miércoles, 6 de mayo de 2015

Me interesa la realidad y apenas me interesa la actualidad...

Leía muchos periódicos.
Antes, diariamente, se me ocurrían decenas de entradas para este blog.
Hace tres semanas que no escribo.
¿Qué me pasa?
Algunos me preguntan: ¿ya no escribes, ya no estás en VOX? Apenas tuiteas y en Facebook no estás tan activo... No vas a la radio...

Ocurren varias cosas. En noviembre me dieron una oportunidad profesional muy imortante. Desde entonces estoy volcado con mi trabajo: una buena empresa, unos buenos compañeros, un sector en crecimiento, un jefe que anima... Además, tengo cuatro hijos pequeños a los que dedico, con alegría, todo mi tiempo libre. Pero es curioso: solía leer El Mundo desde hace casi veinte años. Entero; cada día. Desde que echaron a Pedro J. Ramírez decidí no renovar mi suscripción por razones que resultan evidentes: el diario de Casimiro era un insoportable panfleto que evolucionaba hacia la metodología del Grupo PRISA de la misma manera en que el PP ha evolucionado hasta parecerse demasiado al PSOE. Cada día, leía además Libertad Digital,  La Gaceta, Voz Pópuli y varios digitales de información católica.

Ahora prefiero leer los artículos de opinión de esos mismos medios, pero solo los de los analistas que me parecen más serios y coherentes, dedico más tiempo a los libros y sobretodo escribo artículos más trabajados para Razón Española, revista fundada por el sabio Gonzalo Fernández de la Mora a la que os recomiendo suscribiros: aún hay gente que piensa en España.

La actualidad me aburre: es un compendio de dosis de manipulación bien estudiada. Podemos, Ciudadanos... Esas alternativas del régimen a sí mismo constituyen todas una estafa intelectual que solo se tragan personas embrutecidas por el inmenso poder de la televisión. Que son muchísimas, ciertamente. No me interesan muchas de las tonterías que se dicen por ahí. He perdido las ganas de discutir, porque casi nadie medita sus propias opiniones, sino que repite consignas pergeñadas por los poderosos. Qué cosa más aburrida son los tópicos. Miren lo que ocurre en Andalucía estos días y me darán la razón.

Me han defraudado muchas personas que parecían libres e independientes, pero en el triste mundo de la prensa politizada todos han vendido al menos parte de sí a otro que tiene más poder. Solo las personas que viven de su trabajo, y me refiero al trabajo ajeno al mundo de la prensa, la administración pública o los partidos, parece ser absolutamente independiente, es decir, capaz de razonar por sí y expresar lo que piensa sin temor.

Por eso, la actualidad, quiero decir, la parte de la realidad que quieren que veamos, resulta del todo carente de interés. Prefiero los libros de historia o los análisis de aquellos que aún me resultan creíbles. Es decir, que hay una gran diferencia entre lo que se dice y lo que realmente ocurre. Hagan un experimento: lean las consignas de los medios sobre la recuperación y lean lo que dicen los economistas realmente independientes... 

Todo lo dicho explica la crisis total de la prensa, el desprestigio de la política, la injusticia de nuestros jueces y la corrupción sistémica del régimen. Olviden la actualidad: lo realmente definitivo es la realidad. Pero para conocerla hay que liberarse de la manipulación y atreverse a pensar y actuar con total libertad.

Aclaración: sigo apoyando a VOX con total lealtad. Es la única alternativa real al pensamiento único del resto de partidos del régimen de la corrupción. 


martes, 14 de abril de 2015

Sin armas frente al islamismo y colaborando con el enemigo...

El problema más grave que tiene Occidente ante la amenaza islamista es que los terroristas del Estado Islámico actúan consecuentemente con la fe que profesan. Occidente, en cambio, ha perdido la fe, y actúa de forma suicida destruyendo los cimientos religiosos que sustentaron su desarrollo cultural.

Ahí radica la cuestión. Y no quiero decir que haya que creer en la Santísima Trinidad... La fe, en el pensamiento cristiano, es un don y no se puede imponer por la fuerza. Pero el laicismo no ha comprendido esto y los laicistas imponen agresivamente un mundo sin Dios y, por ello, sin valores. La sana laicidad, la única posible, es curiosamente la que trajo el cristianismo desde el momento en que Cristo soltó a los Fariseos aquéllo de "al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios" aún cuando, ignorando el mandato de Jesús, la Iglesia y el poder temporal se hayan confundido por hombres perversos o ignorantes, o ambas cosas...

"A veces el hombre moderno comete el error de creer que es el único autor de sí mismo, de la vida y de la sociedad" decía con acierto Benedicto XVI, el gran baluarte intelectual y moral frente al relativismo que nos está destruyendo... Occidente ha comenzado a suicidarse cuando ha querido separar sus inmensos logros culturales de su origen, sencillamente por odio a la fe de Cristo. Pero ha obviado que al destruir los cimientos se cae el edificio entero. Puede haber falta de fe pero resulta absurdo negar lo evidente e intentar destruir el apoyo que te hizo ascender...

Para el islamismo nada será más fácil de invadir que una sociedad sin capacidad alguna para plantarles cara. La diferencia con otros tiempos de la historia que se vieron sometidos a la misma tiranía es que entonces tenían los referentes fundamentales claros y ahora, en cambio, los líderes políticos y culturales del mundo Occidental son los mejores aliados de quienes están decididos a arrasarnos.

No tenemos armas frente al islam. Y no solo no tenemos armas sino que algunos están decididos a colaborar con el enemigo. Y no me refiero a las armas de la guerra, que realmente no las tenemos tampoco, porque como se ha sabido, los terroristas del Estado Islámico son una creación occidental -lo ha confesado un general norteamericano- y también reciben de nuestras naciones inmensos surtidos de moderno armamento y hasta sus principales ingresos económicos. Me refiero a que carecemos de armas culturales. Porque cuando se pierden las nociones elementales todo precisamente queda a merced del puro interés comercial o, incluso, del terrible interés de poder que consiste en querer erradicar del mundo al único enemigo que aún planta cara a quienes aspiran a dominar el mundo, es decir, al cristinismo... Es una vieja batalla. 

Por si fuera poco, el mundo de la prensa ha ignorado las masacres y secuestros contra los cristianos de Nigeria, Kenya, Siria, Irak y Paquistán y aquí, en España, la causa islamista encuentra poderosos aliados, tres en concreto: por un lado, la izquierda que le apoya frente a la Iglesia en el caso aberrante de la Catedral de Córdoba; por otro, el separatismo catalán, que le apoya con tal de eliminar otro nexo con el resto de España como es la fe católica, sin importar que hace unos días hayan sido detenidos en Barcelona unos yihadistas que pretendían asesinar a españoles degollándoles y, por último, por si aún lo anterior no fuera increíble, el Gobierno del Partido Popular ha aprobado todo tipo de facilidades para que se imparta ¡por imanes y sin control del Estado! el islam en nuestros colegios...

No, ni tenemos armas, ni queremos combatir contra ellos. Lo que realmente ocurre es que el mundo Occidental ha perdido todas sus referencias y, ansiando su destrucción, los poderosos se has aliado con uno de sus enemigos más bestiales: el islamismo terrorista.


domingo, 5 de abril de 2015

Evangelización, Civilización y Conquista de América

Comentarios al libro de José Javier Esparza La Cruzada del Océano, La Esfera de los Libros

No solo tenemos una historia apasionante, es que además, en la misma proporción, es desconocida por norma y es radicalmente diferente de las leyendas negras en las que han sido adoctrinados la mayor parte de nuestros compatriotas...

La Cruzada del Océano es el perfecto título del último libro de José Javier Esparza, que culmina la historia comenzada con La Gran Aventura del Reino de Asturias, que seguía con Moros y Cristianos y quedaba rematada con Santiago y cierra, España todos ellos también publicados por La Esfera de los Libros. El título es perfecto, porque resume la gran obra de España en América que es, sobretodo, la evangelización de todo un continente. Además, en efecto, culmina la trilogía anterior porque América es la expansión natural, y providencial, de España: es el desbordamiento impresionante de toda una fuerza moral acumulada después de ocho siglos de lucha por la libertad, la cultura, la nación y la fe.

La Cruzada del Océano es un libro de unas aventuras que todas superan la ficción más imaginativa: decenas de expediciones son narradas de forma entretenida, explicando la labor de los héroes y de los santos pero sin esconder las miserias de los avariciosos y los crueles. Nuestros compatriotas abrieron caminos, erradicaron prácticas salvajes como los sacrificios humanos, predicaron la fe del Dios hecho hombre, fundaron las grandes ciudades de América y sus primeras universidades, descubrieron decenas de maravillas de la naturaleza como las Cataratas del Iguazú, aprendieron las lenguas de los pueblos indígenas, defendieron a los indios de los abusos y descubrieron alimentos fundamentales para la humanidad como la patata, así como catalogaron miles de especies vegetales y animales, en una inmensa labor científica, muchas veces a cargo de los religiosos.

Por supuesto que algunos hicieron mal las cosas, por supuesto que en esta historia no falta la violencia y la guerra, pero miles de seres humanos encontraron gracias a España el fin a siglos de humillación a manos de los imperios americanos dominantes, como los incas o los aztecas y desde el principio los españoles encontraron indios aliados que combatieron con ellos por su libertad. Desde los primeros momentos del Descubrimiento, la Monarquía Hispánica de Isabel y Fernando, aconsejada por sabios hombres de Iglesia, se cuestiona la legitimidad moral de la Conquista como nunca hizo ni hará ninguna nación en el momento de someter otros pueblos. Desde el principio se prohíbe la esclavitud de los indios que son llamados ciudadanos. Más adelante, apenas cincuenta años después del Descubrimiento de Colón, llegan las Leyes Nuevas de Burgos inspiradas por el trabajo y los consejos de Francisco de Vitoria, Carlos I impone en América los fundamentos de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional, que algunas naciones hoy consideradas tan avanzadas tardarían cuatro siglos en incorporar a su legalidad. Aún hoy se escuchan las quejas de quienes dicen que España no prosperó tanto debido a su fe católica, mientras otros, por renunciar a esa misma fe, se permitían el pirateo y la esclavitud para afianzar su poderío económico... España, sin duda no encontró en América solamente un botín sino, sobretodo, una misión.


En América España dio lo mejor de sí, lo mejor de los españoles de aquellos años alucinantes y consolidó todo un imperio durante más de dos cientos años. Dice Esparza que España dominó el mundo porque en el siglo XVI prosperaban los hombres de talento independientemente de su origen, condición o fortuna... ¡Cuánto debe aprender nuestra sociedad! ¡Qué grandes películas se está perdiendo el cine español, donde se podrían contar las aventuras de Inés Suárez o Mencía Calderón, o también de Cabeza de Vaca, Diego de Almagro, Pedro de Valdivia o Hernando de Soto! ¿No las conocen? Lean el libro y con un buen mapa al lado...

lunes, 23 de marzo de 2015

Más que nunca hay que dar la batalla de las ideas

Me sorprenden las faltas de respeto a los andaluces, como si no supieran votar o fueran todos un desastre que votan a los corruptos y que viven del cuento... Porque probablemente resulte que en Valencia o Madrid el PP, o en Cataluña CiU, logren otra vez millones de votos,y  también allí muchísimos habrán dado su apoyo a los corruptos. Exactamente igual que han hecho los andaluces. Porque el problema de España es una grave gangrena moral

No me escandaliza el resultado en Andalucía, porque en el resto de España ocurre exactamente lo mismo: se vota sin tener en cuenta la corrupción, ni las mentiras, ni las traiciones. Reconozco que me ha sorprendido el éxito del PSOE y el de Ciudadanos. Y lo de Podemos, aunque menos de lo que nos decían, no deja de ser preocupante. Se confirma que UPyD se ha suicidado por no llegar a acuerdos con Rivera. Y también me ha sorprendido que VOX no logre ni siquiera los mismos votos que en las europeas. El batacazo del PP es impresionante.

El análisis es sencillo: ha votado más la izquierda. La derecha ha optado de la siguiente manera: una parte ha sido fiel al PP, otra parte se ha quedado en casa, otra se ha ido a Ciudadanos, otra incluso ha votado al PSOE porque es evidente que es el partido del régimen, un partido conservador de la estabilidad de las prebendas y las corrupciones.

VOX debe tomar nota e ir a por esos abstencionistas que no han encontrado motivos para votarnos, quizá porque parecía imposible lograr entrar en las instituciones... El asunto es realmente deprimente, porque el desánimo se apodera tanto de los votantes que han dado su confianza como de los dirigentes, tras más de un año de duro trabajo. Además, tras el análisis de lo ocurrido en Andalucía, creo que se puede acentuar la mentalidad del voto útil, por ejemplo en Madrid. El reto de VOX, además, era complicado, pues nos presentamos como los que queremos desmontar el chiringuito de los corruptos cuando muchos ciudadanos viven del sistema o directamente no les importa estar gobernados por ladrones.

Andalucía ha pegado un giro bestial a la izquierda. De 109 diputados autonómicos 67 son de izquierda y ultraizquierda. El mito de acabar con el bipartidismo tampoco se cumple: PP y PSOE suman 80 escaños de 109.

En fin, más de lo mismo: son las consecuencias de todo un nefasto consenso y de las renuncias de la derecha: pocas ganas de cambio, mucho poder mediático, adoctrinamiento de años, poca esperanza... Y mucho trabajo por delante. Por eso, hoy más que nunca, hay que dar la batalla de las ideas.

jueves, 19 de marzo de 2015

A los andaluces les toca ahora comenzar la reconquista

Apenas medio siglo antes aquella nación era la élite cultural del mundo... Pero ahora... Ahora el país estaba corrompido, las instituciones no funcionaban, la justicia no lograba atajar los desmanes de unas élites enloquecidas e insensibles cuyo único interés era esquilmar a los ciudadanos para mantener sus privilegios... La inmoralidad de la oligarquía era tal que decenas de crímenes quedaban sin castigo y la traición a los compatriotas era la forma habitual de gobierno...

No, no estaba describiendo la actualidad, aunque todo es perfectamente equivalente a estos tiempos tristes… Hablaba de comienzos del siglo VIII. Tal desastre acabó en el pacto miserable de una gran parte de la oligarquía nacional con el enemigo islamista para intentar conquistar el poder. Al final, pocos años después después de la batalla del Guadalete, los musulmanes dominaban toda la península ibérica salvo un pequeño reducto en las montañas de Asturias: unos pocos nobles decentes y muchos españoles estaban aún dispuestos a comenzar una gran lucha de siglos para defender la nación, la fe, la cultura y el derecho que habían cimentado la unidad española culminada por los reyes Leovigildo y Recaredo poco más de un siglo antes…

Hoy también debe comenzar cuanto antes la reconquista de las instituciones españolas, que ahora están en manos de una partitocracia corrupta. Son unas instituciones en las que se sientan ladrones, separatistas y terroristas, todos ellos enemigos de la nación y de la libertad. Este año 2015 es decisivo. Sería absurdo pretender cambiar las cosas votando otra vez a los responsables directos del desastre que padecemos.

Décadas de corrupción e inmoralidad no pueden continuar y menos aún con la aprobación de quienes antes, habiendo sido engañados, ahora pueden acabar siendo cómplices de los corruptos si les vuelven a votar. Como en el 711, la nación y la libertad están en peligro. Ahora no tenemos valientes en las montañas de Asturias, pero hay nuevos partidos que ofrecen la regeneración que urge y que por eso merecen nuestro apoyo.

Vox es la única oferta para la derecha. Como ha dicho el candidato de Vox por Servilla, el juez Serrano: la derecha debe salir del armario y votar por sus principios, y no por esas nefastas opciones llamadas males menores.  Vox es el único partido que propone eliminar el despilfarro del sistema autonómico ahorrando 60.000 millones de euros solo por acabar con las Autonomías que nos arruinan y dividen. Vox es el único partido que va a defender la vida y la familia en las instituciones. Vox es el único partido que quiere proteger la libertad de las personas reduciendo el peso que el Estado controlador tiene en la vida de los ciudadanos. Vox es el único partido que está denunciando con valentía la amenaza del terrorismo islamista y por ello su presidente Santiago Abascal ha sido amenazado. Y todo ello porque Vox es la derecha, la única derecha, que va a dar representación a millones de españoles que de verdad quieren cambiar las cosas.

Hace casi trece siglos unos pocos españoles comenzaron una reconquista de la nación y la libertad por el norte. Eran pocos pero tenían las cosas muy claras. En pocos días, el próximo domingo, los andaluces tienen la oportunidad de comenzar la enorme tarea democrática de reconquistar las instituciones para que de verdad estén al servicio de los españoles y no de la oligarquía corrupta que está acabando con España.