creamos las soluciones a partir de las lecciones de la Historia: el 18 de julio de 1936 ya no había tiempo para matices, las derechas todas se unieron por última vez para defender la unidad nacional, la tradición cristiana y la libertad frente a un terrible totalitarismo. Hoy, la lucha es en el terreno de la política, con los medios que ofrece la política. Habrá siempre una derecha marginal que prefiera la erudición de  la cátedra o la comodidad de los negocios a la actividad política. Ellos, en su ineficacia, en su desdén, serán tan traidores a la patria como los enemigos de España.  A problemas nuevos, soluciones nuevas. La política requiere de audacia, habilidad, estrategia y mucha paciencia. Pero sin unidad, nada. ¿Será posible esto en el país de las sectitas y de la envida tras años de triunfo de las ideas socialistas? Quizá algunos sigan sin entender cuál es el enemigo de la libertad.

miércoles, 20 de junio de 2012

PATRIOTISMO PARA EL FÚTBOL, NO PARA LAS VÍCTIMAS NI GIBRALTAR



El otro día, durante uno de los partidos de la selección española en la Eurocopa, critiqué en las redes el patriotismo futbolero. Me llovieron insultos, críticas y algún que otro comentario brillante. La mayoría iban en la línea: “al menos el fútbol une”. A la mañana siguiente mi hija de 4 años me dio una lección: “Papá, cómprame una bandera de España para que la ponga en mi ventana.” Quizá me equivoqué y el fútbol sea lo poco que queda y por eso no debí criticar ése patriotismo que solo sale cuando los partidos. Leí ayer que el 57% de la audiencia vasca vio el último partido de la selección nacional. En fin. Es lo que hay. Es poco, pero es algo.

Aún así, permítanme que insista en que mientras los españoles llenan los balcones de banderas en estos días, decenas de actos de protesta contra graves afrentas a la nación no están recibiendo apoyo contundente por parte ni de los políticos –previsible- ni de los ciudadanos –lamentable-. El primero de ellos fue la concentración de las Víctimas del Terrorismo del pasado 9 de junio, que por enésima vez, y ahora contra un gobierno del PP, protestaban contra las cesiones a los terroristas.  El segundo asunto, son los diferentes actos que algunos organizan por las agresiones inglesas a España por Gibraltar, en forma de ataques a nuestros pescadores, proyectando imágenes de la Reina Isabel en el Peñón o mediante decenas de declaraciones impertinentes contra nuestra nación. Curioso asunto el de esa colonia dentro de ésta falsa Unión Europea, tan humillante para España, tan dañina como nido de corrupción, tan vergonzante para los responsables de que persista… Y luego nos hablan de la "marca España".

Quizá, hasta hace poco, las Víctimas recibían aliento y apoyo de muchos españoles. Pero me temo que los efectos de la anestesia moral inyectada en imperceptibles dosis a la la sociedad llevarán a muchos españoles a olvidarse de ellas como tantos se han olvidado de Gibraltar. Entonces, el patriotismo de fútbol, ¿es positivo o más bien contribuye a un patriotismo fácil, no exigente, y por tanto falso como si de otra dosis más de anestesia se tratase? Si se mostrara el patriotismo con contundencia en los asuntos mencionados –contra el terrorismo de ETA y contra la espina de Gibraltar- aplaudiría también el del fútbol. Pero me da que el del fútbol es sólo una excusa sentimental para muchos de los que, en el fondo, se han olvidado de la tarea común de España. Ojalá me equivoque.

Hoy hay un acto importantísimo al que os animo a asistir:

Conferencia  del capitán de navío Ángel Liberal  Fernández: La colonia militar británica de Gibraltar. Miércoles, 20 de junio, a las 19,30 en el  CEU, Madrid, Carrera de San Francisco, 2.  Ángel Liberal es uno de los mayores expertos en esta cuestión  de Gibraltar, clave de nuestra política exterior y posición en Europa y la OTAN.  Organizada por el "Foro Recuperemos Gibraltar" y el Instituto de Estudios Históricos del CEU.

jueves, 3 de mayo de 2012

HOY ESTARÉ EN EL DEBATE DE 13 TV SOBRE LAS AUTONOMÍAS

D. Alfonso Merlos, Director de Informativos del canal de televisión 13 TV, me ha invitado a participar en el interesante debate sobre las Autonomías que tendrá lugar esta noche en su programa. Merlos presenta el informativo diario de las 20:30, al AL DÍA y el debate DE HOY A MAÑANA de lunes a jueves, desde las 12 hasta la 1:15 de la noche. Desde aquí agaradezco a Alfonso, magnífico periodista, la oportunidad de expresar mi opinión, y la de tantos seguidores, en un tema tan complejo como nuestro modelo de Estado. España es una gran nación que debe su grandeza precisamente a su variedad, siempre que los gobiernos regionales y los españoles sean leales al proyecto común. Las Autonomías han fracasado políticamente y económicamente: nos han dividido y arruinado. Eso es evidente.

Ahora bien, es necesario hacer propuestas y para ello, se debe profundizar en el problema de nuestra unidad con amor, sin prisa, sumando españoles con inteligencia y habilidad, para encontrar un camino positivo. En los último años, la entrega de inmenso poder a gobiernos separatistas ha agravado el problema. Pero debemos ser conscientes de que el sentimiento nacional no es fácil de acallar. Cuando Polonia estuvo sometida a dos totalitarismos extranjeros durante más de 70 años, el pueblo, bien dirigido, supo conservar su espírito patriótico en la cultura y en la fe católica. En los años ochenta, cuando los obreros de los astilleros polacos se rebelaban contra la tiranía comunista, Juan Pablo II les orientaba: "no sólo se trata de luchar contra algo, sino por algo."

Hoy, en España, tenemos que hacer lo mismo. No se trata de derrocar el sistema del 78 para dar cancha a la revolución siempre pentiente de la izquierda radical: se trata de proponer alternativias al modelo de Estado. Es cierto que España está a punto de desaparecer, pero siempre hemos salido adelante y aún en peores circunstancias.  ¿Qué propones para España, querido lector, si acabáramos con las áutonomías? Gracias por tus comentarios, luego lo hablaremos en 13 TV.