Algunos hemos tenido la experiencia de sufrir directamente la censura por parte del sistema –que es fundamentalmente un entramado de partidos y sus terminales mediáticas- y la dura expulsión del mismo para evitar que nuestras ideas puedan ser difundidas.
Desde hace muchos años, cualquier intento de construir una derecha sensata, europea, moderna, eficaz y con principios es anulado de forma irresponsable por los que parecen más cercanos ideológicamente.
Esos mismos que ahora –periodistas mediocres o políticos profesionales de auténtica casta- piden y piden reformas, las mismas reformas que cuando las pedimos otros nos descalificaron como antisistema, fachas o no demócratas…Sí, sí, esos que ahora incluso se emocionan con el movimiento antidemócrata –el totalitarismos izquierdoso lo es de por sí- del 15-M.
Pero las cosas cambian a una velocidad vertiginosa. Y la tecnología permite una libertad y un acceso a gentes admirables, influyentes y sensatas -hablamos con muchos- que son conscientes –cada vez más- de que es necesario dejar paso a una savia nueva, a una generación para la que las historias acomplejadas de ciertas derechas actuales –que siempre cuentan que lucharon contra el franquismo, y a mi qué, para rendir pleitesía a una izquierda a la que consideran superior- no son más que los cuentecillos del abuelo cebolleta. Déjense de sus historietas de una idílica transición y de esas falsas luchas contra la tan terrible dictablanda, que aquí, nosotros, los que hemos nacido en este sistema del 78, contaremos a nuestros nietos la historia de otros abuelos cebolletas y que sonará algo así como: nosotros, que tuvimos que desmontar el ruinoso estado del despilfarro autonómico, del bipartidismo opresivo y de la justicia politizada…
Así que, abueletes cebolletas –con todo respeto- dejen paso. Somos nuevos, somos muchos, y nos toca cambiar las cosas. Sí, dejen paso cuanto antes, por que si no van a llegar primero esos de las recetas caducas y totalitarias que se exigen en anacrónicas asambleas, en las que dicen que, incluso, se consigue pensar de forma colectiva…