Efectivamente, por su coherencia. Es que la coherencia falta. Falta demasiado en una sociedad atontada gobernada por una sectacasta de privilegiados ladrones. Todavía muchos juegan a las ideas de las derechas y las izquierdas mientras sus líderes les estafan en una manipulación desbordante.
El Grupo Prisa ha ordenado a todos sus medios, especialmente a LA SER y EL PAIS que no usen la palabra guerra para referirse a los salvajes bombardeos de la coalición de petroladrones que quieren solo regañar un poco a Gadafi, cargándose a los mismos civiles que dicen que el tirano mata…
Pero como en todas las guerras de los poderosos de los negocios, de nuevo, la Iglesia habla con razón. En relación a la intervención militar en Libia, Monseñor Giovanni Innocenzo Martinelli, Vicario Apostólico de Trípoli, ha declarado: “¿Es posible que no se pueda entender que con las bombas no se soluciona nada? Una vez más pido que se busque una solución diplomática, quizás a través de la mediación de algunos líderes africanos. Quien ha promovido esta guerra debe entender que Gadafi no se rendirá.”
Y reconozco, que además, me ha encantado la coherencia de Llamazares, único político decente en el no debate del congreso que ha votado esta guerra. Y el actor Willy Toledo me ha caído genial, acusando a ZP de ser un criminal de guerra, porque se agradece que la gente tenga idea coherentes, nos gusten o no. Lo que no nos gustan son los rebaños de progres que deshacen sus neuronas para justificar la salvajada simplemente porque ésta vez, la dirige su jefe. Sí, caraduras, sí, porque os pasasteis casi un año insultando al que no se ponía la pegatina, asquerosa por falsa, sí la negra de letras rojas, y ahora decís con ZP: “¡SI A LA GUERRA!” Y es que cualquier cosa os vale para ganar elecciones en la partitodictadura carroñera que defendéis, porque en el fondo, os gusta el totalitarismo.