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sábado, 19 de abril de 2014

Semana Santa en versos de Quevedo

SEMANA SANTA, O LAMENTACIONES DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS A LA MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Si te alegra, Señor, el ruido ronco
de este recibimiento que miramos,
advierte que te dan todos los ramos,
por darte el viernes más desnudo el tronco.
¿A dónde vas, Cordero, entre las fieras,
pues ya conoces su intención villana?
Todos, enfermos, te dirán "¡Hosanna!"
Y no quieren sanar, sino que mueras.
Hoy te reciben con los ramos bellos
(aplauso sospechoso, si se advierte),
pero otra noche, para darte muerte,
te irán con armas a buscar en ellos.
Y porque la malicia más se arguya
de nación a su propio rey tirana,
hoy te ofrecen sus capas, y mañana
suertes verás echar sobre la tuya.
Si vas en tus discípulos fiado,
como de tu inocencia defendido,
del postrero de todos vas vendido,
y del primero, cerca de negado.
Mal en los huertos tu piedad pagamos:
tu paz con las olivas se atropella,
pues son tu muerte, y fue la causa de ella
la primer fruta y los primeros ramos.

viernes, 28 de junio de 2013

Memoria y reconciliación auténticas en Un Dios Prohibido

A medida que se desarrolla la historia de los 51 religiosos claretianos asesinados en Barbastro en agosto del 36, uno siente, como español y como católico, que todo el peso de un enorme sacrificio cae sobre su alma. ¡Somos herederos de un gran testimonio! ¡España está en deuda por tantos valientes fieles a Dios que murieron perdonando a sus verdugos! ¡La Iglesia española debe asumir, hoy también, con dignidad, el enorme peso de cada gota de sangre que se suma, misteriosamente, al sacrificio de la Cruz!

La película es una oración. Una oración cargada de toda la profundidad del misterio cristiano: un amor que da la vida por los amigos; una oración de perdón. Es la memoria auténtica que facilita la reconciliación.

Es un testimonio de humildad.  Creo que la Iglesia se ha olvidado de los pobres, reflexiona en alto uno de los estudiantes claretianos desde la prisión... Y ¿qué hemos hecho mal para que nos odien tanto?, se pregunta el obispo de una diócesis masacrada donde han aniquilado al 97% del clero en apenas unos meses.  Un obispo, desde hace tiempo un beato, al que torturaron hasta cortarle los testículos para intentar sin éxito que firmara un documento reconociendo las paranoias con las que el odio había envenenado a muchos españoles de entonces…

Es fiel a la historia. Porque sitúa en el contexto de las ensoñaciones políticas el odio a toda una tradición y toda una fe. Es lo de siempre, quieren construir un mundo nuevo a base de sangre y fuego, dice el obispo preso en la cárcel…Se observan nítidamente las discrepancias en el fondo y en las formas del bando rojo o frente populista: anarquistas, militares fieles a la República que aún siguen unas normas, esa parte del pueblo ignorante cargado de odio que arrasa los templos y quema los libros…

Y tiene detalles humanos y religiosos muy emotivos: como cuando uno de los jovencísimos estudiantes flaquea en el momento en que lo atan para llevarlo a fusilar y, con la ayuda de sus compañeros, coge la cuerda, la besa y se anuda él mismo las manos…O cuando el obispo  torturado que ha pasado la noche a la intemperie pide perdón a quien le da el tiro de gracia…O la historia del gitano detenido y fusilado junto a los claretianos sencillamente porque intentó defender a los sacerdotes atreviéndose además a llevar un Rosario…

En Madrid se puede ver en el cine Palafox, Luchana, 15, en una sala de pantalla inmensa. Merece la pena. Aprovechen el milagro de un cine español y decente sobre la Guerra Civil. Más información:


jueves, 21 de marzo de 2013

NO ME INTERESA BERGOGLIO, ME INTERESA FRANCISCO: EL PAPA JESUITA

Desde la renuncia de Benedicto XVI hace más de un mes, el mundo ha hablado sin cesar de la Iglesia. De pronto, la elección sorprendente de un argentino, ha suscitado todo tipo de comentarios, si bien la mayoría positivos, alegres, con esperanza de renovación, incluso desde quienes desde su miopía esperan que el Papa haga cualquier disparate.
Por primera vez en años, las numerosas portadas sobre la Iglesia hablaban del nítido mensaje de Cristo y no de los escándalos que algunos de sus pastores estaban provocando… En sí, ya es un motivo de alegría. Desde todos los ámbitos, se ha reconocido, cuando más terrenalmente, la capacidad de la Iglesia para renovarse, para llamar a alguien distinto, ajeno al entramado de poder vaticano, con capacidad de cambiar las cosas, llamando a un pastor, a un jesuita y a un no europeo; y cuando más espiritualmente, ha reconfortado que se llame a un hombre de predicación sencilla y cercana –el Papa no tiene por qué ser siempre una eminencia en Teología-, un hombre preocupado por rescatar la belleza de la sencillez evangélica haciéndose llamar Francisco, por el santo de Asís, auténtico reformador de la Iglesia en un tiempo oscuridad mayor que la presente: recuerden los sueños de Inocencio III viendo que la Basílica de Constantino se le venía encima hasta que un hombre harapiento la sostenía. Reforma y vuelta a la autenticidad son constantes en la Historia de la Iglesia. Maravilloso. ¿Alguien cree que los cardenales, auténticas eminencias, se equivocan asistidos divinamente?
Pero entre todos estos motivos de alegría, mal ejemplo están dando algunos católicos –también algunos sacerdotes- ante la impresionante llegada a su Cátedra del nuevo Vicario de Cristo, el Papa Francisco. Y son los que más presumen de pureza… Dios juzgará su corazón triste. Pero diremos unas cuantas cosas para parar la irrupción de la tristeza, uno de los sentimientos más opuestos a la fe cristiana. ¿Por qué algunos hurgan en el pasado de Francisco en vez de dedicar energía a intentar comprender por qué Dios ha llamado a éste nuevo Vicario? Ya no es Bergoglio. Ya no es un obispo argentino. ¡Es Pedro, el Obispo de Roma!
Hoy visitaba a una sencilla mujer –casi como una madre- en un Hospital Público atestado de neumonías de final del invierno…
-¿Qué te parece éste Papa, Blas? ¡Qué buena pinta, que hombre tan bueno y tan humilde, qué bien que hable de la pobreza y se llame Francisco!
Ya lo dijo Cristo: “has revelado Padre estas cosas a los sencillos.” Pero ahí tenemos una minoría de católicos que cometen el mismo error que tantos cismas provocó: crítica preventiva o directamente odio al Papa y selección de la doctrina a conveniencia. Esos críticos buscan frases sacadas de contexto para intentar pillar al Papa progresista que se han dejado construir en su mente.  Centrémonos en lo positivo, que es mucho.
Tenemos un Papa jesuita. El primero. Han llamado los cardenales -al parecer con una unanimidad impresionante- a un Papa de Hispanoamérica que es jesuita. Es impresionante, dada la Historia reciente. Yo me he educado en los jesuitas y conozco bien los desencuentros entre Roma y la Compañía. Grandes retos tiene la Iglesia en el continente que cree gracias a España. Pero mucho más en ese Ejército de San Ignacio, la Compañía del Salvador que tan grandes servicios prestó a la Iglesia, que tantos santos dio para mayor gloria de Dios, pero también, en las últimas décadas, notables disgustos. ¿Acaso hoy la Compañía no tiene en el nuevo Papa un referente al que obedecer, para llegar a la superación de un recelo histórico desde que Juan Pablo II y el Cardenal Ratzinger remataran esa escandalosa y pervertida Teología de la Liberación que tantos disgustos también dio a un Provincial jesuita llamado Bergoglio? ¿Acaso Dios intuirá que a uno de los suyos no tendrán más remedio que hacerle caso, para volver a sus raíces fundacionales, tal y como les han rogado, de todas las maneras, Juan Pablo II y Benedicto XVI? ¿Acaso un cardenal polaco y uno alemán, luego enormes y santos papas, no fueron verdaderos reformistas en el Vaticano II, formulando mucha de la doctrina aún desconocida y tan mal interpretada por unos y otros? ¡La Compañía ha sobrevivido a peores embestidas de los poderes del Mal!
Pero, con la renuncia de Benedicto XVI podemos decir que se cierra el capítulo de  la gran crisis del Concilio; eso ya se ha superado y la Iglesia se enfoca de nuevo –tras afianzar la Verdad- en propagarla. Entonces, ¿por qué hay católicos que se prestan a usar esa terminología política, tramposa y dañina, que califican a los papas de progresistas o conservadores cuando son los guardianes de la fe de siempre? Que cometen errores en cuestiones mundanas nadie lo puede dudar. Pero son injustos quienes están calificando un papado en sus inicios por el pasado de un cardenal.
No señores, no interesa Bergoglio. Céntrense en y amen a Francisco.

martes, 18 de diciembre de 2012

La mejor noticia de la Historia y el libro del Papa

Si en la sociedad, la queja, el enfado y la crispación –tan habituales en estos tiempos de crisis- paralizan y en nada ayudan a la resolución de los problemas, lo mismo sucede en el terreno de la fe cristiana: muchos se lamentan de la descristianización de la sociedad y la consiguiente pérdida del sentido moral elemental sin pensar en cómo resolverlo. Y es que todos somos dados a echar la culpa a los demás y en retrasar las acciones propias, las reformas de nosotros mismos que son el primer paso para mejorar cualquier cosa en este mundo. Siempre es posible estudiar para encontrar soluciones. También es cierto que algunos han despachado con desprecio y mofa el libro del Papa gracias a la falsa cultura tipo tertuliano, basada en opinar sin conocer porque basta haber leído la última idiotez del que tampoco sabe nada…

¿Cuántos católicos han aprovechado el nuevo libro de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI,  La Infancia de Jesús –gran regalo de Navidad adelantado al tiempo de Adviento- para mejorar su conocimiento religioso? ¿Acaso uno cree que ya comprende todo del Evangelio? Les animo a adentrarse en sus poquitas páginas llenas de enseñanzas, misterios, curiosidades y meditaciones sobre la mejor noticia que jamás recibirá la humanidad. Es un estudio nuevo, profundizando en un tiempo muy desconocido de la vida del Salvador.

Quedan apenas siete días para la gran fiesta de la Alegría, en la que Dios se ha hecho en cierto modo dependiente de la libertad del hombre. Su poder ha quedado vinculado al “sí” no forzado de una persona humana. La tierra y el cielo contienen el aliento ¿Dirá sí? Ella vacila… (p.42).

Es la fiesta de la Alegría, la que trae todas las respuestas y hace nuevas todas las cosas, porque al niño se le ha asignado un alto cometido teológico, pues sólo Dios puede perdonar los pecados. (p.49).

¿Quieres saber la importancia que le da el Papa al buey y la mula en el Belén o te conformarás con lo que han dicho todos los que al opinar sin leer siembran en el mundo la ignorancia que interesa a los poderosos? ¿Acaso ya sabes por qué María, cuando la presentación del niño en el Templo, ofrece dos tórtolas en vez de lo habitual: un  cordero y un pichón? ¿Quieres captar el enorme misterio del pesebre, altar primigenio y pobre, dónde ya se percibe el sacrificio de la cruz? ¿Por qué el ángel avisa primero a unos pastores, que cuidan su ganado en la noche oscura, de que nos ha nacido el Mesías, el Señor? ¿Por qué el Papa afirma que no consigue explicar el misterio de la respuesta de la Virgen al ángel Gabriel, cuándo afirma: cómo será eso, pues no conozco varón? ¿Cómo encajan realmente las profecías –algunas impresionantes- del Antiguo Testamento en el nuevo relato que hace todo nuevo y que descubre el significado de algunas palabras misteriosas? ¿Puede ser que los magos –los sabios de Oriente- representen el camino de las religiones hacia Cristo (p.101)?

Sabed que los grandes logros de nuestra cultura han bebido todos, directa o indirectamente, de este misterio de la entrada de Dios en la vida humana, asumiendo nuestra condición para divinizarla. Aún tienes unos días para vivir una Navidad auténtica. No dejes que te la roben. Es la mejor noticia y tu vida depende de ella.  Son sólo 132 páginas y en letra grande y las disfrutarás mucho: alta teología explicada con sencillez y mucho amor.

Aquí no se habla del pasado. Todos sabemos hasta qué punto Cristo es hoy signo de una contradicción que, en último análisis, apunta a Dios mismo. Dios es considerado una y otra vez como el límite de nuestra libertad…Pero… Dios es amor. El amor no es una romántica sensación de bienestar. Esta liberación tiene el precio del sufrimiento de la cruz. (p. 92-93).

FELIZ NAVIDAD.

viernes, 27 de julio de 2012

Lecturas de verano: 1-¿Pero qué van a decir los obispos del amor humano?

Inicio hoy y hasta finales de agosto, una serie de recomendaciones de lecturas, a las que siempre será fácil acceder mediante un link, sobre los más diversos temas; lecturas que me han gustado y de las que creo que se pueden sacarse conclusiones positivas necesarias para la España de hoy…

¿Pero qué van a decir los obispos del amor? Es sólo un título polémico para que te hayas animado a pinchar en el link de mi blog y leas este documento maravilloso, positivo, fundamental, necesario y que, tanto si estás casado como si no, pueda serte muy útil en tu vida personal y familiar.

¿Qué pueden decir los obispos? La Iglesia, experta en el hombre y sabia en la verdad, recoge en sus enseñanzas para cada tiempo, adaptadas en documentos quizá incomprendidos por ser demasiado adelantados a los problemas, la inmensa riqueza de su tradición, para iluminar al hombre ante los retos de oscuridad que plantea un mundo agresivo contra la verdad. Algunos, aun hoy piensan eso de qué me van a enseñar los que no se casan o renuncian al sexo pero es un tópico tan ilustrativo de la inteligencia de algunos como quien pregunta por norma a todas las gorditas si están embarazadas o de quienes cuando les dices que tienes muchos hermanos saltan con eso de tus padres no tenían tele…

¡Cuántas palabras en criticar a la Iglesia y qué poco se lee lo que la Iglesia dice!  ¿Quieres saber lo que la Iglesia dice sobre la ideología de género que arrastra a millones de hombres y mujeres a las vidas más desgraciadas prometiendo una libertad sin sentido,  o cómo quieren educar a tus hijos según esa misma ideología, o qué dice la Iglesia sobre el sexo elevándolo al amor de Dios frente a las concepciones puritanas o las puramente materialistas, o qué dice sobre un aborto a veces más sencillo de practicar que fumar un cigarrillo, o sobre la inquietante teoría del cyborg que ya nos explicaron en películas como La Isla, o sobre la esperanza que despiertan los movimientos que la persecución a la familia están generando?

Lee LA VERDAD DEL AMOR HUMANO, dedícale unos días, y me lo agradecerás en tu vida personal, familiar o matrimonial…

http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/documentos-plenaria/2843-la-verdad-del-amor-humano-orientaciones-sobre-el-amor-conyugal-la-ideologia-de-genero-y-la-legislacion-familiar.html

martes, 22 de mayo de 2012

EL MAL QUE QUIERE DOMINAR EL MUNDO


Ayer, el Papa quiso invitar a comer a un grupo de Cardenales a los que quiso hablarles de su durísima tarea y de sus noches oscuras. Primero les dijo “que se sentía seguro en compañía de grandes amigos” y luego les advirtió de: “que el mal se disfraza de bien para destruir los fundamentos morales de la sociedad.”

Los grandes papas del último siglo y medio han sido grandes intelectuales que han sabido enfrentarse a los retos de una modernidad que despreciaba la religión. Todos, en su justa medida, con más aciertos que errores –que los papas también se equivocan- han aportado la luz necesaria a un mundo que minaba sus fundamentos, hasta la destrucción total. Si Pío IX fue contundente –quizá demasiado como para que le comprendieran los que ya nunca querrían comprenderle- contra las consecuencias de esa modernidad racionalista que sólo podía traer muerte y dolor, León XIII revolucionaba la doctrina tradicional de la Iglesia anticipando cosas que se verían más claras en el Vaticano II y enfocaba con enorme capacidad profética los enormes problemas que tendría que vivir la humanidad en el siglo XX; los primeros papas del XX se enfrentaron a la perversidad de los dos totalitarismos ateos, Juan XXIII y Pablo VI abrieron la Iglesia al mundo siendo malinterpretados por todos los intereses ajenos al bien de la Iglesia, Juan Pablo II asentó el Concilio en su verdadero sentido, remató el comunismo y el capitalismo salvaje en sus intrínsecas maldades e introdujo a la Iglesia en un nuevo milenio que como dijo aquél sabio “será religioso o no será” y, Benedicto XVI, hoy retoma el vuelo de la paloma del Amor de dos alas,  la Razón y la Fe,  que urgen para elevar al mundo que se precipita hacia un abismo sin sentido. Todos ellos, además, han mantenido la doctrina de siempre, guiando a los católicos por caminos firmes y seguros, a pesar de las incomprensiones y de la agresividad de un soberbio mundo que no proponía nada mejor: pero el mundo evolucionaba y la Iglesia luchaba siempre por ser fiel al mensaje de Cristo, en el complicadísimo equilibrio entre conservar el mensaje eterno de salvación y adaptarse al hombre de cada época, con sus retos, sus problemas, sus miedos, sus errores y su lenguaje.

Así, se ha visto en un rapidísimo párrafo que la modernidad no es más que otra más de las batallas de la Historia, un enfrentamiento entre las fuerzas del mal y del bien, que se produce a todos los niveles: en nuestra vida personal, en nuestras familias, en el trabajo, en nuestras naciones y en el mundo.  Por eso, ayer, Benedicto XVI volvía a recordar: “el mal quiere dominar el mundo y es necesario entrar en la lucha contra el mal.” En eso estamos Santidad, y a pesar del terror que produce el hábil enemigo que o se disfraza o que todos niegan que existe, contamos con su sólida enseñanza, que por profética, algunos aún creen de un tiempo distinto, por pasado, cuando es, realmente de un precioso porvenir.

miércoles, 4 de abril de 2012

SEMANA SANTA: EL ORDEN FRENTE AL DESORDEN

Aprovechando los días santos para reflexionar, llevo unos días pensando en la importancia del orden en todos los órdenes.

Parece que vivimos en un desorden querido, buscado, deseado. Hasta se elogia el desastre y se desprecian otros tiempos en los que predominaba el orden. Se celebra la desorganización como si fuera gracioso no tener tiempo para lo que merece cada minuto de nuestra vida.  Lo más sagrado se presta al juego: se invierte el mecanismo normal de la naturaleza buscando siempre lo que en vez de construir, destruye, como ocurre con el ecologismo, que también utiliza lo natural para otros fines.

Quizá la humanidad se haya empeñado, desde hace siglos, en experimentar qué ocurre si se cambian pautas y principios, incluso los que son evidentes por sí mismos. En el experimento nunca importó el coste en vidas. Siempre mueren otros. La estructura de la sociedad, la familia, la educación, el respeto, el tiempo del que disponemos, los horarios, las costumbres, el discurrir natural, las sanas tradiciones: todo ha sido puesto en duda en una labor que busca destruir la civilización.  Es una inteligente y hábil labor, mucho más evidente de lo que se cree y mucho más eficaz cuanto más se la ignora. Podría ser que la batalla entre le bien y el mal fuera una cuestión de orden. Porque el desorden es una fuente de muchos males. Y cuando uno tiene oportunidad de tratar con los mayores que aún viven en el campo, siente cómo nos están robando lo esencial. No es sólo una frase bonita: desde cosas tan terrenales como la agricultura o la gastronomía nos estamos perdiendo criterios culturales elementales. Por eso decía un párroco de pueblo que “para los que viven en el campo es más fácil creer en Dios que para los que viven en algunas ciudades horrendas, donde el cielo es apenas una visión entre las brumas y entre los edificios.”

Si hay un refrán que advierte  “donde todo el mundo opina, ni orden ni disciplina” hay otros que enseñan “para buena vida, orden y medida” y que “no hay como el orden para ganar tiempo.” Por eso los sabios de todas las civilizaciones han insistido en el orden. Confucio indicaba un camino correcto para el buen gobierno: “Si el gobernante se impone por sus cualidades y mantiene el orden en armonía con las buenas costumbres, el pueblo sentirá vergüenza de actuar mal y avanzará por el camino de la virtud.” Y un filósofo moderno afirmaba que “la hija del orden es la libertad.” Y no solo el orden es importante en la vida personal o social. También en lo referente a las realidades del más allá. Por eso el Papa Juan XXIII hablaba de la necesidad de respetar el orden de Dios: “La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios."

Y es que, desde el plano teológico, tan influyente en la vida real de cada día, conviene caer en la cuenta de que estos días de Semana Santa son el mejor resumen del triunfo del orden frente al desorden. Porque la muerte y la resurrección de Cristo que conmemoramos en estos días son precisamente el misterioso restablecimiento del orden que Dios quiso desde el principio. Y, aunque parezca que el sacrificio ha fracasado, nunca seremos conscientes del todo de cuán derrotado quedó el desorden del mal en la noche del Sábado Santo. Sólo la soberbia de los que creen que pueden vencer a Dios les lleva a seguir intentándolo cada día.

martes, 14 de febrero de 2012

LA LEY PARA LEPROSOS Y LO POLÍTICAMENTE CORRECTO

A raíz de un mensaje de Facebook en el que un progresista moderado tolerante demócrata me insultaba con toda clase de improperios por cuestionar que se pueda orientar sobre la homosexualidad en las escuelas, he reflexionado sobre el profundo pasaje del Evangelio del pasado domingo.

En aquélla parte de la Buena Nueva, Jesucristo se enfrentó a todos los estrictos códigos éticos que la sociedad judía imponía a los leprosos, tal y como quedaba retratado en la durísima primera lectura del mismo domingo: el leproso tenía que vivir apartado, no podía entrar en contacto con nadie y debía llevar una indicación que declarara su impureza…

Acordándome de tal pasaje, me ha parecido oportuno relacionarlo con el hecho de que vivimos en una época donde existe una marcada tendencia a aplicar semejante doctrina del aislamiento y la marginación a quien ose cuestionar los postulados del mediocre relativismo moral en el que se asienta el pensamiento de la nada de lo políticamente correcto.

Pues bien, si Jesús, el Amor personificado, se saltó a la torera las intolerantes leyes de aquella sociedad, mostrando al mundo la profunda lección constatada en la curación de un pobre leproso, precisamente tocándole, me pega que nosotros tendremos que enfrentarnos, radicalmente, al totalitarismo sutil de esas leyes de lo políticamente correcto que adoctrinan a las gentes de nuestro mundo bajo la amenaza de considerar como marginado o loco a quien no siga las simplezas dominantes que están acabando con lo poco que queda de civilización en esta tierra. Ánimo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Navidad, es Navidad... Feliz Navidad.


Se dirán muchos tópicos como cada año, se repetirán frases buscando contaminar el gran acontecimiento de la Historia, querrán remarcar la descristianización de occidente,  dirán que todo es falso materialismo,  felicidad pasajera, alegría consumista. Pero:

Navidad es Navidad, toda la tierra se alegra y se entristece la mar: en el cielo hay una estrella que a los Reyes Magos guía…

Y en el portal de Belén hay estrella sol y luna la Virgen y San José, y el niño que está en la cuna…

Y los pastorcillos quieren ver a su Rey, le traen regalos en su humilde zurrón…

Y yo quisiera poner a tus pies, algún presente que te agrade Señor, más tu ya sabes que soy pobre también, y no poseo más que un viejo tambor… En el portal de Belén, ha nacido, el niño Dios, el niño Dios.

Así que,  ¡gloria a Dios en el cielo, paz a los hombres de buena voluntad. Porque hoy nos ha nacido un niño, un Salvador, el Mesías, el Señor!

FELIZ NAVIDAD

domingo, 21 de agosto de 2011

JMJ: ¡SALID Y VED CUÁNTOS SOMOS!

Todo había sido preparado durante mucho tiempo, en un trabajo en el que han colaborado diversas instituciones, empresas, sacerdotes, prensa y hasta casi cuarenta mil voluntarios. No era para menos. Hemos acogido a 2 millones de peregrinos, venidos de todos los rincones del mundo. Causaba impresión contemplar las calles de Madrid, tomadas por una gran fiesta de fe, cultura, alegría y universalidad. Y es que todo va unido. En cada parroquia de cada diócesis española, los jóvenes peregrinos de todo el mundo eran acogidos con hospitalidad. Por ejemplo, en Estepona, Málaga, el Párroco les animaba: “Id a Madrid, salid y ved, mirando al cielo, cuántos somos, no solo ahí sino en todos los siglos, año tras año, en la tarea de la fe.”


Una fe con claros enemigos, que el Papa señaló al comienzo de su visita a España, como esos que “creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios.”


Unos se quedan con que el Papa afirma en la lección intelectual, profunda de El Escorial, ante los Profesores que “el camino hacia la verdad completa compromete también al ser humano por entero: es un camino de la inteligencia y de amor, de la razón y de la fe. No podemos avanzar en el conocimiento de algo si no nos mueve el amor; ni tampoco amar algo en lo que no vemos racionalidad: pues no existe la inteligencia y después el amor: existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor.”

A uno le marca la muchedumbre de Cuatro Vientos, a otro el íntimo encuentro con los enfermos del Instituto San José en el que no escatimaba palabras duras: “La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana”.

En la Misa de ésta mañana, quedaba claro su llamamiento a los jóvenes para que vivan su fe en la Iglesia y no en solitario, porque “la Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios. El mismo Cristo se refiere a ella como su Iglesia. La Iglesia no vive de sí misma, sino del Señor.”

Solo hay que lamentar algunos peregrinos hayan tenido que sufrir los embistes de quienes odian sin entender, de quienes creen que todos somos comos ellos, de esos paletos ensimismados que no saben respetar un acontecimiento histórico e internacional, cargado de cultura y humanidad.

Pero al final, queda el éxito, las imágenes que no se pueden negar, la fortaleza y la salud de una Iglesia que nos sigue llamando a muchos porque mantiene el tesoro de un mensaje eterno, por eso siempre nuevo: la exigencia  es para todos los tiempos y el tesoro de la fe invita a cada hombre, para responder a los interrogantes que a todos nos incumben.

Como remate, las últimas palabras del Papa en que se ha mostrado agradecido y ha asegurado que estos días “quedarán hondamente grabados en mi memoria y en mi corazón. España es una gran nación que, en una convivencia sanamente abierta, plural y respetuosa, sabe que puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica.”

sábado, 6 de agosto de 2011

PALABRAS DEL PAPA PARA LA JMJ MADRID 2011

El 6 de agosto del pasado año, Fiesta de la Transfiguración, el Papa nos dedicó un mensaje a los jóvenes del que exttraigo los párrafos que más me han gustado, de manera que podamos preparar con ilusión y contenido los próximos días de la JMJ 2011, fundamentales para la Iglesia y para España:

Ya en 1989, algunos meses antes de la histórica caída del Muro de Berlín, la peregrinación de los jóvenes hizo un alto en España, en Santiago de Compostela. Ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). Os invito a este evento tan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros.

Al pensar en los años difíciles demi juventud, sencillamente, no queríamos perdernos en la mediocridad de la vida aburguesada. Queríamos lo que era grande, nuevo. Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Ciertamente, eso dependía también de nuestra situación. Durante la dictadura nacionalsocialista y la guerra, estuvimos, por así decir, “encerrados” por el poder dominante. Por ello, queríamos salir afuera para entrar en la abundancia de las posibilidades del ser hombre. Pero creo que, en cierto sentido, este impulso de ir más allá de lo habitual está en cada generación. Desear algo más que la cotidianidad regular de un empleo seguro y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven. ¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito.

...os invito a intensificar vuestro camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Vosotros sois el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Como escribía el apóstol Pablo a los cristianos de la ciudad de Colosas, es vital tener raíces y bases sólidas. Esto es verdad, especialmente hoy, cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y un conformismo con las modas del momento. Vosotros, jóvenes, tenéis el derecho de recibir de las generaciones que os preceden puntos firmes para hacer vuestras opciones y construir vuestra vida...

Nuestro contexto cultural, queridos jóvenes, tiene numerosas analogías con el de los colosenses de entonces. En efecto, hay una fuerte corriente de pensamiento laicista que quiere apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un “paraíso” sin Él. Pero la experiencia enseña que el mundo sin Dios se convierte en un “infierno”, donde prevalece el egoísmo, las divisiones en las familias, el odio entre las personas y los pueblos, la falta de amor, alegría y esperanza. En cambio, cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva. Hay cristianos que se dejan seducir por el modo de pensar laicista, o son atraídos por corrientes religiosas que les alejan de la fe en Jesucristo. Otros, sin dejarse seducir por ellas, sencillamente han dejado que se enfriara su fe, con las inevitables consecuencias negativas en el plano moral.

Queridos amigos, os reitero la invitación a asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Con profunda alegría, os espero a cada uno personalmente. Cristo quiere afianzaros en la fe por medio de la Iglesia. La elección de creer en Cristo y de seguirle no es fácil. Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No os desaniméis, buscad más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia.

BENEDICTUS PP. XVI
6 de agosto de 2010



sábado, 7 de mayo de 2011

CUANDO A ALGÚN CURA LE MOLESTAN LOS NIÑOS...

Como no era la primera vez que un sacerdote interrumpía una Eucaristía o una ceremonia para decirnos a los padres de niños pequeños, eso sí con preciosas palabras,  que abandonáramos el templo, ésta vez, me he decidido a decir unas palabritas al joven sacerdote que nos acababa de expulsar.
Lo he pensado desde hacía tiempo: ¿cómo corregir a un sacerdote que mete la pata hasta el fondo, haciendo daño a tantos jóvenes con hijos que queremos seguir yendo a Misa? Pues con el Evangelio, para exigirle que sea como Cristo. En cuanto regresaba a la sacristía, le he dejado caer con respeto, pero de forma muy contundente:
“Mire usted, no es la primera vez que me echan de Iglesia diciéndome que mis niñas molestan. En el Evangelio dice claramente: dejad que los niños se acerquen a mí. Las niñas solo revoloteaban un poquillo y se podía soportar, creo que es fundamental para transmitir la fe que hemos recibido, acostumbrar a los niños a la naturalidad de asistir a la Iglesia,  creo que usted se ha equivocado. Aunque no me toca mi fe,  que mimo cada día para mantenerla, puede usted dañar a  muchos que se esfuerzan como yo, y vienen con los niños a Misa. Otros sacerdotes, la mayoría, están encantados y sientan a los niños en torno al altar y los niños, ensimismados con lo que ocurre, que es tan misterioso, con el color de la vidrieras, la majestuosidad del crucifijo,  o la presencia cariñosa de María, se portan estupendamente,   de forma milagrosa…”  El curita me ha respondido, que “si creía yo que eso de que los niños se acerquen a mí significaba que se podía fumar en la Iglesia o dar la comunión a un bebé”. (¿?). Añadió: “Que los curas nos distraemos con los niños que molestan porque no somos ángeles.”  Yo he pensado sin decir nada: “Usted no desde luego, porque es un triste y los ángeles deben ser simpatiquísimos, al menos mi ángel de la guarda, que me ayudó a enamorar a mi mujer que no me hacía ni caso (y tengo pruebas).”
En esto, una dulce feligresa me dice: “No tiene usted razón, sus niñas (tienen 4 y 2 años, las pobres) se portaban muy mal  porque mi sobrinito no se mueve del banco ni habla y sus niñas no dejaban seguir la ceremonia.” Le he contestado: “Disculpe, mis niñas deben ser satán, señora, pero su sobrino es un pedorro fijo.”
He terminado por pedir perdón al ofendido cura, que no ha aprendido nada. Yo, revuelta la conciencia,  aún pienso que debía haberme callado, aunque tampoco eso me convence ni me deja tranquilo. Pero me ha dado que pensar, y creo que los católicos nos quejamos de que todo el mal viene de fuera contra nosotros de los que nos atacan…Pero mirando dentro de la Iglesia, a mí me parece que entre las confusiones de unos,  las chorradas de otros, las traiciones de tantos, las fe a la carta de la mayoría,  los obispos acobardados y los curas que no se enteran, no hace falta que nadie nos ataque... Me encantaría saber qué pensáis de todo esto.

lunes, 25 de abril de 2011

25 ABRIL, SAN MARCOS: LA HISTORIA Y LA VERDAD

Una de las cosas más apasionantes para el creyente es comprobar la racionalidad de la fe católica, siempre defendida desde el principio. Creer es así una forma de conocimiento que es confirmada por lo razonable de nuestros planteamientos.

Por ejemplo, en el libro del Papa citado en la entrada anterior, es interesantísimo el capítulo sobre la última Cena y su historicidad. Y así, hay muchos aspectos tanto de la vida de Cristo como de toda la Historia Sagrada: a medida que las ciencias avanzan somos capaces de encontrar mayores fundamentos, que nos ayudan en este mundo cerrado sólo a lo comprobable, pero que siempre dejarán –es necesario- un lugar para el misterio.

Hoy es la fiesta de San Marcos. No fue uno de los Apóstoles, pero estuvo mucho tiempo con san Pedro y San Pablo. Durante la prisión de este último, Marcos fue uno de sus colaboradores. Vivió mucho tiempo en Roma, ayudando a san Pedro y san Pablo en sus tareas apostólicas, hasta que lo enviaron a fundar la Iglesia de Alejandría. La tradición nos dice que san Pedro fue el inspirador de su Evangelio. San Marcos es el modelo de colaborador perfecto. No necesitaba estar en primera línea, sino que prefería mantenerse en un discreto segundo plano. Nos dejó uno de los cuatro Evangelios. Entre los cuatro símbolos de los evangelistas, a san Marcos le corresponde el del león alado.

Cada vez queda más claro que la redacción de su Evangelio, el primero, es prácticamente una crónica, pues desde el hallazgo de los papiros de Qumram (unas cuevas abandonadas y selladas en el año 68 en las que vivía cierta secta) y junto con argumentos de los especialistas, la fecha fijada par su redacción es el año 40. Conviene saber estas cosas para desmontar tantos mitos que muchos se han tragado y que les llevan a confiar más en el Código da Vinci que en la sabiduría, la tradición y la ciencia de miles de años…

martes, 19 de abril de 2011

SEMANA SANTA: NO SE NADA, LUEGO CREO

Frente al soberbio dogma que domina la mente de la  humanidad moderna que dice que la fe es el refugio del ignorante, solo se me ocurre afirmar, posiblemente dándole la razón al aserto,  que creo porque no se nada…

Y es verdad. Porque las generaciones del mundo católico que hemos nacido a partir de la década de los sesenta, hemos recibido una nefasta formación religiosa, siendo peor casi  que el hecho de no haberla recibido. A veces, es mejor no saber que estar equivocado. Y no sabemos casi nada sobre la religión católica. Por eso, al no saber casi nada, el misterio del cristianismo se hace más apasionante de descubrir y anima al estudio.  Aunque es verdad que esto exige la humildad intelectual de admitir tal misterio y de encantarse con la sorpresa que supone. También, exige tener la capacidad de admirar la realidad como el niño que observa lo más sencillo con una honda impresión…Porque como niños hay que aceptar el misterio tremendo que encaramos estos días santos. Sólo como ignorantes que no entendemos qué sentido tiene el mundo, la vida o el mal, puede uno afrontar la única razón de todo de la única manera razonable. Y solo así, desde el Génesis a la Resurrección, puede encontrarse la cierta lógica que nos permite entender de qué va esto…Y si uno ni se plantea estos asuntos, se pierde, de forma trágica, la clave de su propia vida y la del mundo.

En esta Semana Santa he decidido conocer aún más la figura de Cristo, leyendo el nuevo libro del Papa que narra la segunda parte de la vida de Jesús. Desde las primeras líneas hay que dejar que la mente vuele y trabaje, para asimilar la riqueza de cada página. Yendo a la verdad literal de lo que nos cuentan los Evangelios (verdad que con los descubrimientos recientes es cada vez más histórica y real), se me hace apasionante descubrir, por ejemplo, que donde leemos que Jerusalén, el Domingo de Ramos, ante la llegada de Jesús montado en un burro, está  “alborotada”,  quiere decir en su escritura original, que la ciudad se hallaba, en realidad, “como con el temblor de un terremoto”…

Y así, yo al menos me sorprendo con la enorme sugestividad de cada  uno de los infinitos detalles de nuestra fe, que aborda de forma completa (dando solución concreta en el mismo Jesucristo), el sentido de la vida, del mundo y de la historia.

Seguimos el lunes 25…

viernes, 15 de abril de 2011

REFLEXIONES SOBRE AYER EN VEO

Uno va aprendiendo. Aunque a veces no  me guste como lo he hecho (ayer), cada día es distinto. Y ayer, por lo menos, a pesar del tenso debate, tuve una conversación bonita con Carmelo Encinas, que me contó que su padre estuvo en la División Azul como un héroe. ¡Qué curioso! Y Ester Esteban se interesó mucho por lo que me pasó en Intereconomía...Es bueno hacer amigos para entrar en este mundo de la comunicación, superando prejuicios y perdonando historias.

Y es que la reconciliación entre españoles, para que sea eficaz, debe hacerse no desde una falsa memoria selectiva, sino desde la verdad, dejando hablar a todos. Ahora, por ejemplo el famoso propagandista del bando frentepopulista, Preston, un manipulador sin límites, reconoce por fin la irresponsabilidad de los políticos de la época, que nos arrastraron a la Guerra, y demuestra las mentiras de Carrillo y su responsabilidades en el asunto de Paracuellos. Ahora, aunque en comparación imposible, los políticos intentan también con irresponsabilidad, generar conflictos y odios, pero la sociedad va por otro camino. Aún así, se sigue censurando y atacando a cualquiera que defienda el cristianismo o el pensamiento político de la derecha tradicional. Y eso no lo reconocen los progres, puesto que ayer, justificaron de manera imposible, eso de Peces Barba: "hay que dar palos a los católicos", algo que genera odio e invita a la violencia.

Pero ellos son así. Y al menos pude denunciarlo, lo cual me alegra, para que muchos se entereren. Un General como Blas Piñar no puede hablar sobre El Alcázar, pero el loco de Bieiras del Bloque Nacionalista Gallego puede decir que Rouco es un terrorista en una conferencia en la Universidad. Y el Rector Carrillo puede estar orgulloso de su padre, demostrado genocida, pero a mi me recomiendan que me calle mi nombre.

La esperanza, es que ayer hubo también un Roberto Centeno y un Luis del Pino fuertes, defendiendo las buenas ideas, defendiendo a la Iglesia "a la que se ataca cuando es la única que hace algo por los desfavorecidos  en esta crisis de cinco millones de parados."

Al final, poder decir una frase afortunada, merece la pena, porque la escuchan más de trescientas mil personas...

domingo, 13 de marzo de 2011

UN MODELO PAKISTANI PARA POLITICOS CATOLICOS

Están perdidos, o directamente es que apenas existen, los modelos serios de políticos católicos influyentes y comprometidos en Europa y, concretamente, en España. Es tal la podredumbre religiosa, y por tanto cultural, de nuestro país, que ya ni siquiera tenemos, en nosotros modelos vivos, auténticos líderes, que nos permitan regresar al sendero  de la regeneración.
                                        
El pasado día 2 de marzo, ha sido asesinado en Pakistán Shahbaz Bhatti, Ministro del Gobierno, católico convencido que no distinguía con hipocresía, como se hace aquí, entre vida privada y vida pública. La noticia ha sido tratada con desprecio, como siempre, por la pestilente (en su mayoría) prensa occidental. Le mataron unos radicales por el mero hecho de ser católico.

El Cardenal Tauran afirmó que el ministro para las minorías religiosas de Pakistán, “es un verdadero mártir, que es un testimonio de la fe cristiana y nos recuerda que en la cruz se encuentra la verdadera esperanza: la Cruz nos invita a dar la vida por nuestros hermanos”.
Le habían ofrecido otros puestos como chantaje, luego fue amenazado, también su familia. El quería dar su testimonio de la Verdad.

“Quiero que mi  vida y mis acciones sean reflejo de que sigo a Cristo. Vivo por Jesús y quiero morir por él”, solía decir.

Ha conseguido ambas cosas.

jueves, 23 de diciembre de 2010

NADA PARECE IMPORTANTE ANTE LA FIESTA DE NAVIDAD

Os animo a meditar sobre la Navidad y alejaros del bullicio que nos intenta distraer. Es una fiesta de una potencia irrepetible. Se celebra la noche en que Dios quiere participar de nuestra Historia, iniciando el camino de la restauración que hará nuevas todas las cosas. Nuevas en sentido espiritual y, ojo, también, misteriosamente, en sentido material. Dios nace para restaurar toda la creación. Y eso que el mundo es como es. Y nos gusta. Porque Dios, él sabrá (por eso estamos tranquilos), lo ha creado. Y nada parece ser importante cuando sabemos que,  si queremos, al final, el camino que Dios ha querido iniciar, en la noche más oscura para remarcar su inmensa luz,  es el que llega realmente al único sitio razonable. Que es el sitio de dónde todo ha salido. Es decir, Navidad significa la esperanza de que el orden que nace de Dios pueda volver a Dios para seguir siendo orden en vez de desastre.
Por eso no son más que curiosidades el hecho de  que  un 24 de diciembre de 1521 se incendiara prácticamente la totalidad de Oviedo. O que en 1836 Espartero derrotara a los Carlistas. O que en 1950 se reanudaron  las relaciones diplomáticas entre España y USA. O que el 24 de diciembre de 1979 la URSS invadió Afganistán.
Tampoco, al final, frente a esta fiesta de inmensa alegría, no es tan importante que hasta el año 350 no se celebró la Navidad  en Roma. O que en  800 se coronara Emperador a Carlomagno en San Pedro del Vaticano. Todo se hace relativo ante lo que vivimos en estos días. Hasta el hecho de que cayera, un 25 diciembre de 1989,  el sanguinario Régimen asesino de  Nicolae Ceausescu, que fue ejecutado el mismo día de su caída.
Así que, si casi nada son estos importantes acontecimientos decisivos para la Historia de nuestro mundo y de España,  cuánto menos los sucesos de nuestros días…Y mucho menos nuestras tonterías diarias, nuestras miserias, nuestros problemillas o problemones o las pequeñas alegrías…
Por eso, FELIZ NAVIDAD,  siempre nueva.