Mostrando entradas con la etiqueta Monarquía Hispánica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monarquía Hispánica. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de enero de 2014

Cataluña Hispana, oportuno libro de Javier Barraycoa


Que un catalán demuestre hoy en día la españolidad de Cataluña a lo largo de toda la Historia desde que surgiera la primera idea de España, resulta francamente oportuno, cuando descerebrados al mando de una región tan española se empeñan, otra vez, en romper la unidad que tantos éxitos trajo a España.

Cataluña Hispana es poesía. La poesía que nace del amor a la Patria, que lleva a reconocer lo propio, con ese amor que ama lo bueno y lo malo, sin despreciar lo ajeno. El libro está plagado de poemas que a lo largo de los siglos han cantado el amor de los catalanes por España, sus costumbres, tradiciones, su fe y su monarquía. Impresiona.

Cataluña Hispana es Historia auténtica. La Historia que se precie de serlo no oculta selectivamente, ni manipula, como hacen los mitos del separatismo, que olvidan lo que no conviene, o que desprecian las acciones que por España hicieron valerosos catalanes. El libro recoge hechos, unos conocidos y otros absolutamente desconocidos, que demuestran que los catalanes siempre han sido y se han sentido una parte fundamental de España.

Cataluña Hispana un diagnóstico brillante. Javier Barraycoa se pregunta cómo es posible, después de contarnos la marcada españolidad de Cataluña, que aflorara un nacionalismo tan dañino para la convivencia nacional. Y como persona culta que conoce que los pueblos son transformados por las ideas, y las ideas surgen del espíritu, da en el clavo explicando el proceso del intercambio del catolicismo por el nacionalismo, sin prisa pero sin pausa, hasta llegar a lo que hoy, desgraciadamente, observamos.

Cataluña Hispana es, sobretodo,  una gigantesca lección para los que intentan sepultar bajo montañas de mentiras siglos de historia común; es todo un canto a la españolidad de una tierra que todo español debe conocer y amar, para vencer al odio que inoculan las castas corruptas que llevan a una parte de España -y con ella a toda la nación- al abismo. Cataluña Hispana es, senciallamente, un libro fundamental para combatir la propaganda del separatismo.

¿Por qué los obispos del tiempo visigodo -fueron casi tres siglos de Historia de las primeras Españas unidas- pudiendo acudir a los concilios de Narbona, tan cercana, iban a Toledo, tan lejano? ¿Por culpa de cuál oligarquía corrupta se perdió gran parte de Cataluña, anulada por Francia? Y al poco, ¿por qué se alzaron los ciudadanos catalanes sometidos por Francia y reprimidos salvajemente? ¿Por qué lucharon contra Napoléon en Cataluña, como el resto de España, o incluso más? ¿Sabían que en Barcelona se celebraba muchísimo al santo patrono de Madrid, San Isidro Labrador o que en la primera guerra de África unos catalanes arengados por Prim en su preciosa lengua materna pudieron saltar la muralla de Tetúan gracias a la torre humana que construyeron según las tradiciones de muchos pueblos catalanes? ¿Y que el monasterio de Montserrat tuvo monjes castellanos y dependía de Valladolid? ¿Y que un tercio de castellanos defendió junto a los catalanes la Barcelona asediada por las tropas de Felipe V en la guerra civil de sucesión, que no de secesión como pretende el separatismo? ¿Conocen que en Cataluña hubo decenas de santos durante el siglo XIX perseguidos hasta la muerte por las fuerzas liberales exaltadas por defender las mejores tradiciones españolas? Y de los éxitos de los catalanes en América, ¿qué conocen? Y sobre el catalán, ¿imaginaron alguna vez que quien más daño ha hecho a la auténtica lengua catalana es el separatismo? Y sobre la Legión, ¿sabían que cuando se fundó, de los 400 primeros voluntarios, 200 eran de Barcelona?

Lean Cataluña Hispana, Madrid, Libros Libres, 2013, disponible también en ebook. Conocerán sucesos que los separatistas y sus cómplices, esto es, todos los enemigos de España, no quieren que conozcamos. Y verán con claridad que el odio del nacionalismo suele acabar odiando a los pueblos que pretenden endiosar...


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cuando Castilla rescató a la Cataluña quebrada en 1500

Cuando uno lee las lecciones del pasado se pregunta si no sería obligatorio que nuestros representantes políticos, a cierto nivel, conocieran a fondo la Historia de España… Copio literalmente un párrafo que leí anoche. No puede ser más oportuno: hoy, el Gobierno catalán, con una deuda de 44.000 millones de euros se rebela contra la Nación. Esto no es nuevo. Leamos:


“Desde el punto de vista económico, la Monarquía hispana era en 1500 una importante potencia en Europa. La base monetaria era una pieza de oro… que se equiparaba al ducado o al florín. Se había convertido en la unidad europea por excelencia… Se otorgaba a todos los comerciantes la protección de que gozaban los castellanos. Esto favoreció de una manera especial a los catalanes, sacudidos por una deuda pública consecuencia de los errores cometidos al protagonizar una revuelta contra el rey Juan II.

Esta revuelta iniciada en 1453 duró diez años más; quebró la banca catalana, que no pudo hacer frente a sus deudas y la Generalidad emitió títulos cuyos intereses superaban el rendimiento total de los impuestos. Se produjo un desequilibrio equivalente a lo que hoy conocemos como recesión. Fernando el Católico no hizo distingos: llamó incluso a los que acaudillaron la revuelta y puso en marcha los recursos castellanos para equilibrar la deuda pública y otorgó a los comerciantes del Principado el monopolio de ciertos productos que les permitía obtener ganancias en los mercados europeos. No es por tanto extraño que su nieto Carlos V fuera acogido afectuosamente en Barcelona. La literatura castellana del Siglo de Oro coincide en manifestar admiración hacia Barcelona.”


Luis Suárez, Lo que el mundo le debe a España, Ariel 2009, p.76 y77.

Impresiona, ¿verdad? Sin comentarios. Sólo espero los vuestros más abajo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Las tenaces injerencias extranjeras contra España...

El pasado viernes 26 de octubre me invitaron a presentar mi novela La Tesis Prohibida ante el selecto Fórum2000. El acto consistió en una comida –estupenda, por cierto- durante la cual yo expuse un tema relacionado con el libro y cada poco, los más de veinte asistentes me hicieron las preguntas que les fueron surgiendo. La sobremesa se alargó. Fue apasionante.

Sin ánimo de destripar toda la trama del libro –que varios no habían leído aún- hablé de las continuas injerencias extranjeras en la historia de España, normalmente siempre enfocadas a controlar, en el mejor de los casos, nuestra política y, en el peor de ellos, a debilitarnos o, incluso, anularnos. Es una constante. Sobre la pista para profundizar en el asunto, me puso el Profesor de Derecho Constitucional Don Ramón Peralta, precisamente en una conferencia con motivo de los 200 años de las Cortes de Cádiz. Afirmaba Peralta: “Desde Carlos V estamos en manos de dinastías extranjeras que han ido borrando poco a poco nuestra mejor tradición política de libertad y unidad.” Toma.

La convocatoria en Cádiz, con la nación en lucha intentando defenderse de la agresión francesa, vino de la mano de Jovellanos, que no pudo llegar a contemplar la reunión, al morir en noviembre de 1811. Jovellanos pretendía, para salir de aquella gravísima crisis nacional, reunir las Cortes históricas, tradicionales, las de siempre, las de la mejor historia de España. No pudo ser. Cádiz, en 1812, como cuando la Constitución de 1978, fue una oportunidad grandiosa desperdiciada, por culpa de nuestros mediocres líderes que sin altura de miras sólo se preocuparon de sí mismos, de sus carreras, de sus dineros y, a lo sumo, de sus partidos. Así, tanto en 1812 como en 1978, los que tenían el mandato de reconducir España, miraron para sí y para otros intereses. Fracasaron como hoy fracasa el sistema. Otra vez, de nuevo, las injerencias extranjeras. Pero sin olvidar que siempre hay españoles dispuestos a medrar trabajando para los que buscan la ruina de nuestra nación.

Parecerá exagerando, pero es una constante. ¿Cómo entraron los musulmanes en el 711? Por la llamada de uno de los bandos en liza por el trono Visigodo. ¿Cómo se fue fraguando la separación de Portugal del resto de los reinos peninsulares, ya en los primeros siglos de la Reconquista? Porque en ciertas discusiones dinásticas algunos se aliaron con los intereses de Inglaterra. ¿Cómo entraron los franceses en 1808? Llamados ni más ni menos que por esas élites tan corruptas como afrancesadas que veían en el país vecino el remedio a nuestros males. ¿Y cómo entró el comunismo con ánimo de destruir cualquier institución de nuestra mejor tradición? Con la colaboración de miles de españoles alienados por una de las ideologías más destructoras que conociera la humanidad.

Más ejemplos actuales: Hoy asistimos a la mentira separatista de la Guerra de Sucesión de principios del XVIII. El nacionalismo catalán juega con los vocablos y quieren decir de ésta guerra que fue de secesión. Falso. Como en el resto de España, se desató una dura y larga guerra civil -hasta algunos afirman que la primera carlista-, entre quienes apoyaban al Archiduque Carlos y quienes querían que reinara el Borbón. En cualquier caso, los españoles no elegirían. Aquello respondía a un plan macabro de las potencias emergentes europeas que, aún en vida del desgraciado Carlos II, aspiraban a trocear España para repartírsela. Hoy, fomentando el nacionalismo, desde fuera nos siguen haciendo las mismas maldades… Y ayer conocíamos la noticia de la publicación del nuevo libro del experto en Masonería Don Manuel Guerra, que afirma que "las cúpulas de los partidos españoles están controladas por masones."

Dicen que no nos hacen falta enemigos. Cierto. Pero aquí hay muchos dispuestos a ayudarles. ¿Por qué? Lo ha clavado hoy David Gistau en El Mundo: “Los presidentes de la democracia y el Rey, se han sentido hasta ahora los protagonistas del mejor periodo de la nación –que nace en la Sacrosanta Transición- en parte porque nuestra historia es cautiva de la leyenda negra, que los españoles tienen digerida como vergüenza de sí.”

En este blog hacemos un esfuerzo enorme por repasar los mejores ejemplos de nuestra historia nacional. Pocos saben que las constituciones ejemplares de Inglaterra y EE.UU.  -frente a lo que padecemos aquí- se inspiraron en las Cortes de León de 1188, primer parlamento moderno fueron aquellas Cortes de la Monarquía Hispánica. Pocos conocen bien la enorme tarea de España en América, con sus descubrimientos, aportaciones culturales, civilizadoras y evangelizadoras.  Al menos fue un consuelo escuchar a un miembro de Fórum2000 afirmar que “desde hace años, en las élites culturales de Estados Unidos, se va imponiendo una revisión de la leyenda negra hasta el punto de que allí se aprecia mucho, no sólo la colaboración de España en la aparición de la gran nación americana, sino en la inmensa obra cultural de los españoles en todo el continente.”

¿No sienten ganas de empezar a leer los mejores capítulos de nuestra historia? Ánimo. Es una de las mejores muestras de patriotismo que uno puede dar. Recomiendo Lo que el mundo debe a España, (Ariel 2009) del sabio Luis Suárez. Conociendo la historia amaremos más a España y tomaremos nota del pasado cuando, por enésima vez, tengamos que defendernos de los tenaces enemigos exteriores siempre apoyados por los traidores del interior.

lunes, 19 de marzo de 2012

"LA PEPA" O EL DESPRECIO AL PUEBLO


Mientras una España dividida hasta para conmemorar un hecho histórico en el que se debiera analizar, sobre todo, la causa de los desastres de más de 120 años de Historia, muchos celebran con toda frivolidad, la libertad de La Pepa, como Revolución, como Democracia, como fin del Absolutismo, como Modernidad, como cercanía a Europa y -hasta he oído- como ímpetu para la trágica independencia de la España de América.

En fin, un rasgo más de la debilidad intelectual de la sociedad guiada por comentaristas de medio pelo, periodistas a sueldo, políticos ignorantes que hace que, mientras en el fondo siguen divididos mientras España se hunde, en cambio se unan en un extraño elogio a las Cortes de 1812, desde todas las tendencias, desde el socialismo afrancesado de logia, hasta los liberales más desorientados…

Tan sólo, con erudición clara, he podido leer comentaros críticos a la Constitución de Cádiz de 1812 en estos días,  en una conferencia extensa y densa de Pedro J. Ramírez, en la que analiza por qué fracasó nuestra primera Carta Magna y en la Nueva Historia de España, de Pío Moa, publicada hace dos años. Y me he tenido que remontar a un estudio sobre las causas de la Guerra Civil de 1936 para entender los errores de 1812.

No fueron aquellas cortes la reacción de un pueblo oprimido contra el Absolutismo. No fueron aquellas cortes el canto de libertad de un pueblo que quería parecerse a Europa. No. Eso no fue así. Más bien todo lo contrario. Apenas representaban aquellas Cortes al pueblo. Representaban más bien a las logias, a las oligarquías y al poder. El pueblo sólo cometió el error de, viéndose estafado por los poderosos en la Constitución de Cádiz, reclamar, desear, al nefasto Rey que tanto daño hizo y haría a España… Porque lo que no podía aceptar el pueblo era que, después de haberse levantado, a pesar de los poderosos, contra la invasión francesa, vinieran a imponerle las peores ideas de la Revolución, traídas por esos exaltados afrancesados, dañando la magnífica tradición española.

En Cádiz se cometen todos los errores de la modernidad, sin aplicar ninguna de sus ventajas. Se mira a Francia, para copiar su Revolución que, en su lucha contra el absolutismo, sólo trajo más absolutismo, más miseria y más muerte. España era un lugar donde la tradición de libertad se remontaba al fenómeno de nuestras originales Cortes de la Monarquía Hispánica, surgidas de la necesidad de pactar a todos los niveles para avanzar contra el enemigo común. Todo ello fue despreciado en Cádiz, como explica Cambó, buscando la causa de la división entre tradicionalistas y liberales -que entonces no eran exactamente los que ahora se llaman liberales, sino más bien entonces eran pre-socialistas o anarquistas-. Tiene su explicación: desde la entrada de los borbones a principios del XVIII el Estado fue olvidando su españolidad para, mirando a Francia, copiar sin más unos avances que nada bueno nos aportarían. Y hasta hoy pagamos ese eterno mirar a Francia de los poderosos de cada época, que tan cerca andan de la traición. Si antes de Cádiz hubo 300 años de paz interna, después de 1812 estuvimos casi 140 años en guerra. La nación, evidentemente no mejoró. Se perdió una gran oportunidad. El siglo XIX hubo continuos vaivenes, crímenes, guerras y acabó todo por culminar en el desastre de 1898. Perpetuar los mismos errores durante la Restauración, llevó a la guerra de 1936.

Quizá la escasa luz auténtica de aquellos años fuera Jovellanos, depreciado por todos, por los españoles del poder emocionados con Francia, hasta por los propios franceses… Pero había muerto en 1811, perseguido precisamente por intentar la solución más adecuada, la de mirar a Inglaterra como modelo de democracia, por cuanto se asemejaba más a nuestras costumbres de libertad: no en vano los ingleses habían copiado en su Constitución de 1215 las iniciativas de León de 1188. Jovellanos, una mente adelantada, había previsto conjugar con reformas nuestras mejores tradiciones con las positivas aportaciones de la modernidad. Pero su originalidad no quiso ser comprendida en el país de la envidia. Tal y como sigue pasando hoy en día: que no aprendemos.

viernes, 21 de octubre de 2011

UNA PROFECIA DEL 24 DE NOVIEMBRE DE 1975


Impresionantes declaraciones de D. Blas Piñar a Radio Nacional de España, a los dos días de producirse la toma de posesión de Juan Carlos I como Jefe del Estado.

“El futuro está garantizado en España en la medida en que no haya una ruptura política o social, sino desarrollo y evolución homogénea; en que las fuerzas de marcado signo nacional se unan y respalden la continuidad; en que la Monarquía, fiel a su legitimidad de origen (jurada y reconocida en el 18 de julio por el Rey en más de una ocasión) busque ese respaldo militante, sin aturdirse ante campañas que, con pretexto de ampliar la base, acabarán erosionando el sistema. En todo caso, estimo que la subversión, ante el espectáculo que la serena lealtad a la memoria y a la obra de Franco ha ofrecido el pueblo español, lanzará dos ofensivas: una de terror para desmoralizar y otra de penetración ideológica táctica, con el propósito de engañarnos. Ambas estrategias se produjeron, están en marcha y cosechan sus mejores frutos y el pueblo español sufrirá las consecuencias.”

Recogidas en el libro profético  ¿Hacia la Tercera República? Blas Piñar, Fuerza Nueva Editorial, Madrid, 1979.

Querido abuelo:

Tu valentía, tu testimonio y tu generosidad con España no tienen precio. Supiste avisar, como profeta que clama en el desierto, de tantas cosas nefastas y, desgraciadamente, todas, se han cumplido.  Hoy ya nadie puede negar que toda la obra de generación de una transición para un régimen  nuevo se hizo bajo la dirección de los enemigos de España que, efectivamente, ayer se hizo evidente, utilizan el terrorismo para desmoralizar y la estrategia de la confusión ideológica para engañar. Algunos no tendrán nunca la conciencia tranquila. Tu, abuelo, fuiste y sigues siendo una potente luz, cuando más oscura se hizo la Historia de España.

Hoy, más que nunca: MEMORIA, DIGNIDAD y JUSTICIA y ¡Viva España!

jueves, 23 de junio de 2011

PIQUE INTERNO EN LIBERTAD DIGITAL SOBRE EL FRANQUISMO: TODOS CONTRA PIO MOA

Estoy siguiendo con interés la polémica interna en LibertadDigital, debido a las opiniones de Pío Moa sobre el franquismo. Si bien es un debate estéril para la situación de urgencia nacional, no deja de ser un asunto importante que refleja la torpeza de una derecha acomplejada y desorientada, que precisa de gente de generaciones más jóvenes para emprender el rescate de España…
Pero, no,  algunos no lo entienden. Si hace unos días aquí se polemizaba con quienes desde la pureza ideológica sufrían su drama de socialismo económico que impide articular una alternativa potente por la derecha, ahora surgen de nuevo los abuelos cebolletas del liberalismo…
Decía Pío Moa que la democracia actual debe mucho al franquismo, porque Franco fue la garantía del orden y del desarrollo económico que ha permitido a España estar donde está en vez de lo que hubieran sido los planes del frentepopulismo enemigo de la Nación…Es decir, decía algo evidente. Pero han saltado molestos, en contradicción con la libertad que pregonan, primero Vilches, luego Federico Jiménez Losantos y hoy mismo César Vidal –que promete tres capítulos sobre el asunto-, para criticar a Pío Moa que ya bastante tiene el pobre con soportar a los historiadores de la mentira.
Es Pío un valiente polemista que sabe hacer llegar su mensaje con esa forma eficaz de la propaganda izquierdista que conoce de sobra, lo cual es ciertamente un mérito que la derecha debe aprender. Pero decía Federico en la junta de accionistas de su grupo: “LibertadDigital no puede ser la casa de la extrema derecha”. Venga Federico, ¿es qué no sabes que media España te considera a ti como la extrema derecha? ¿No ves que si estás por la unidad de España y contra ETA y contra el separatismo, y que si defiendes la libertad y encima no atacas a la Iglesia, ya eres la extrema derecha? Pero vamos a ver, ¿quién creéis que os sigue, escucha y apoya, Federico?
Que no César, que no Federico. Que quienes os siguen son la auténtica derecha nacional, la que defiende orgullosa la unidad de  España, la misma que sale a la calle con las víctimas del terrorismo, la que clama contra el aborto, la que jamás dirá lo que decís vosotros del franquismo y que  no se identifican con ese liberalismo que nadie entiende ya hoy en día. Que no, que la defensa del individuo frente al poder, Federico, no es ése liberalismo que pregonas. Que la libertad, el pacto, la protección de la persona y la economía privada o el respeto por la ley natural, son cosas consustanciales con la tradición española, y típico de su Monarquía Hispánica de la que tomaron nota los primeros parlamentos ingleses –el más antiguo del mundo es el de León, de 1188-, y que por algo, amigos, este blog se llama El Alcalde de Zalamea. Recordemos las palabras del valiente alcalde agraviado que representan la auténtica tradición española de verdadera libertad frente al abuso del poderoso:
al Rey, la hacienda y la vida
se ha de dar; pero el honor
es patrimonio del alma,
y el alma sólo es de Dios


Basta ya de confundir. El franquismo tuvo su tiempo y los españoles de bien –que lo vivieron o que no como yo- agradecen su labor histórica cuyo balance es muy positivo frente a la alternativa que quería imponer el auténtico totalitarismo. ¡Por supuesto que este sistema actual, construido por las clases dirigentes del franquismo, es heredero del mismo, aún sea por el mecanismo de la traición! Sí, tiene razón Pío Moa, el poder actual, político o económico, debe mucho a Franco aunque se empeñen en denigrar a régimen al que todo deben...
El problema actual no es debatir sobre quién fue más antifranquista, cosa que normalmente es falsa y que además ya es un tema de la historia.  A las generaciones jóvenes nos importa un pepino de los tóxicos si luchasteis o no contra el franquismo o si os queréis llamar liberales desde una pureza sinsentido. Lo que urge en España es rescatar nuestra esencia nacional, la verdad de nuestra historia, lo que nos une. En resumen, rescatar lo que nos hizo una gran nación, para volver a serlo. Pío Moa contribuye de forma valiente a esta labor. España es una  nación de un potencial enorme. Pero, desde un lado, las divisiones internas de una torpe derecha no permiten aflorar la unidad que se necesita; desde el otro, desde la izquierda, hay españoles empeñados en misterioso contubernio con otros intereses, en destruir lo que España significa.
¡No contribuyáis a este  error que divide en un debate estéril! Creo que os equivocáis cuando rechazáis a vuestra audiencia que os admira y en la que me incluyo. Cometéis el error de los que, desde arriba, poco escuchan a su gente. Hacéis lo mismo que denunciáis: rechazar a alguien por su nombre o por sus ideas en obediencia no a un sincero y puro liberalismo, sino a los intereses que, supongo, os lo ordenan.  Si no contribuís, desde vuestro poder, a restaurar una derecha cobarde y dividida, seréis cómplices de llevarnos al abismo en que pronto nos encontraremos. Se precisa en España una alternativa potente, tradicional, de claro mensaje, con propuestas económicas modernas. Si la llaman extrema derecha, ajo y agua, es lo que hay…No conozco a ningún progre que no le encante presumir de que es muy de izquierdas… A ver si aprendemos y dejamos de tirar piedras contra nuestro propio tejado…