El
multimillonario Felipe González acudió
a reunirse con el Presidente Rajoy. PRISA
iba a quebrar y el Rey estaba
rodeado. Su novia, los negocios, la casa de lujo al lado del Palacio… La
Zarzuela llevaba más de un mes intentando callar a la prensa. El CNI tiene
siempre información muy útil para estos asuntos. Ahora la consigna es el
silencio. La situación es terminal, pero el poder siempre es el poder y el
poder tiene mecanismos para mantener el poder. El Estado de la Corrupción vive
de un estado de miedo.
A la vez, Aznar, que va por libre, se permite intentar
marcar la agenda de Rajoy, atacar al
Grupo PRISA y pedir reformas para que su partido asuma la responsabilidad histórica
y el mandato de las urnas. Aznar,
que también tuvo su mayoría absoluta, vivió amenazado desde abril de 1995 y le
despidieron con una masacre, sabe perfectamente que Rajoy no quiere ni puede hacer nada. Está todo atado y bien atado.
Y el futuro
ya está preparado. Es el poder del consenso. Vuelven los recuerdos de esos
reservados de lujo donde se decidía el negocio de la libertad, las cenas exquisitas
donde se pactaba cada artículo de la Constitución entre los interesados,
frotándose las manos ante el reparto del poder. Así comenzó nuestra
partitocracia y así quiere mantenerse: secuestrando la libertad y la nación, para pedir el rescate que
siempre pagaremos los españoles. Es el sistema del que todos viven y nadie
quiere cambiarlo, porque el miedo es el arma del poder y la corrupción un permanente
chantaje.
Las grandes
empresas temen un cambiazo en el BOE, los políticos mediocres temen quedarse
sin su medio de vida y el poder judicial teme como nunca los castigos del
régimen. Todo puede saltar por los aires en la batalla del y tu más. Los ERE del PSOE y
las tramas del PP son la punta del iceberg del Estado de Corrupción, que se
extiende por donde pasa cualquier partido, porque son máquinas de gastar dinero
para comprar voluntades. Sobresueldos son cosa habitual en todas las esferas
del poder. Por eso Rubalcaba pide a
los suyos que no sean demasiado exigentes con el caso Bárcenas porque ellos también tienen lo suyo… Que Rubalcaba no ha publicado aún su
declaración de la renta.
Las
próximas elecciones las ganarán el PP y el PSOE, porque aunque cada uno de los
dos grandes partidos va a perder muchos miles de votos, la suma de ambos siempre
será mayoría absoluta. Las próximas elecciones las ganará el consenso, el
sistema, salvo que los ciudadanos decidan moverse exigiendo libertad, que los
partidos se abran y se atrevan a cambiar la ley electoral, que haya listas abiertas y se abandone el
control político de la justicia.
Mientras
los políticos no pronuncien este
discurso de libertad, que no nos den lecciones de democracia, aunque ya
tengan escrito el guión del próximo resultado electoral. Ya lo dijo el sabio Dalmacio Negro, y aquí hemos dado
cuenta de ello: vivimos la Tiranía del
Consenso. Pero ha llegado la hora de cambiar las cosas.