Estimado Señor González Quirós:
Muy buenos días.
Muy buenos días.
Acabo de leer su entrada en VOX Habla contra la enmienda de Luz Trujillo al artículo 23 que regula la elección del sistema de Gobierno de VOX. Le contesto por aquí, porque muchos afiliados no acceden a ése portal o porque no se manejan bien con las claves y el sistema o porque no entran donde ciertos intoxicadores cansinos, ruidosos y minoritarios se dedican a dañar al partido. También le contesto por aquí porque me siguen muchos simpatizantes de VOX realmente interesados en la situación interna del partido, que sufre una crisis brutal desde hace varias semanas. Me sorprende por eso que usted, que supongo quiere el bien de VOX, pida continuidad de la dirección actual que está destrozando las esperanzas de muchísimos afiliados y españoles... Terrible responsabilidad. Efectivamente, el 26 VOX se juega, más que mucho, se juega todo.
Después de justificar en su entrada que no le correspondía como Presidente Provisional, Delegado o Intermitente del CEN pronunciarse a favor o en contra de las enmiendas de los afiliados, va usted y redacta todo un artículo en contra la enmienda de Luz Trujillo al artículo 23, enmienda que da en el clavo para reformar al artículo propuesto que supone un consenso preestablecido de espaldas a los militantes para garantizar ciertas posiciones. Así se lo digo, directamente, don José Luis.Y voy a seguir hablando claro.
Traicionar el Manifiesto Fundacional no es proponer una enmienda que pretende elegir un Presidente de forma limpia y transparente por mayoría de votos de los afiliados sino más bien lo es decir en una Universidad Católica en plena campaña que "aunque estoy en contra del aborto hay algunos casos en que produce un conflicto de derechos entre la vida del ser humano en gestación y el de la madre... Y que el plano moral y político son distintos" acabando así por justificar el execrable crimen, cuando el Manifiesto de VOX afirma que promoverá la cultura de la vida. Nada hizo más daño a VOX que esto en la campaña de las europeas, ciertamente. Aún así, siendo tan grave eso, hemos sido leales y hemos intentado comprenderle y apoyarle. Hasta que usted se ha retratado esta mañana.
Traicionar el Manifiesto Fundacional es llamar a un afiliado que trabaja ilusionado por el partido sin pedir nada a cambio, por cierto -¿puede usted decir lo mismo?-, para intentar convencerle de que "hay que asegurar la continuidad de la dirección actual, y si tenemos que ceder en cuestiones como el patriotismo o el aborto o nuestro radical ataque al sistema autonómico lo tendremos que hacer, porque somos un partido que debemos tener una amplia base social. Aspiramos a sustituir al PP no a ser una derecha". Lea los puntos 2, 5, 10 y 11 de los Principios Inspiradores del Manifiesto Fundacional, porque en esa frase los ha olvidado todos.
Traicionar el Manifiesto Fundacional es decir en una reunión que no nos conviene gente como Francisco José Alcaraz porque tiene mala imagen de extremista y no podemos ser el partido de las Víctimas del Terrorismo. Punto 11 de los Principios Inspiradores. Así, posiblemente, hayamos perdido entre 30.000 y 50.000 votos.
Traicionar la democracia interna y al espíritu de un partido que quiere escuchar a los afiliados es dedicarse a criticar a otros miembros del partido, como Cristina Seguí -poniéndose nervioso porque ella iba al Gato al Agua- o Santiago Abascal y a la Funación DENAES, ejemplar su labor por cierto y fundamental en el nacimiento de VOX.
Traicionar la democracia interna es sembrar dentro de VOX la especie de que son de extrema derecha los que no piensan como usted, a la manera en que lo hace nuestro nefasto régimen pervertido por la hegemonía ideológica y cultural de la izquierda.
Traicionar la democracia interna es sembrar dentro de VOX la especie de que son de extrema derecha los que no piensan como usted, a la manera en que lo hace nuestro nefasto régimen pervertido por la hegemonía ideológica y cultural de la izquierda.
Traicionar la democracia interna, sin duda, es pretender un consenso previo a las elecciones, un pacto para las listas y con un sistema electoral de doble urna que permita asegurar puestos a los que más enredan. Eso es precisamente lo que nos hemos olido muchísimos afiliados y por eso la enmienda al 23 de Luz Trujillo es la más votada -cosa que a usted no le importa- y, lamentablemente, contra la que usted dirige su inaceptable entrada en VOX HABLA. Porque usted utiliza su posición de poder provisional para intervenir contra la esencia del proceso democrático, para posicionarse en contra de lo que muchos hemos votado. ¿Dónde queda su pregonado liberalismo y su defensa de la democracia, su respeto a las normas, su ética y su escucha a los afiliados? Al final, usted, se ha retratado como el mejor representante de esa generación de otro tiempo, de esa vieja política de consensos y apaños, en la que la democracia es una excusa y los complejos y mensajes sinuosamente relativistas dominan las mentes. Que hasta en VOX me tengan que decir a mí, nacido en 1978, los mismos mensajes que escucho desde pequeño de esos medios, del sistema, de los cobardes y de la corrupta casta política: es muy majete y está muy preparado pero el problema de este chico es que se llama Blas Piñar... Y además, poco puede aportar como líder quién, llevado por la derrota y los nervios, ha dado un paso fatal, erróneamente fatal que le retrata como lo que acabo de redactar. Mire que lo lamento, pero usted ha cometido todos los errores y traiciones de las que se supone debía protegernos como Presidente.
Nos hemos callado hasta hoy porque usted ha entrado en un juego muy sucio y solo la verdad puede limpiar tantas traiciones. Yo no dudo de que VOX saldrá adelante como quieran sus afiliados, como ya han ido manifestando: unido, fuerte y en orden. Y usted debería saber aceptarlo el día 26. Que una persona de su preparación diga a estas alturas que elegir presidente del partido por una mayoría de afiliados por voto directo no es democrático no solo refleja una extraña desesperación o un exagerado apego que me gustaría comprender, sino un absoluto desprecio por la democracia en sí y, lo que es peor, un desprecio por lo que han votado muchísimos afiliados libres, independientes, sanos e inteligentes del partido que usted preside y presidirá, espero, por poco tiempo. Y una cosa más: porque vamos a ganar, yo no tengo miedo de la democracia interna.