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lunes, 14 de mayo de 2012

LA ECONOMÍA DE LA AUTÉNTICA LIBERTAD



Que la cuestión económica es fundamental en el quehacer político queda patente en la polémica que generan las diferentes propuestas económicas.  Además, como la economía no es una ciencia exacta, existen resquicios por donde la ideología se cuela, abriendo después auténticos boquetes por los que se introducen las más disparatadas ideas que se siguen manteniendo aún de comprobarse la pobreza que causan en las sociedades. Aunque piense que la economía es uno de los problemas menos importantes que padece el mundo occidental, porque nada se solucionará si no se vuelve a nuestras raíces culturales, hoy quiero hablar de economía dado el agitado debate –a veces más bien es una confrontación destructiva- que se genera en mi blog cada vez que saco el tema. En fin, nos gusta la polémica tanto como proponer lo que creemos que es mejor…

Comento dos párrafos que me hacen pensar continuamente en la economía de la auténtica libertad. Los cito de antemano, para que los doctrinarios de dogmas anacrónicos se apresten a ahorrarse la crítica: el primero, de Juan Pablo II es de la encíclica Centessimus Annus y se manifiesta a favor de la economía de libre mercado siempre que ésta implique una referencia moral aunque, evidentemente, siguiendo la tradición de la Iglesia, rechace el liberalismo radical que sólo busca el propio beneficio arrastrando a los hombres a la injusticia y a la pobreza. Nada que objetar, pero sepan ver este matiz los que no distinguen aún, por miopía, entre el libre mercado y la esencial defensa de la propiedad privada de un liberalismo basado en la falsa libertad que sólo busca el propio y máximo beneficio. Y lo segundo que quería recordar, para esos que manipulan el pensamiento de mi abuelo buscando en él una defensa del fascismo socialistoide, es su discurso en la sesión de investidura de Calvo Sotelo, en febrero de 1981, donde precisamente afirma, contra la socialdemocracia de UCD que, entre otras razones, "no apoyará al candidato a la presidencia porque el programa de UCD no respeta la propiedad privada, que es sagrada para la auténtica libertad; y es más, tal partido había incrementado la presión fiscal de una manera abusiva, arrastrando a los ciudadanos a la pobreza".

¡No se trata de entregar más poder y más dinero al Estado, sino de gestionar bien los recursos del Estado! Como ha señalado hace tiempo en un artículo magistral el Catedrático de Economía Roberto Centeno, comparando con la situación actual, señalaba que la presión fiscal de 1975 era casi tres veces menor, el Estado era más solvente, más convergente con la media de la UE y las prestaciones sociales estaban mejor aseguradas

Así que, a los que iluminados por el poder siguen pensando que lo público se puede gestionar mejor cuando lo que ocurre es que cuanto más poder tiene el Estado, más probabilidades hay de corrupción económica, les falta darse un baño de realidad. Porque la tendencia al mal y al abuso es algo natural en el ser humano que se agudiza cuando se han perdido todas las referencias morales, tal y como ocurre en nuestro tiempo. Así ha ocurrido con las Cajas de Ahorros, instituciones  originalmente geniales para la solidaridad que, cuando cayeron en manos del poder político se corrompieron por buscar, no el bien común, sino el bien del partido o del Gobierno. Y surge la contradicción de los estatalistas de todo color cuando protestan por la inyección de dinero público en la banca. ¿Por qué? ¿No piden ellos nacionalizar la banca? Con toda lógica, son estos mal llamados liberales del PP los que se meten de lleno en el intervencionismo, dado que son los convencidos socialdemócratas del complejo y del miedo.

Que algunos se den cuenta del problema que genera la intervención pública en la economía es difícil, por cuanto la sociedad se ha infectado de un socialismo de todos los colores y, si la crisis la ha causado precisamente el enorme poder público sobre la economía –evidente, porque si aumentar la  deuda pública estuviera prohibido, los bancos no hubieran engordado tanto a los políticos-, sorprende que algunos busquen en el estatalismo las soluciones que ya hemos comprobado como nefastas. Para los que me acusan de defensor de lo neocon, les recordaré que sería bueno despojar a la economía de lo ideológico y fijarse un poco en cómo una familia controla su dinero, porque los maximalismos sin matizar suelen mostrar la ignorancia de quien los propaga: el liberalismo radical propone una libertad que se basa solo en elegir por el propio interés, mientras –como se indica en el título de la entrada- la economía de libre mercado o de libre empresa, matiza esa la libertad con la autenticidad del bien, esto es, libertad para elegir lo bueno, lo cual implica, necesariamente que es una libertad orientada por unos principios rectores fundamentados en una sólida moral. ¿Está claro?

jueves, 16 de junio de 2011

EL PP PIERDE EL NORTE POR EL NORTE

Aunque es verdad que muy pocas veces, en su obsesión por centrarse y por la amalgama de ideologías que lo conforman, el PP tuvo un norte, ahora sin duda ya no lo tiene…Al menos por el norte de España. En Asturias y en el País Vasco el PP empieza a ser un partido contrario a los intereses de sus bases, de sus votantes y de casi toda  España.
Para muchos, la determinación de Aznar frente a ETA a pesar de sus errores durante la tregua trampa y la valentía de ciertas reformas económicas a pesar de no hacer las pertinentes institucionales,  fueron característica de una época buena que al lado del zapaterismo parece la mejor en España desde hace muchos años…
Aún así muchas cosas se tuvieron que hacer mal para acabar en una situación de descomposición que si aguanta es porque, como todos los partidos, el PP es una agencia de colocación y está a punto de tocar el poder…
Un conocido amigo, un asesor de tantos de un gobierno regional, me llamaba hace unas semanas:
-Blas no te metas tanto con nosotros, que dentro de nada habrá puestos para todos.
(Aclaración: Muchos están empeñados en que porque opino de política quiero meterme en uno de los trabajos más sucios que se pueden hacer ahora mismo en España. Deberían de cambiar en primer lugar, los mecanismos de selección de personal, para que yo me animara…)
Pero la dirección nacional del PP, en un peligroso y engañoso triunfalismo por el resultado del 22-M  -que se debe a los errores del PSOE, no a su oferta- no se entera de que le pueden pasar cosas como los sucesos asturianos: Cascos ha demostrado el daño que se le puede hacer en cuatro meses a su antiguo partido. Y en el País Vasco hay muchos líderes marginados, sin puesto, abiertos a jugársela por una opción valiente. Y en Madrid, las listas abiertas que propone Aguirre son un torpedo contra la casta minoritaria gallardonita, que los militantes del PP, en su mayoría gentes de bien, quieren eliminar del todo…
Es un momento sin duda interesante. Porque en el PP siguen creyendo que las generales están ganadas. Creen tanto en el sistema que no se dan cuenta de que el PSOE es capaz de aprovechar las oscuridades de su poder para, en un par de altercados con buenos sustos, rematar a un Rajoy que ni se entera ni se quiere enterar, porque se ha vendido a unos intereses que no son los de España. Las traiciones del norte –Asturias y País Vasco- son el más fiel reflejo de la pérdida definitiva del norte de todo un partido. Quienes siguen creyendo que se puede arreglar una brújula destrozada  pierden un tiempo precioso para colar en el Congreso unos cuantos diputados por la derecha…

jueves, 9 de junio de 2011

LOS OTROS PROBLEMAS DE LA DERECHA

Descrito y constatado el problema económico continuemos con otros asuntos, ya que se dice que quien conoce los problemas tiene parte de sus soluciones. Al tema económico ya dimos respuesta, proponiendo algunas ideas y encontrando mucho apoyo: en España, lo que nunca jamás se ha probado es una verdadera democracia con protagonismo de cada ciudadano, con auténtica representación y participación de las personas, con libertad y seguridad jurídica con real separación de poderes, que son todos aspectos necesarios para una buena convivencia y un desarrollo económico sano. Pero sigamos con otros problemas:

LA INDEFINICION

El primero es la indefinición que confunde. Resulta que nadie quiere aparecer como derecha. Esto es una gran victoria de la propaganda izquierdista: la simpleza de que ellos son mejores. El resto somos los malos y algunos, para desligarse, se han inventado los más graciosos términos para eludir lo que en la jerga política se conoce como la derecha.  Centro, centro-reformismo, transversales, tercera vía…

En España, por ejemplo, si uno está en contra del aborto, defiende la unidad nacional, valora la familia,  cree en la libertad personal y que los derechos implican deberes, cree en la necesidad del esfuerzo y del mérito, entonces es un derechista, le guste o no. En general, cualquiera entiende que lo que he dicho es ser de derechas y los que no lo entienden, que no se den por aludidos.  Y lo que hace falta urgentemente –y en eso Intereconomía ha hecho una labor genial- es gente que proclame que es de derechas porque creen que su conjunto de ideas es mucho mejor para el bien común que las de la izquierda. El votante quiere claridad. Esta indefinición confunde tanto que personas que consideran que el PP no defiende bien sus principios, acudan a UPyD por sus posturas ante la cuestión nacional y ante  la injusta ley electoral.

Es una verdadera pena, porque hay un hueco para una derecha que quiera ser moderna, europea, fuerte, seria, exigente, que devuelva protagonismo al ciudadano, que exija reformas institucionales profundas, que reeduque a una sociedad perdida, que no se avergüence de los grandes éxitos de su reciente historia, que devuelva la libertad a las familias para educar a sus hijos y a las pequeñas empresas para hacer sus negocios…Realmente vivimos en un sistema colectivista ruinoso para la clase media y ultraliberal chollazo para la casta política y las grandes corporaciones. Según cifras de Recarte,  en este país, 12 millones de trabajadores, mantenemos a 8 millones de pensionistas, 4 millones de funcionarios, políticos y asesores, 5 millones que cobran el paro o ayudas diversas…12 que producen a los que sumamos parte de los funcionarios, mantienen  a casi 15 millones… ¿Es esto sostenible? Es decir, a cambio de tener a un pueblo esclavo y atontado, los jerifaltes de la pasta y del poder viven a cuerpo de rey. ¡Pero nadie piensa en las personas, en sus familias, en su libertad!

LOS TOPICOS Y EL DOGMATISMO

Los tópicos como “España es de izquierdas” hacen mucho daño además de ser falsos. Por otra parte cierto dogmatismo es necesario en campos como el religioso o el docente, pero en la política de poco sirven los dogmas si debemos acordar tal o cual infraestructura o  presupuesto o ley. La política es el terreno del acuerdo, y si queremos colar nuestras propuestas habrá que hacerlo en ese campo, logrando sumar apoyos, y no espantando al personal. A la política se debe ir a hacer algo, no a lanzar algunas proclamas fuera del tiempo que además, por aparecer como ridículas ante muchos, dañan la imagen de quien con valentía los supo defender en su momento.

En el caso de la religión, hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Muchos siguen empeñados  en utilizar categorías religiosas en la política que ya casi nadie entiende. De hecho, la Iglesia huye, por el mal ejemplo de algunos, de esos que quieren erigirse en única respuesta política católica –si es que la hubiera de forma sistemática, que no la hay; el Evangelio es muy superior y anda por otro terreno-, cuando tenemos a ejemplos tan nefastos como Bono, Trillo, o las famosas democracias cristianas… Se necesitan católicos en política que no es lo mismo que un partido que quiera ser el único representante de los católicos… Además, España, desgraciadamente, ha cambiado tanto en este aspecto que la prudencia debe ser una norma, para no hacer más daño a la fe que se quiere defender…Pero hay más: ¿Acaso se precisa a la religión para, por ejemplo, luchar contra del aborto? ¡Hablemos de política de una vez!

En el caso de la ideología, algunos siguen con eso de los pactos de la transición:   ¿Y a mi qué si esto no funciona? O también, otros, son demasiado fieles a ideas o personas de otros tiempos. Nos puede gustar Jovellanos, pero no sirve de nada para el momento presente su Informe sobre la Ley Agraria de 1794; o me encanta el Siglo XIII, pero no por eso aplicaré ahora las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio, si bien se puede aprender de esta enorme obra jurídica…Con esto quiero decir que ha habido valientes respuestas de personajes heroicos ejemplares, pero de ahí no debemos sacar dogmas inaplicables, sino enseñanzas que nos permitan crear respuestas nuevas a los problemas actuales.

LA COMUNICACIÓN

El tercer problema, siempre después de aclarar el resto -economía, indefinición y dogmatismo- es la manera de comunicar nuestras ideas. Cuando se tiene algo que decir, es necesario comunicarlo con claridad, para poder sumar personas a un proyecto, para lograr apoyos, para tener cierto éxito. En los momentos de urgencia hay que centrarse en pocos puntos concretos y no en matices. Si no, estamos tirando el dinero, perdiendo el tiempo y pidiendo votos inútiles. Blogs, prensa, redes sociales, televisión…Sin ellos nada existe en el panorama político. Hay que esforzarse en este sentido.


Sugerencia:
Ruego no se debata sobre mi cultura o lo que leo o debo leer o sobre  mi familia, sino sobre lo que se expone, sin descalificar a nadie. El que quiera puede corregir y aportar con educación y creatividad constructiva.

Nota:
En relación a este artículo,  son interesantes otros como: Pio Moa, 19 de mayo en Libertaddigital: 6 retos políticos para España, que se parece en cierto modo al que escribí mucho antes en este blog: 29 de septiembre de 2010: 6 puntos para unir a una derecha sensata y otros artículos semejantes: 15 septiembre 2010: ¿La derecha? Y la derecha; 18 octubre 2010: Facha y Extrema derecha, tópicos sin sentido; 8 febrero 2011, La derecha confundida…; 11 marzo 2011: Lecciones de la izquierda, complejos de la derecha.