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sábado, 12 de enero de 2013

Cuando la trampa es volver a su consenso de la Transición

Uno de los mayores peligros de la crisis es que salgamos de ella sin haber aprendido la lección, sin haber hecho las reformas de todo lo que funcionó mal desde el principio, desde la Jefatura del Estado hasta el concejal de cualquier aldea. No nos engañemos: España es un paraíso para los corruptos, porque la Justicia –perdón por llamarla así- está controlada por los mismos poderosos que han hecho de ésta vieja y gran nación un paraíso para la estafa.

Y no repetiremos aquí el tópico que hemos llegado aquí porque tenemos lo que nos merecemos. Nadie lo merece. Al contrario. Porque eso hubiera sido así si hubiera habido libertad. Pero ya hemos demostrado muchas veces que los cabecillas que controlaban el Régimen de Franco en los setenta prepararon el terreno para seguir dominando las estructuras de poder del nuevo Régimen, bajo la cantinela de que ellos habían traído la democracia.

Y ese es nuestro mayor peligro: que un Rey en sus horas más bajas y con los peores amigos; que un dícese periodista que intentó ser Ministro de Cultura cuando el autogolpe del 81; que un censor franquista desde un poderoso grupo de comunicación; que un amigo de los nacionalistas; que un anti Juez que revisa tiempos pasados mientras defiende tiranías presentes; que una agrupación por la anticultura siempre subvencionada se manifieste con la ETA; que un ladrón presidente de una multinacional española que coloca a conocidos corruptos; que un par de ex presidentes multimillonarios que pontifican por el mundo;  que todos los apoyos mediáticos de la ya conocida como casta parasitaria responsable de la situación actual –casta sindical, empresarial, política y mediática- nos intenten vender la moto de que hay que volver a los consensos –más bien apaños- de la Transición. Porque eso significa mantener la raíz del problema: la falta de libertad, el socialismo radical para los ciudadanos sometidos mientras los poderosos disfrutan de un capitalismo de amigotes.

Ya no dan para más: esa generación que desfiló el otro día por La 1 –la quinta de Juan Carlos-  no puede presumir ya por un momento más –sin hacer el ridículo- de haber traído una democracia: –“ése modelo de Estado que nos dimos los españoles”- que es una ruina, un fracaso, un muro por donde la libertad no puede entrar y la garantía de la disgregación de la Patria. Ni siquiera son capaces de cumplir ésa Constitución cuyo desprestigio viene de quienes dicen defenderla, de la misma manera que pervierten la democracia diciendo que éste sistema repugnante, injusto, socialista y antinacional es un sistema democrático, un Estado de Derecho garante de las libertades. No valen ya sus batallitas inventadas. Nosotros somos otras generaciones que queremos una España mejor y fuerte, donde no sea un privilegio atacar la unidad de la Nación y donde no pagar una multa de tráfico sea un delito peor que los miles de millones estafados por los líderes de CiU o de cualquier partido… Pero nos volverán a engañar. Tienen mucho poder. El Club Siglo XXI ha organizado una serie de conferencias para hacer balance de una Transición que ha sido “tan positiva”, dicen. Pues si ya concluyen que ha sido positiva sin dar posibilidad a la autocrítica, ¿para qué perder el tiempo haciendo balance? Si a los ojos de todos está el desastre…

¿Por qué tan pocos periodistas se han atrevido a cuestionar todos estos puntos? Y ¿por qué los que lo hacen, lo han hecho después de haber llegado a éste estado de las cosas? Amigos, esto da para otro tema: es cosa de logias…Pero tomen nota: desconfíen de quienes les digan que hay que volver al consenso, “a la alta política de la Transición” (Juan Carlos I en Navidad), de los que como Bono y Zaplana –querían forrarse con la política y lo han logrado, Dios los cría…-  hoy montan una Fundación por la Constitución, de quienes dijeron tantas veces que las Autonomías eran garantía de progreso –las mismas garantías que tus ahorros en acciones de Bankia-… No se fíen. Tampoco de los dicen que defienden ahora lo público sólo porque no gobierna su secta. Algunos, de lo público, han hecho el mejor negocio privado de su vida. La solución está en cada uno: no se traguen las mentiras del consenso,  luchen por la verdad porque entonces la libertad se dará por añadidura. Toca la batalla de las ideas.

domingo, 6 de mayo de 2012

PRESIDENTE RAJOY: REPENSAR LAS AUTONOMÍAS NO ES SUFICIENTE

Nota: mañana lunes noche, estaré de nuevo en DE HOY A MAÑANA de Alfonso Merlos,  13TV de 00h a 1:30h.


Cuando hace unas semanas Esperanza Aguirre lanzó la propuesta para que las Comunidades Autónomas devolvieran ciertas competencias al Estado, el Presidente Mariano Rajoy, que dice de sí “ser previsible y saber lo que hay que hacer para salir de la crisis”, respondió contundentemente a la Presidenta de Madrid afirmando “que las Autonomías no se tocaban”.

Han bastado unas semanas de presión en los medios y el incremento de las dudas económicas acerca de España para que Rajoy comience a entender el problema nacional, lanzando al PSOE de Rubalcaba una propuesta para repensar el modelo de Estado. Pero no basta con eso Presidente. Hace ya más de cuatro meses que ganaste las elecciones y, mientras calculabas cómo ganar en Andalucía, no atendías a lo que perdías por otro lado: el crédito y la confianza que decías representar. Ya es tarde para pensar: urge la reforma que debías haber estudiado ya desde los gobiernos de Aznar y, más aún, en los ocho años de tu blandita oposición a Zapatero… Pero no. No ha sido así. Porque en el fondo siempre habéis pertenecido a éste consenso que trajo unas Autonomías que nos han perjudicado políticamente como nación y arruinado económicamente como potencia industrial.

Dices que hay que repensar el modelo de Estado como tantos anuncios que has hecho, que van quedando en puro marketing político. Porque todavía Cospedal se permitía el lujo de afirmar ayer que “las Autonomías son parte de la solución y no el problema”; todavía Sánchez-Camacho pedía un “autonomismo diferencial” para Cataluña, ahondando la diferencia al cambiar de nombre al Partido Popular regional, que ahora es el PP Catalá; todavía se escuchan rumores de esas transferencias al Gobierno vasco para que pueda controlar del todo las prisiones acelerando el proceso que iniciaran Zapatero y Rubalcaba y que tú, Mariano, y tu Ministro Fernández queréis continuar…

En el fondo, con las Autonomías solo ocurre que habéis visto las orejas al lobo, pero pensáis que todo el lobo son sólo sus orejas. Torpes. La deuda autonómica se ha triplicado desde 2005 y hoy deben 140.000 millones de €, el doble de lo que recauda Hacienda en un año sumando IRPF e IVA. Pero no queréis escuchar el clamor de la gente mostrado con fuerza en las redes sociales. Muchos políticos estáis solo en Twitter o Facebook para lanzar consignas y casi ninguno se para a escuchar a tanta gente valiosa que vive de su trabajo y no del chollo de turno que le regala un amigo político. Es vergonzoso cómo la casta desprecia a la gente de la que vive. Y así no os enteráis ni entendéis por qué 400.000 andaluces que os votaron en noviembre, no quisieron apoyaros en marzo.

Pero la culpa no es sólo de la casta política que necesita de este sistema para seguir pagando sueldos a los más de 80.000 políticos que viven de esta tiranía del consenso entre PP, PSOE y separatismo que está acabando con España: la culpa es también de esa casta mediática que ha alabado el sistema nacido de la Transición y que, sólo ahora lo critica,  al ver que las subvenciones a sus diarios languidecen. Es lo que ocurre cuando toda moral es la dictada por el poderoso caballero. El pasado jueves, en un debate, todos los tertulianos pretendían defender las Autonomías como un éxito que solo fracasaba porque estaba mal gestionado. Frivolizar con semejantes análisis nos lleva a la bancarrota y a la desaparición como nación. El problema –a ver si lo anota Cospedal- son las Autonomías: un chiringuito para crear un inmenso aparato de poder que sólo ha beneficiado a la prensa adicta y a los partidos. ¿Cómo puede ser bueno un modelo de Estado que da poder, gobierno y dinero a quienes dirigen toda su fuerza contra el Estado? ¿Acaso una Comunidad de vecinos nombraría Presidente a quien directamente quiere derruir el edificio para quedarse el solar, venderlo y hacerse una mansión para él sólo? ¿En qué cabeza cabe? ¿Cuándo llegará una inmensa autocrítica tanto desde los medios como desde los políticos acerca de la ruina económica que ha causado el desastre institucional? Se que pido un imposible. Pero ya me imagino yo, dentro de unos años, contando a mis hijos o nietos: “cuando yo era joven, todos presumían falsamente de haber luchado contra una dictadura; pero hoy, yo presumo de verdad por haber contribuido a desmontar un modelo de Estado pensado para dividir y robar a los españoles.”

Pudo haber gente que, con tanta buena intención como torpeza, considerara las Autonomías como la solución a los problemas territoriales que trajo la modernidad, sobretodo desde Felipe V con su centralización borbónica. Pero antes de otorgar el gobierno regional al separatismo, hubiera sido sensato asegurar la lealtad de la región a la nación. Cuando se debatía el Estatuto de Autonomía catalán en 1934, José Antonio Primo de Rivera afirmaba en el Congreso: “Bienvenida la Autonomía si es un premio a la lealtad; pero no a la Autonomía si es un premio a la diferenciación, porque entonces, cada región, querrá ser aún más distinta. España sólo es grande si respeta su variedad, pero debe ser una variedad enfocada al destino universal de la patria.”  Pero pocos quieren comprender que la casta dominante de los setenta que pactó con el enemigo no se interesó nunca por la patria, sino por su propia cuota de poder. Y así, viendo sólo las orejas, pocos comprueban que el lobo ya tiene los colmillos afilados para devorarnos. ¿Repensar, Presidente? No. Reformar. Cuanto antes. Si el verano pasado pactaste rápidamente con Zapatero para reformar la Constitución, ¿por qué no un pacto para evitar la desaparición de la nación por ruptura y ruina? Supongo que te gustaría, pero no te dejan, porque ya has pactado lo que todavía tendremos que soportar. Lamentable. Al menos no cerréis el paso a los que soñamos con mantener, para nuestros hijos, una España unida y próspera.




jueves, 3 de mayo de 2012

HOY ESTARÉ EN EL DEBATE DE 13 TV SOBRE LAS AUTONOMÍAS

D. Alfonso Merlos, Director de Informativos del canal de televisión 13 TV, me ha invitado a participar en el interesante debate sobre las Autonomías que tendrá lugar esta noche en su programa. Merlos presenta el informativo diario de las 20:30, al AL DÍA y el debate DE HOY A MAÑANA de lunes a jueves, desde las 12 hasta la 1:15 de la noche. Desde aquí agaradezco a Alfonso, magnífico periodista, la oportunidad de expresar mi opinión, y la de tantos seguidores, en un tema tan complejo como nuestro modelo de Estado. España es una gran nación que debe su grandeza precisamente a su variedad, siempre que los gobiernos regionales y los españoles sean leales al proyecto común. Las Autonomías han fracasado políticamente y económicamente: nos han dividido y arruinado. Eso es evidente.

Ahora bien, es necesario hacer propuestas y para ello, se debe profundizar en el problema de nuestra unidad con amor, sin prisa, sumando españoles con inteligencia y habilidad, para encontrar un camino positivo. En los último años, la entrega de inmenso poder a gobiernos separatistas ha agravado el problema. Pero debemos ser conscientes de que el sentimiento nacional no es fácil de acallar. Cuando Polonia estuvo sometida a dos totalitarismos extranjeros durante más de 70 años, el pueblo, bien dirigido, supo conservar su espírito patriótico en la cultura y en la fe católica. En los años ochenta, cuando los obreros de los astilleros polacos se rebelaban contra la tiranía comunista, Juan Pablo II les orientaba: "no sólo se trata de luchar contra algo, sino por algo."

Hoy, en España, tenemos que hacer lo mismo. No se trata de derrocar el sistema del 78 para dar cancha a la revolución siempre pentiente de la izquierda radical: se trata de proponer alternativias al modelo de Estado. Es cierto que España está a punto de desaparecer, pero siempre hemos salido adelante y aún en peores circunstancias.  ¿Qué propones para España, querido lector, si acabáramos con las áutonomías? Gracias por tus comentarios, luego lo hablaremos en 13 TV.