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jueves, 13 de diciembre de 2012

El socialismo, enfermedad nacional

El socialismo funciona con consignas y no deja terreno a la meditación. Me contó Pío Moa que cuando dedicó un tiempo a meditar sobre la mentira económica del marxismo, dejó de seguir sus postulados: “la mentira no trae nada bueno.” Y así lo han pagado tantos humanos, porque el socialismo no ha resuelto nada, no ha aportado nada más que miseria y muerte.  Es falso que en el XIX el socialismo despertara interés por los desfavorecidos, porque eso estaba resuelto desde Cristo y a pesar de los disparates de tantos católicos y los errores de la Iglesia, la doctrina social católica aportaba luz en estos asuntos. Otra cosa es que casi nadie la conozca.

El socialismo repite, en esta dramática crisis, que es una crisis del capitalismo y que el neoliberalismo se quiere imponer. Son trucos del lenguaje. La crisis actual es una crisis moral, que se ha manifestado en un derroche que siempre fomentan los que dicen que lo público no es de nadie. Cuando faltan principios, referencias, valores, entonces falta la responsabilidad que hace posible la auténtica libertad. La ausencia de personas libres y responsables es un triunfo del totalitarismo de cualquier color. Esto es, del socialismo, que no es ni más ni menos que un inmenso poder estatal que predomina sobre tu vida, para dirigirte y someterte.

Diríase que hay una alianza al modo de China: capitalismo financiero en un sistema socialista donde el ciudadano sólo consume hasta que se arruina, mientras los que mandan son más ricos. Esto es un triunfo hábil del socialismo, que siempre supo utilizar e infiltrar cualquier institución para imponer su cinismo. El socialismo arruina y endeuda, y luego protesta por los remedios de quienes exigen la responsabilidad que siempre se debe. Los que han leído Rebelión en la granja de Orwell saben de sobra que los cerdos instigaron la rebelión contra los propietarios para al final quedarse con el mando de la explotación y vivir como reyes, sometiendo al resto de los animales a una esclavitud peor.

El drama nacional, la enfermedad, el cáncer nacional, es que hay socialistas de todos los colores dirigiendo la nación y los ciudadanos, mayoritariamente, se han tragado la doctrina, siempre atractiva porque promete paraísos sin dejar lugar a la reflexión y todo parece muy cómodo. Decía ayer un cirujano en una radio “que cuando opero en la privada y pido una gasa me dan una, pero cuando opero en la pública me dan varios paquetes.” El socialismo es derroche, porque el pensamiento –hasta lo dijo una ministra socialista- es que “el dinero público no es de nadie.” Al poner esta frase en Twitter ya contestó uno que se decía liberal: “cuando me operen quiero que haya infinitas gasas.” El cacao es brutal y nadie se pregunta por el coste ni quiere saber quién paga y cuando piden cuentas de las deudas, dicen que la Banca quiere acabar con todo. El PP ha subido 27 veces los impuestos en el último año, porque aunque tengamos en muchos casos –en la clase media- una presión fiscal superior al 55% (IVA e IRPF) -más de lo que ganamos es para Hacienda- la mayoría de la gente en España cree que ganar más de 25.000 € brutos por año es ser rico y que todos tenemos derecho a todo y gratis porque siempre pagaran otros. Pero aún no desgrava el seguro médico privado de los que nunca usan la Seguridad Social y pagan sus medicinas.

Pero Bono, Pepiño, Felipe González, Llamazares que tiene 300.000 de los gordos en un fondo de inversión, esto es, los socialistas de todos los colores, nunca han renunciado a la riqueza, a los frutos del capital casi siempre ganado –robado, mejor- en los más oscuros escándalos. El socialismo es cínico, porque los pobres son sólo un argumento. Los sindicatos de izquierda nunca defendieron a los obreros, sino que les utilizaron para su revolución. Al socialismo no le interesa la verdad –por eso hace leyes para imponer lo que sólo es propaganda- sino lavar cerebros para evitar personas libres y responsables.

La solución es retomar el compromiso de la educación de verdad, armar ciudadanos decididos y responsables, que se acostumbren a que las cosas no son gratis y que todo tiene un precio –al menos, el del esfuerzo-; los ciudadanos deben saber que la igualdad por abajo es la mejor trampa de los que quieren ser distintos y fuertes por arriba, que los socialistas del poder siempre llevan a sus hijos a colegios privados y que además viven en las mejores urbanizaciones mejor que auténticos capitalistas. El socialismo es sencillamente mentira y sólo podremos vencerlo renunciando a creernos sus promesas. El socialismo ha arruinado tres veces a España en menos de 80 años y ahora pueden entender, el por qué de esta crisis, porque todos los partidos, en el fondo, han sucumbido a la trampa del socialismo. No se engañen: al socialismo nunca le importó la sociedad, ni la pobreza, ni la injustica –eso es sólo una hábil utilización de los conceptos modo de herejía cristiana-, puesto que es el mejor sistema para destruirnos. No estamos en una crisis de la libertad sino ante el fracaso moral de los que creyeron que todo era gratis y que a todo tenían derecho. Espero que aprendamos la lección.

domingo, 6 de mayo de 2012

PRESIDENTE RAJOY: REPENSAR LAS AUTONOMÍAS NO ES SUFICIENTE

Nota: mañana lunes noche, estaré de nuevo en DE HOY A MAÑANA de Alfonso Merlos,  13TV de 00h a 1:30h.


Cuando hace unas semanas Esperanza Aguirre lanzó la propuesta para que las Comunidades Autónomas devolvieran ciertas competencias al Estado, el Presidente Mariano Rajoy, que dice de sí “ser previsible y saber lo que hay que hacer para salir de la crisis”, respondió contundentemente a la Presidenta de Madrid afirmando “que las Autonomías no se tocaban”.

Han bastado unas semanas de presión en los medios y el incremento de las dudas económicas acerca de España para que Rajoy comience a entender el problema nacional, lanzando al PSOE de Rubalcaba una propuesta para repensar el modelo de Estado. Pero no basta con eso Presidente. Hace ya más de cuatro meses que ganaste las elecciones y, mientras calculabas cómo ganar en Andalucía, no atendías a lo que perdías por otro lado: el crédito y la confianza que decías representar. Ya es tarde para pensar: urge la reforma que debías haber estudiado ya desde los gobiernos de Aznar y, más aún, en los ocho años de tu blandita oposición a Zapatero… Pero no. No ha sido así. Porque en el fondo siempre habéis pertenecido a éste consenso que trajo unas Autonomías que nos han perjudicado políticamente como nación y arruinado económicamente como potencia industrial.

Dices que hay que repensar el modelo de Estado como tantos anuncios que has hecho, que van quedando en puro marketing político. Porque todavía Cospedal se permitía el lujo de afirmar ayer que “las Autonomías son parte de la solución y no el problema”; todavía Sánchez-Camacho pedía un “autonomismo diferencial” para Cataluña, ahondando la diferencia al cambiar de nombre al Partido Popular regional, que ahora es el PP Catalá; todavía se escuchan rumores de esas transferencias al Gobierno vasco para que pueda controlar del todo las prisiones acelerando el proceso que iniciaran Zapatero y Rubalcaba y que tú, Mariano, y tu Ministro Fernández queréis continuar…

En el fondo, con las Autonomías solo ocurre que habéis visto las orejas al lobo, pero pensáis que todo el lobo son sólo sus orejas. Torpes. La deuda autonómica se ha triplicado desde 2005 y hoy deben 140.000 millones de €, el doble de lo que recauda Hacienda en un año sumando IRPF e IVA. Pero no queréis escuchar el clamor de la gente mostrado con fuerza en las redes sociales. Muchos políticos estáis solo en Twitter o Facebook para lanzar consignas y casi ninguno se para a escuchar a tanta gente valiosa que vive de su trabajo y no del chollo de turno que le regala un amigo político. Es vergonzoso cómo la casta desprecia a la gente de la que vive. Y así no os enteráis ni entendéis por qué 400.000 andaluces que os votaron en noviembre, no quisieron apoyaros en marzo.

Pero la culpa no es sólo de la casta política que necesita de este sistema para seguir pagando sueldos a los más de 80.000 políticos que viven de esta tiranía del consenso entre PP, PSOE y separatismo que está acabando con España: la culpa es también de esa casta mediática que ha alabado el sistema nacido de la Transición y que, sólo ahora lo critica,  al ver que las subvenciones a sus diarios languidecen. Es lo que ocurre cuando toda moral es la dictada por el poderoso caballero. El pasado jueves, en un debate, todos los tertulianos pretendían defender las Autonomías como un éxito que solo fracasaba porque estaba mal gestionado. Frivolizar con semejantes análisis nos lleva a la bancarrota y a la desaparición como nación. El problema –a ver si lo anota Cospedal- son las Autonomías: un chiringuito para crear un inmenso aparato de poder que sólo ha beneficiado a la prensa adicta y a los partidos. ¿Cómo puede ser bueno un modelo de Estado que da poder, gobierno y dinero a quienes dirigen toda su fuerza contra el Estado? ¿Acaso una Comunidad de vecinos nombraría Presidente a quien directamente quiere derruir el edificio para quedarse el solar, venderlo y hacerse una mansión para él sólo? ¿En qué cabeza cabe? ¿Cuándo llegará una inmensa autocrítica tanto desde los medios como desde los políticos acerca de la ruina económica que ha causado el desastre institucional? Se que pido un imposible. Pero ya me imagino yo, dentro de unos años, contando a mis hijos o nietos: “cuando yo era joven, todos presumían falsamente de haber luchado contra una dictadura; pero hoy, yo presumo de verdad por haber contribuido a desmontar un modelo de Estado pensado para dividir y robar a los españoles.”

Pudo haber gente que, con tanta buena intención como torpeza, considerara las Autonomías como la solución a los problemas territoriales que trajo la modernidad, sobretodo desde Felipe V con su centralización borbónica. Pero antes de otorgar el gobierno regional al separatismo, hubiera sido sensato asegurar la lealtad de la región a la nación. Cuando se debatía el Estatuto de Autonomía catalán en 1934, José Antonio Primo de Rivera afirmaba en el Congreso: “Bienvenida la Autonomía si es un premio a la lealtad; pero no a la Autonomía si es un premio a la diferenciación, porque entonces, cada región, querrá ser aún más distinta. España sólo es grande si respeta su variedad, pero debe ser una variedad enfocada al destino universal de la patria.”  Pero pocos quieren comprender que la casta dominante de los setenta que pactó con el enemigo no se interesó nunca por la patria, sino por su propia cuota de poder. Y así, viendo sólo las orejas, pocos comprueban que el lobo ya tiene los colmillos afilados para devorarnos. ¿Repensar, Presidente? No. Reformar. Cuanto antes. Si el verano pasado pactaste rápidamente con Zapatero para reformar la Constitución, ¿por qué no un pacto para evitar la desaparición de la nación por ruptura y ruina? Supongo que te gustaría, pero no te dejan, porque ya has pactado lo que todavía tendremos que soportar. Lamentable. Al menos no cerréis el paso a los que soñamos con mantener, para nuestros hijos, una España unida y próspera.




martes, 6 de marzo de 2012

PRESIDENTE: SIN MANO DURA ESTO NO TIENE ARREGLO


“Coger el toro por los cuernos” es una de esas expresiones de nuestra preciosa lengua que refleja a la perfección lo que queremos decir. Y además, no sólo denota la acción, la determinación de quien decide de una vez enfrentarse a un problema, sino que la adjetiva como valiente con cierto toque de heroísmo.

Si la semana pasada los sindicatos y el PSOE se atrevían a alentar manifestaciones violentas calentando el próximo día 11 de marzo robado a las Víctimas, ésta semana vemos como los mercados se hunden ya un 4% sólo porque Mariano Rajoy ha decidido tirar de deuda para no enmendar la situación. Es decir, que con la política de la blandenguería, el Presidente no contenta a nadie: ni a la poderosa izquierda que le amenaza con violencia porque sigue siendo dueña de las televisiones (el PP sigue en la dinámica de olvidar la importancia de la política de comunicación), ni a los mercados (que retiran su confianza en quien sigue el modelo de la ruina socialista: subo impuestos y no recorto el despilfarro) ni a la Unión Europea (que nos pide ajustes, pues son los que ponen la pasta) ni a los ciudadanos (que hemos sido atracados con la subida del IRPF y encima nos amenaza con subir el IVA.) En fin, que Mariano Rajoy no está por la labor de “coger el toro por los cuernos.” Sin embargo, hay mucha gente que dice que lleva poco tiempo, que están anunciando medidas, que poco a poco, que es pronto para criticar. A todos esos, les contesto:

-Nadie te obliga a ser Presidente. Rajoy sabía lo que le esperaba y anunció que él podría arreglar las cosas. Debe ponerse a ello.
-No se trata de copiar el marketing de Zapatero: anunciar medidas sin ejecutarlas. Debe ejecutar medidas y medidas útiles.
-Además, las medidas económicas que se vienen anunciando tampoco son las más adecuadas. Subir impuestos ha supuesto una mentira y será un desastre.
-Y sobretodo, ustedes están olvidando de otras causas de la crisis: inmigración sin control, amoralidad, educación desastrosa, desastre institucional y justicia politizada.


Y es que, igual que el juez del caso Urdangarín ha salido con esa estupidez de que no quería imputar a la Infanta “porque sería estigmatizarla” Rajoy ha dicho que no quiere disminuir el déficit por “no poner al país al borde del abismo.” No Mariano. Ya estamos al borde del abismo. Y lo que se necesita recortar no son pensiones ni sanidad. No. Lo que se tiene que recortar es el modelo autonómico del privilegio y el amiguismo de las Bankias, los ERES, los Invercarias, los Campeones y los Gürtel. Por supuesto, también debe acabar con la subvención a los perjudiciales sindicatos, que encima han decidido, ya que dicen que la ETA se acaba -aunque solo lo haga porque ha logrado sus objetivos-, copiar su dinámica de la kale borroca. Ahí es donde está el agujero. Y cortando con eso sólo se irán al abismo los que llevan toda la vida viviendo del cuento: asesores de partido, politiquillos, sindicalistas de rólex y mariscada, corruptos de todos los niveles, millonarios prejubilados con dinero de las Cajas y falsos empresarios de comisión. Tome medidas, controle los medios de comunicación públicos y ponga a la izquierda violenta en su sitio. Porque si no lo hace, cuando llegue el desastre, querrá hacer como Alcalá Zamora en el 36: echar la culpa a todos los demás menos a sí mismo que era el que entonces dirigía el cotarro. Con tantos complejos y prejuicios como usted, por cierto.

Pero no creo que el Sr. Rajoy se atreva. Por eso comentan que en el PP alguien ya está preparándose para cuando el Gobierno de Rajoy no resista ni un minuto más, víctima de sus propios errores. Presidente: coja el toro por los cuernos, porque nunca nadie tuvo tanto poder como para desperdiciar la oportunidad que se le ha dado. Hoy tiene la posibilidad de evitar el desastre. Pero no va por buen camino.

lunes, 6 de febrero de 2012

UNA SOCIEDAD INFECTADA POR EL SOCIALISMO


Cuanto más se nos presenta el PSOE como un partido deshecho, sectario y arruinado, según hemos visto en su patético congreso en el que han elegido a la vieja guardia ante la imposibilidad de la renovación de un proyecto fracasado hace muchos años, más se comprueba, paradójicamente, que la epidemia de socialismo sigue propagándose por toda la sociedad… Y así, el PSOE se nos presenta más peligroso, no porque Rubalcaba lo dirija ahora, que también, sino porque sus ideas van calando una espesa lluvia que sin cesar empapa el tejido social…

Si en el Partido Socialista, su permanente recurso a la Guerra Civil -otro de sus fracasos- les lleva a buscar líderes en corruptos millonarios sin escrúpulos como Garzón, en la sociedad, las ideas del tener derecho a todo y ningún deber, han calado, fomentando una sociedad inepta a la que cada vez es más fácil arrastrar a soluciones radicales encarnadas por jefes irresponsables. No en vano, Pedro J. Ramírez –siempre extraño, siempre brillante- alertaba de la posibilidad de un nuevo Frente Popular del siglo XXI encabezado por ése juez cuya ambición no conoce límites…

Y como la sociedad ha sido tan infectada de socialismo, una ideología de fundamentos endebles pero atractivos para los poco acostumbrados al ejercicio de pensar, una gran mayoría de ciudadanos, muchos sin saberlo, piensan y sienten y desean como izquierdistas de carné. Entiendo que conocen los grandes episodios exitosos de la propaganda progre: la infiltración en la iglesia confundiendo la caridad o la justicia social con su ideología, o ése enorme fenómeno por el cual la derecha acomplejada quiere verse como una bella progre en el espejo de la izquierda, o ese malicioso revisionismo de la historia de Europa y de España donde ellos son siempre los demócratas y los buenos. Como lo conocen de sobra, no quiero centrarme en esos éxitos evidentes que así se han producido.

Más bien quiero poner el dedo en la llaga de un fenómeno sutil, cotidiano, reflejado en casi todas las personas de nuestra sociedad: esos que exigen derechos para todo, esos que siguen hablando despectivamente de los ricos, esos que aceptan con complejo la propaganda impuesta, esos que se empeñan en confundir el Estado social del anterior régimen con el ruinoso Estado del bienestar actual, esos que creen que la mejor manera de ser aceptados es pasar como progresistas para tener la legitimidad que ya han concedido a la izquierda… En fin, todos los que día a día, creyendo que piensan diferente, al final creen que hay algo en la izquierda que les gustaría poseer. Y todos esos se ven ejemplificados cuando son capaces de afirmaciones interiores o expresadas, pero tan repetidas como: el que tiene una fortuna es porque ha robado, lanzando una gran calumnia para manchar incluso a quien ha trabajado con esfuerzo toda una vida generando riqueza y empleo; o la sanidad debe ser gratuita, como si no costara nada; o tengo derecho a destrozar el piso que alquilo porque para eso lo pago, pensando que el propietario es un capitalista sobrado de recursos; o todo el que se opone al socialismo o a la justicia social es un capitalista radical, sin aceptar que hay otras formas de pensar que buscan el equilibrio entre el poder de un Estado voraz y la sagrada libertad individual; o  prefiero que suban los impuestos a que me quiten derechos, sin querer aceptar recortes en el despilfarro de las administraciones publicas; o el Estado debe garantizar nuestros derechos, confiando más en el monstruo que nos empobrece que en la iniciativa personal para mejorar nuestra vida…

En fin, es tal la intoxicación, que diríase que el socialismo, aún habiendo fracasado tantas veces como proyecto, ha conquistado las mentes de las personas de todo ámbito ideológico. ¿Serán capaces, al menos alguno, de admitir la enfermedad infecciosa, para aceptar el tratamiento adecuado? Lo malo es que la medicina para la curación exige ponerse a trabajar.

miércoles, 1 de junio de 2011

BARCLAYS ESPAÑA SE SUICIDA: HA FICHADO A PEDRO SOLBES

En una política suicida, Barclays España –banco que lo pasa mal en nuestro país desde hace años- ha fichado al exvicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, artista que hundió por dos veces a nuestra nación. El que fuera responsable de la política económica del Gobierno en el primer mandato de José Luis Rodríguez Zapatero y durante la pasada legislatura socialista de Felipe González, además, entrará en el Consejo de Administración de Barclays España a mediados de mes.
Y llegará a cobrar  posiblemente hasta 250.000 € anuales. Y eso se suma a la pasta que se embolsa (casi 15.000 €/mes)  como excomisario, como exministro y como exvicepresidente.
El socialista mentiroso del debate frente a Pizarro es uno más como tantos otros de la casta:  Aznar (Endesa y otras cositas), González (Gas Natural y otras cositas), Zaplana (Telefónica) y paso de seguir, que poto. ¡Esto es un chollo! ¡El increible chollo de ser político en España!
Pero a ver qué hago, que yo tengo casi todo en Barclays por culpa de que hace años vendían la menos mala de las hipotecas que arruinan a mi generación durante lo que se consideró la gran gestión económica de cierto Ministro -y que era más bien una burbuja de falsedad- y estoy pensando en salir por piernas con lo poquito que tengo: que Solbes quiebra lo que se proponga. Os dejo, que voy a llamar a banca telefónica pero ya...