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martes, 16 de junio de 2015

La siniestra influencia del club Bilderberg en España

Comentarios al libro Los planes del club Bilderberg para España, Cristina Martín Jiménez, Temas de Hoy, Planeta, Barcelona 2015, 287 páginas.

Cuando terminé el primer borrador de La Tesis Prohibida, un ensayo con los nombres y apellidos de los principales protagonistas, se lo di, para que lo leyeran y comentaran, a varios militares, a algunos editores y a un par de historiadores... Cuando me reuní con cada uno de ellos para recabar sus críticas y sugerencias, todos coincidieron en algo que me hizo sentir cierto miedo:

No puedes decir estas cosas. Aunque tengas citas y datos. Te van a fusilar.

Al final, mi miedo y mi seriedad -no quise redactar como ensayo nada que no estuviera técnicamente probado- La Tesis se convirtió en una acelerada novela con nombres y apellidos ficticios, pero verosímil y que quizá, por ser ficción, logró con creces el objetivo que pretendía: que se leyera y que hiciera pensar...

Pues bien, Los planes del club Bilderberg para España de Cristina Martín Jiménez, experta periodista sevillana que ya ha publicado varias obras sobre los poderes que intentan dirigir el mundo, es en cierto modo el ensayo que quise escribir: una recopilación de pruebas sobre la capacidad de las logias para imponer sus políticas interesadas a lo largo de la historia reciente de España.

Cristina ha escrito un libro muy valiente, bien documentado y que constantemente recurre a la idea de libertad que nace de la verdad, clave para edificar el exitoso entramado cultural occidental que hoy se está desmoronando. Nos enfrentamos a un poder siniestro y que verdaderamente influye en nuestras vidas. Nada es casual. Sus estrategias están diseñadas con tiempo y realizan para lograrlas una cuidada selección de personal. Unas élites compradas son los monigotes que cuelgan de los hilos de un poder manejado desde la oscuridad.

Estos libros, plagados de datos, suelen intentar desprestigiarse como conspiranoia, un término fantástico para ridiculizar a cualquiera que se atreva a dar versiones distintas a las oficiales, a las que impone el pensamiento dominante. Cristina, frente a los tópicos, lo hace con verdadero éxito, y se atreve a preguntarse si realmente Franco fue tan malo para España, si Carrero Blanco tenía razón cuando afirmaba que los enemigos de España son el capitalismo internacional, el comunismo, la masonería y las élites nacionales vendidas a los poderes extranjeros o si Felipe VI encabeza una segunda Transición tutelada por ciertos poderes y a imagen de la primera... A todo responde con valentía: La soberanía de la nación española comenzó a desaparecer tras la muerte de Franco, (p.140); Con concesiones poco meditadas... pasaremos en rápida pendiente a una república comunista, profetizó Carrero (p.79) y, por último, muy interesantes los comentarios sobre la abdicación de Juan Carlos I que clarifican el papel del nuevo Rey, (p. 158).

Me han sorprendido tres exposiciones francamente inquietantes: el comportamiento verdaderamente traidor del príncipe Juan Carlos cuando la humillante cesión del Sáhara español a Marruecos (p. 92); el personaje de Solana y las numerosas citas donde deja claro papel en pro de los intereses de los poderes mundialistas: Europa debe ser un laboratorio de lo que pudiera ser un gobierno mundial, (p. 132) y las conclusiones de la autora sobre Podemos, un partido aupado por los medios del sistema que dice atacar a las oligarquías pero que defiende los intereses de quienes promueven un siniestro gobierno mundial en manos del poder financiero que se reúne anualmente en lujosos hoteles, el club Bilderberg...


Todo encaja. Es un libro muy oportuno que recomiendo leer para entender un poco mejor lo que nos depara el futuro. Comprendiendo sus proyectos, podremos afrontarlos con decisión y defendernos de sus siniestras imposiciones. Hace unos días, el Papa Francisco pedía a los que somos padres que defendiéramos a nuestros hijos de quienes les envenenan el alma... Conociendo la verdad, podremos defender nuestra libertad. Lean.

miércoles, 2 de julio de 2014

La derecha y el debate Monarquía-República

Comparto este artículo escrito hace unas semanas y que ha sido publicado en el número 185 (mayo-junio 2014) de RAZÓN ESPAÑOLA, la revista que fundara Don Gonzalo Fernández de la Mora.

Espero vuestros comentarios, creo que es un tema que debemos abordar con total seriedad y visión del tiempo que nos toca vivir...


En estos días agitados el debate Monarquía o República vuelve a plantearse con tanta pasión como falta de argumentos. Por un lado, la izquierda basa sus posiciones en reeditar lo peor del período de 1931 a 1936, como si aquel periodo iniciado con un golpe de Estado hubiese sido un modelo de democracia cuando la II República fue un fracaso más de la nación, porque principalmente la izquierda solo quiso ver en la República un medio para sus fines totalitarios. Por otro, la derecha enseguida recurre al miedo a que la izquierda se comporte exactamente igual que entonces para rechazar la posibilidad de la República.

Así, la derecha, mayoritariamente, elude el debate. Es un error, porque la mejor manera de evitar que la izquierda utilice la República para sus objetivos es que la derecha sea impulsora de un nuevo modelo de Estado cuya forma política sea una República moderna y democrática, esto es, un sistema con representatividad auténtica que garantice la libertad política y el control del poder.

Conviene señalar que algunos, además de mencionar el terror a una repetición de la II República para evitar el debate actual sobre un sistema republicano en España, suelen añadir que no es un buen momento para plantear el tema debido a la precaria situación económica de España y a las tensiones que causa el separatismo, pero, ¿acaso no tiene el llamado juancarlismo gran parte de la culpa de la mala situación que vivimos en el momento presente? Y, más aún, ¿son sinceros los que aluden al argumento de la inoportunidad del momento para no plantear la cuestión o, más bien, es un recurso para decir no a la posibilidad de la República?

Centremos entonces los términos y el debate, porque no podemos ni debemos eludirlo. Es más, debemos fomentarlo porque gran parte de la derecha española no es consciente de la importancia que tiene afrontar el tema.

La Monarquía es una forma de Estado cuya principal característica  -aunque muchos lo ignoren- es la unidad de poder: la etimología es maravillosa. Siendo así, no se opone a la República, término que se refiere genéricamente al gobierno de la cosa pública. Otra vez la etimología.  Investiguemos. Según el Diccionario de la Real Academia:

Monarquía es el Estado regido por un monarca, o la forma de gobierno en que el poder supremo corresponde con carácter vitalicio a un príncipe, designado generalmente según orden hereditario y a veces por elección y, también es el tiempo durante el cual ha perdurado este régimen político en un país.

República es la organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado; en algunos países es el régimen no monárquico; por supuesto es el Estado que posee este tipo de organización o de denominación y se refiere también al cuerpo político de una sociedad, como hemos indicado.

Como vemos hay dos características que pueden enlazar ambos términos: que el poder se representa por una persona y que, además, es elegido por la sociedad. Y es que, efectivamente se dan Monarquías electivas y dos ejemplos buenos son los Visigodos y el Papado.

Por tanto, el problema político no es real si lo desvinculamos de la ideología, del sentimiento o de la pasión.  Es cierto que todo ello forma parte de nuestra forma de ser, pero también es verdad que podemos utilizar el raciocinio para encontrar soluciones más adecuadas para todos, y para ello, esto es, para utilizar la razón y el sentido común, conviene despojarse de prejuicios ideológicos, sentimientos y pasiones. Así, por lo que hemos dicho, la cuestión es la unidad de poder y la posibilidad de elegirlo, y es en esto donde reside el meollo de la cuestión. Si se da el caso de que algunos tengan empeño en que el poder sea hereditario, podremos responder que no hay un solo argumento racional para el tiempo presente para sostener tal posición: ni si quiera el de la estabilidad. Basta mirar a la Iglesia Católica.

Entonces, ¿puede y debe la derecha asumir como un reto político propio, como un profundo deseo de mejorar España precisamente en este tiempo, la defensa de un cambio político para lograr una forma de Estado republicana? Sí, puede asumir este reto de la República porque frente a las imposiciones del colectivismo que siempre es una forma de totalitarismo, la derecha es una garantía para construir una democracia de verdad partiendo de su compromiso con la libertad personal. Y sí, debe asumir este reto de la República porque sería una irresponsabilidad para con España volver a perder el tren de la historia por egoísmo, conveniencia o por no entender la evolución de la sociedad o no querer involucrarse en las cuestiones políticas y sociales más allá de sus preocupaciones económicas.

Otra razón importante por la cual la derecha debe liderar sin miedo el debate sobre la República es precisamente su marginación en el sistema actual. Me explico: la Monarquía instaurada en 1975 por deseo del General Franco ha buscado, por su propio interés de supervivencia, una legitimidad fuera de su propio origen. Esta nueva legitimidad se ha basado en un pacto preconstitucional con los enemigos de la Corona y de España, que son la izquierda y el separatismo. Así, aunque la derecha ha quedado relegada, ha resultado muy útil para dar imagen democrática al régimen, eso sí, comprometiéndose a respetar caso del llegar al Gobierno, los acuerdos básicos del consenso y renunciando a defender sus propios principios.

Profundizando ahora en la cuestión democrática de la República, la derecha tiene un gran reto, un reto realmente apasionante, pues, por razón del mismo principio democrático ya no tiene sentido defender la Monarquía en el sentido que se comprende esta forma de Estado: no tanto por su unidad de poder como por su carácter hereditario. No hay más que ver las soluciones, más bien apellidos, que han de darse a la Monarquía moderna para ocultar su incompatibilidad con la democracia: Monarquía de partidos, Monarquía constitucional o Monarquía parlamentaria. Porque con estos apellidos se quiere disfrazar el carácter no democrático, por cuanto no elegible, del Rey. Ocurre, además de que el Rey es una figura no elegible por el ciudadano, el hecho aún peor de que es inviolable, lo cual se opone a la igualdad ante la ley. Con ello, tenemos todas las garantías para la corrupción del sistema, del Rey abajo todos, porque suele ocurrir que el Rey acaba reinando y gobernando sin control posible. Desgraciadamente podemos comprobarlo en España.

Técnicamente –y continúo con el reto democrático que tiene una derecha nacional, democrática y moderna por delante-, por lo señalado en el párrafo anterior, la República puede ser –si se construye con cimientos serios y racionales, sin sectarismo- la gran posibilidad de libertad política para España. Porque mientras el Rey se reserva siempre un espacio de soberanía que excluye al pueblo, la República, por el contrario, garantiza que la soberanía resida de hecho en todos los ciudadanos de la Nación. Por tanto, con este nuevo enfoque, mantenemos la unidad de poder –el poder lo tiene el pueblo exclusivamente- y el principio democrático. Después, el pueblo puede delegar todo el poder que posee en los diferentes poderes y contrapesos para garantizar el correcto funcionamiento de las instituciones con independencia y libertad. Así se construye un verdadero sistema de democrático.

Por último, como conclusión, sostengo que la derecha puede y debe asumir el liderazgo de un cambio que llegará más pronto que tarde por una razón y un deber fundamental, que es el patriotismo. Porque por encima del Rey está la Nación y si la Nación puede peligrar por culpa del Rey, conviene recordar la sentencia de un elocuente orador de la Primera Legislatura de nuestra mediocre democracia, escrita en 1979: “la Monarquía es para el pueblo y no el pueblo para la Monarquía… Y dada la situación que vive hoy la Patria se hace necesario pensar en la República al servicio de la unidad y la libertad de España”.


lunes, 2 de junio de 2014

El Rey abdica para que permanezca el juancarlismo

Comprendo, dada la desinformación, que pocos hayan entendido mi breve análisis -era para Twitter- sobre la abdicación del Rey Juan Carlos I: "se va el Rey para que permanezca el juancarlismo". Basta leer dos entradas proféticas -según algunos de mis más fieles lectores- para caer en la cuenta de lo que implica esa afirmación:

El fracaso de la Monarquía, sobre el libro de Javier Castro-Villacañas y una más inquietante todavía que me salió hace casi dos meses: Felipe también quiere su transición y que hoy me he quedado impresionado al releer.

El caso es que estamos en una fase constitucional que, como en la Transición, se volverá a hacer -mejor dicho, se está haciendo- en reservados de restaurantes y en despachos oscuros, esto es, de espaldas a los ciudadanos. El problema del régimen de la corrupción y del consenso con el separatismo ha aflorado como el mejor símbolo de la herencia del juancarlismo. Pero en vez de hacer autocrítica se despide al Rey, su mejor garantía, porque está en peligro esa herencia que los poderosos desean mantener. Por eso enternece ver a la casta periodística alabar el legado y la contribución del Rey a España con los tópicos de siempre cuando España está más arruinada que dividida que nunca. Quizá ciertas castas le aplaudan porque nunca hubieran soñado estar mejor que en ese Estado de la corrupción asentado en las trampas de la Transición.

Nada falta para seguir el guión de antaño: chantaje separatista, amenaza del terrorismo premiado como entonces porque es parte del apaño, líder de la izquierda radical aupado por las televisiones de la oligarquía para legitimar al sistema y consenso entre los dos grandes partidos: ahí están Rubalcaba pilotando su sucesión y Rajoy rematando a la derecha, si quedaba algo de ella. Hombres de Estado dicen. Sin duda, del Estado de la corrupción, del Estado de las cloacas, del Estado contra la Nación.

Se salva así a una corona al servicio del régimen elogiada por obedecer, elogiada porque el Monarca se va cuando le echan -les ha costado- y logra por tanto proseguir con el consenso en un Tiempo Nuevo y por eso aquí titulamos, hace pocos días, como conclusión del resultado electoral  Podemos mantener el régimen, que es lo que preocupa a quienes nos dirigen. Hay que apañar Cataluña -independencia financiada con un cupo vasco-, salvar a la corona e intentar pasar la crisis que no se puede acabar porque nadie se ha preocupado de corregir sus causas políticas, institucionales y morales.

En fin, más de lo mismo aunque esta vez, el búnker logra seguir en el poder. Y lo triste es que también venimos advirtiendo que o la auténtica República democrática la prepara la derecha por España o la izquierda, al final, logrará llevarnos al desastre otra vez.





lunes, 7 de abril de 2014

Felipe también quiere su Transición

El otro día un empresario que se acercaba a los sesenta años me comentaba desesperado:

-Nuestra compañía necesita nuevas formas de hacer las cosas, tenemos que mejorar procedimientos. Pero mira, ahí tienes a mi padre, con casi noventa años al pie del cañón. No falta un día y todo lo controla. No hay manera.

Pasa en las mejores familias. También es cosa de los borbones españoles: para llegar al Trono hay que matar al padre. Políticamente al menos. Bueno, sobretodo.

Felipe quiere su Transición. Y como mandan los cánones de la tradición familiar, bien aprendida, los borbones saben que su Corona solo se puede mantener con aceptación de los enemigos de la Monarquía. Así lo quiso Juan Carlos y así tiene que ser ahora. Felipe ha sido educado para ejercer el poder y ya quiere administrarlo. Porque de no hacerlo cuanto antes su reinado corre peligro. Lo sabe su madre, la Reina. Y su padre también, pero ni quiere, ni puede irse.

Que un empresario de grandes medios, catalán y amigo del Rey, que la biógrafa oficial de la reina y que un medio recién sometido tras el cese de su extraño pero espabilado director se presenten a la operación Urbano, conocida ya como la operación abdicación, otra vez, sólo tiene una explicación: hay que quitar al Rey para poner al Príncipe y que el sistema continúe. La oportunidad es perfecta para un nueva Transición. Por eso Felipe ha ido en poco tiempo más de seis veces a Cataluña. Duran y Lleida confirma que Rajoy mantiene reuniones secretas con Artur Mas. Margallo lanza inexplicables tonterías que solo pueden entenderse desde un pacto previo. Lo de Cataluña lo vamos a arreglar en forma de apaño, como siempre hemos hecho en éste régimen, piensan los oligarcas del mundo financiero, los jueces comprados, los políticos obedientes al aparato del partido y los asesores de la Casa Real. Felipe será el artífice. Y piensan ellos, también, que una mansa sociedad alimentada de telebasura volverá a tragar. La Transición es Cuéntame y todos volverán a cantar Libertad sin ira. 

Es el pacto preconstitucional -este sí, no como la bandera- del consenso en el que el reparto del poder del franquismo se realiza de forma equilibrada: es el gran acuerdo del Juancarlismo con la izquierda y el separatismo que una derecha extrañísima, como antaño, volverá a legitimar con sus silencios y sus renuncias. Quizá sólo una nueva minoría creativa, una nueva derecha rebelde y libre que no acepte el consenso que acabará con España con tal de sobrevivir, pueda asumir pronto el reto intelectual, político y democrático de evitar un nuevo apaño y lograr una verdadera democracia.

Porque Felipe quiere su Transición y ya han comenzado a moverse los hilos. 

lunes, 10 de junio de 2013

¿Por qué Rajoy prefiere a Felipe que a Aznar?

En secreto, como corresponde a la organización del poder en una auténtica oligarquía partitocrática, primero por intervención de un Rey convaleciente –y no sólo me refiero a su salud- que juega a la Transición y, después, de la mano de un Presidente tocado sobre todo por sus propios errores, han ido consolidándose una serie de pactos de Estado sobre graves asuntos –pronto los veremos aunque ya los intuimos-, en un intento desesperado de hacer un boca a boca a un régimen que lleva varios meses en coma cerebral.

Han desfilado por la Zarzuela y por Moncloa Felipe González y Zapatero, logrando primero salvar a la joya del sistema, el Grupo PRISA, con ayuda del Gobierno, para luego intentar que sobreviva todo el poder que le rinde pleitesía. Que la izquierda siempre manejó bien la propaganda…

Por  eso la explosión de Aznar de hace un par de semanas ha sido tan importante: no tanto por las críticas a Rajoy, sino por su valentía frente al Grupo que fundara Polanco gracias a los enchufes de un franquismo terminal que se conquistó desde dentro por esas cloacas que aún padecemos… Ha sido claro don José María: “espero que a PRISA, cuando quiebre, le quede dinero para responder por tantas infamias”. Y no creo yo que pensara en Gürtel o en Bárcenas, sino en ciertos desiertos remotos…

Qué bien sigue de actualidad aquella portada del libro que mejor explica nuestro sistema, El negocio de la libertad de Jesús Cacho (1996)… Polanco, Felipe González, su Majestad…Sencillamente cambien a don Jesús por Juan Luis Cebrián, que hace unos días ha llevado de su mano a Rajoy a visitar al Gran Maestre Hollande cantando las bondades de Soraya (PP) en el periódico que siempre odia a los populares, salvo a ciertos elegidos…

Que quieren mantener el sistema del que vive una inmensa casta política-sindical-empresarial con sus asesores, es evidente. Que por esa misma razón, no podemos esperar regeneración desde las anquilosadas y corruptas estructuras del Estado, es también cosa clara. Rajoy se ha convertido, por propia decisión –porque tiene una potente mayoría absoluta-, en un Presidente que dedica su mandato a consolidar el sistema como sea, pactando con quienes de verdad mandan –el PSOE y sus cloacas- y cometiendo la terrible traición a España –no sólo a sus votantes- de impedir las reformas que urgen para que podamos disfrutar de una democracia auténtica. Todo esto ya lo sabemos y no está de más denunciarlo.

Pero lo que toca de verdad, lo importante, lo que cada ciudadano debe tener muy claro es que sólo la organización de asociaciones para la presión civilizada sobre los medios de comunicación y las instituciones –partidos, parlamento y justicia- puede cambiar las cosas. Urge un compromiso personal para denunciar cada injusticia y para hacer propuestas positivas. Redes sociales, artículos, cartas al director y a los diputados, quejas en los partidos políticos, presencia en las tertulias, denuncias ante la justicia… son instrumentos disponibles y debemos usarlos.

Nadie desea que empeoren las cosas: tenemos que ser capaces de intentar poner remedio a ésta trágica situación nacional con cordura y con habilidad sin repetir la historia recorriendo los caminos de violencia de los últimos dos siglos. No es fácil, pero debemos hacerlo así. Hay algo que está cambiando y la sociedad es cada vez más consciente de que nadie nos arreglará las cosas desde arriba, sino que somos nosotros, los ciudadanos, desde abajo, los que debemos impulsar la regeneración. 



A por ellos: como veis a la derecha, yo me acabo de apuntar a la RED DE CIUDADANOS COMPROMETIDOS y éste blog a la RED DE BLOGS COMPROMETIDOS.

viernes, 20 de abril de 2012

PORQUE LA III REPÚBLICA NO TIENE QUE SER LA II

Dedicado a Irene Sanz @irene_airmiles
Porque ella sabe que somos de los que miramos al futuro con la ilusión de una España mejor.


En estos días hemos escuchado críticas tan duras como justificadas contra la Monarquía. Lo más sorprendente es que ahora se han unido varios de los cortesanos juancarlistas, pero sólo por como si cazar elefantes invitado por empresarios que se cobrarán sus gastos solo fuera malo porque se hizo con el país arruinado. Vamos, que en bonanza, esa misma acción no resultaría censurable. Muchos también, después del caso Urdangarín-Infanta-Rey, han dicho basta ya, pero callaron desde hace años a pesar de que los desmanes del Rey vienen siendo habituales desde que es príncipe. Los menos, han seguido defendiendo a Juan Carlos I, justificando su viaje con la sencilla estupidez de que era privado…

No nos interesa hoy tanto la polémica sino un análisis profundo de la posibilidad de una República sensata y razonable, por cuanto, a pesar de los desmanes, las comisiones, los regalazos, las mujeres y las cazas, muchos siguen defendiendo a una institución desprestigiada por los que deberían dignificarla, sólo por el miedo que tienen a que ocurra algo semejante a lo ocurrido con la II República, es decir, que la izquierda se adueñe de sus destinos. Es lamentable –tan lamentable como absurdo- que cuando hubo oportunidad de restaurar una Monarquía auténtica fuera el propio Rey el que se echara en manos de los enemigos de la Corona. Pero no tengo hoy espacio para explicar lo que es inexplicable sin recurrir a estas tramas secretas que medran en la oscuridad mediante el chantaje y la amenaza…

Pero de venir la República, más nos vale estar preparados precisamente para que no ocurra el desastre. Es más, estoy convencido de que la derecha conservadora, tradicional, liberal –todas las que sean nacionales- deben, por España, articular una alternativa republicana cuanto antes que no deje paso a lo que la izquierda sin duda quiere imponer. Porque existen alternativas al proyecto totalitario de la izquierda que pedirá la República, como en 1931, si le conviene a sus planes y si la comodona  derecha no se defiende.

Ya hemos comentado aquí el libro profético ¿Hacia la III República? escrito en 1979 por mi abuelo Blas Piñar. Si el Rey lo hubiera leído, podría haber evitado lo que le tienen preparado, desde hace años, sus amigotes, pero realmente adversarios, de la izquierda…

Transcribo unos párrafos, de 1979 -repito-; tomen asiento y respiren:

Si no fuera posible una Monarquía tradicional y representativa, sería preferible una República presidencialista al servicio de la Patria, que una Monarquía degradada que no tuviera de Monarquía más que el nombre y la Corona.

Es inexacto el antinomio Monarquía-República, porque lo contrario de la Monarquía es la poliarquía.  Es cierto que en el lenguaje vulgar se oponen por las amargas experiencias de 1873 y 1931, identificándose la República con el caos y la desintegración nacional; pero que ello sea así no obliga a dislocar el debate.

Partimos de que la Monarquía lo es sobretodo por el hecho de que en ella existe unidad de poder.  Por ejemplo, la Iglesia Católica, en su estructura visible es una Monarquía con un llamamiento vitalicio por elección.

Cuando Luis XIV dijo “el Estado soy yo” la Monarquía dejó de serlo. El absolutismo se importó a España durante el siglo XVIII acabando con la Monarquía auténtica. Para limar su poder, se introdujo, con el liberalismo, la ruptura de la unidad de poder mediante la división de poderes. En la Monarquía liberal el Rey reina pero no gobierna y por tanto es irresponsable. La Monarquía auténtica debe tener poder y unidad de mando, aunque luego ese poder tenga varias funciones: legislativa, ejecutiva, y  judicial. Y la Monarquía actual no es la auténtica, sino que es laica, liberal, partitocrática y parlamentaria.

La alternativa a la Monarquía  actual es una fórmula que no se ha probado en España: la República presidencialista, que puede ser una solución monárquica: si la Monarquía liberal es una República coronada, la República presidencialista es una Monarquía sin Rey. Lo que distingue a la auténtica Monarquía es la unidad de poder y la sucesión pero lo que la garantiza es lo primero.

Es evidente que tenemos todo un campo por explorar y que, seguramente, allí se esconda el secreto de la auténtica democracia que urge en España.

Para profundizar más en este asunto tan interesante, se puede adquirir el libro de mi abuelo llamando por las mañanas de días laborables en el 915766897 y en la web:

lunes, 16 de enero de 2012

DESDE NUEVA ORLEANS: La obsesión francesa contra España

He venido unos días a Nueva Orleans por motivos de trabajo. Siempre me gusta aprovechar para conocer la historia de los lugares que visito. Ya sabía yo, por mi afición a la historia, de las polémicas con Francia –en el fondo, como siempre- acerca de la Luisiana y su interesante capital…

Es cierto que la ciudad de Nueva Orleans fue fundada en 1718 por colonos franceses, pero la región fue colonizada muchísimos años antes, en dos expediciones españolas, en 1528 y 1541. El territorio fue usurpado a la corona española precisamente cuando Felipe V de Borbón –que no hizo nada por evitarlo- ocupaba el trono español.  Francia se quedaba con un vasto territorio que llegaba desde la ciudad recién fundada en la desembocadura del Misisipi hasta lo que hoy es Canadá, dominando gran parte de América del norte.

Ya desde ése momento y hasta nuestros días, pagamos el sometimiento a quien, desde el otro lado de los Pirineos y con notable ayuda de traidores locales, desea una España postrada, dividida y débil…Así se vio en el mismo 11-M, en el que algunos especialistas han visto con claridad la actuación del servicio secreto francés… Precisamente hoy, a pesar de tantas cosas,  otro monarca de la misma familia,  entregaba el Toisón de Oro a Sarkozy,  por inciertas colaboraciones contra el terrorismo de ETA, en el que Francia y otras naciones nos deben muchas explicaciones…

Años después de la usurpación de la Luisiana,  Francia decidía compensar a  España por los servicios que ésta le prestaba frente al común enemigo inglés, en 1762, y devolvió la Luisiana.  Entre los gobernadores de ésta enorme región, destaca  Bernaldo de Gálvez, figura decisiva de la participación española en el nacimiento de los Estados Unidos. Sus victoriosas campañas frenaron el avance inglés por el flanco sur de la joven república norteamericana. Con una poderosa flota traída desde La Habana derrotó a los ingleses en el golfo de México. Gálvez también supo poner fin al contrabando inglés.  Durante su mandato, la administración española de Nueva Orleans resultó ser más eficaz que la francesa: España dotó a la ciudad de alumbrado de gas, canales, diques de contención contra las crecidas de río y lago, obras portuarias, policía municipal, enfermería, guardia nocturna, prensa diaria y otros numerosos servicios públicos; la ciudad fue elevada a sede diocesana. El notario Andrés de Almonaster y Rojas pagó de su propio bolsillo grandes obras públicas, como la  Plaza de Armas, la Catedral, y los palacios del Cabildo y del Presbiterio. Todo ello se mantiene hoy en día.

Después, Napoleón decidió unilateralmente quedarse con la Luisiana para venderla, en 1803, a la naciente república norteamericana. Cuentan los cronistas que, después de cuarenta años de dominio español y al arriarse la bandera española por última vez en la Plaza de Armas, muchos residentes lloraron con pena. Injustamente se  exalta el supuesto carácter francés de la ciudad, en tanto que son escasos los estudios del período español, verdadera época de florecimiento de Nueva Orleans.

Para paliar parte de ésta injusticia, un Director de Cultura Hispánica de la época de Franco, encargó en azulejo de Talavera de la Reina, placas con los nombres de algunos monumentos y de las calles céntricas de la ciudad que habían sido construidas durante el floreciente dominio español, para conmemorar el 200 aniversario de la administración española. Esa bella acción la acometió otro notario,  mi abuelo Blas Piñar, que llevó personalmente dichos letreros a la ciudad para ordenar que se colocaran en cada calle y edificio…Algunos siguen hoy aquí.

martes, 13 de diciembre de 2011

EL REY LE DA LAS GRACIAS A ZAPATERO

Uno no tiene tiempo de comentar todos los dislates de cada día. Es tan directo el rumbo de la Nación hacia al abismo que, en una tarde de coche de unos 400 kilómetros y escuchando la radio, uno puede memorizar unos cuantos ejemplos… Pero a mí, dentro de la gravedad de los escándalos del día, y eso que tenemos a los etarras en el Congreso –pero eso ya se sabía-,  el que más me ha molestado es el del Rey agradeciendo a Zapatero “los servicios prestados a España.” Seguro que encima lo hacía llenándose de orgullo y satisfacción. Y encima,  el nefasto Presidente del Gobierno –qué larga se hace su despedida- le contestaba: “Yo siempre he sentido el aliento de la Corona.” Si lo analizan bien, estos tipos ya no esconden sus tenidas, como cuando lo de la cenita en que a los postres quitaron la estatua de a quien todo deben… ¿Se dan cuenta ustedes en manos de quién estamos?

A mi me parece que este país se va a despertar sin remedio y de pronto, como si no quisiera, como si fuera una mañana de lunes negro de lluvia en Madrid en que uno tiene que coger un avión cuando sabe que llega tarde, del sueño anestésico al que le ha sometido una gran mayoría de medios de comunicación cómplices de esconder las estafas que hacen que estemos como estemos. No es casualidad que el caso Urdangarín –conste que lo conocemos gracias a El Mundo que también  investiga la masacre del 11M- haga que la gente se cuestione de qué va eso de la Casa Real y si es realmente necesaria…Lo que más escandaliza en el caso del que dejó de jugar a la pelota para dar pelotazos es precisamente que no lo evitaran como se hizo cuando Doña Elena quiso montar su propia empresa… Me temo que Urdangarín es un chivo expiatorio o, lo que es peor,  el fiel reflejo de las posibles costumbres de la casa que hasta ahora eran acalladas…Y si no, ¿por qué la Reina corrió a hacerse la foto americana del apoyo al yerno arriesgándose a un grave error por falta marketing elemental?

Pero ha llegado el principio del fin del sistema debido a sus propios defectos y ya no vale cualquier excusa para robar; ya no se acepta un sistema basado en la única legitimidad pretendida de un  “juancarlismo simpático”  y ya muchos nos damos cuenta de lo que suponen las tomaduras de pelo como las más recientes del Estatut: “hablando se entiende la gente”; o los elogios a Zapatero:  “es un hombre honrado que sabe lo que quiere”; o peor aún,  su legitimidad al proceso con ETA, porque:  “si sale, sale.”  Pues sí, parece que sale: ahí tenemos a los terroristas, a punto de grupo parlamentario. Y ya calculamos el precio que tendrán que pagar, algún día,  los responsables de la traición a los que el Rey les da las gracias por los servicios prestados…

domingo, 4 de diciembre de 2011

DEMASIADAS COSAS RARAS COMO PARA QUE ESTA PARTITOCRACIA AGUANTE…

Mis lectores saben que suelo detenerme en opinar sobre lo que de extraño suelen tener los acontecimientos que no encajan porque normalmente no nos los explican. Tan es así, que me he molestado en escribir una novela para intentar entender cómo es posible que España haya llegado a la situación que solo ha sido posible al entregar poder y financiación a nuestros peores enemigos… Así, por el hecho de buscar las verdades que nos roban, uno se gana fama de “conspiranoico” que es como los borregos definen a los que nos atrevemos a pensar por nuestra cuenta…
Hoy es tal el cúmulo de cosas raras,  que no hace falta emitir una sola opinión para demostrar que cualquier explicación que nos quieran dar las versiones oficiales suele ser casi siempre falsa.  Por eso, en esta entrada,  solo voy a enumerar una serie de hechos que vienen sucediéndose en las últimas semanas, y que bastan para comprobar que nada de lo que nos quieren vender los poderes de la nación, es cierto. Si queréis, en los comentarios, opinamos. De momento, hechos:
Ataques a la monarquía y revelaciones sobre el atentado de Carrero
Una de las periodistas más fieles y en contacto con la Casa Real, publica un libro que será un nuevo disgusto para un monarca que se creía intocable –dicen por ahí- que  desde su montaje del 23F, según se deduce de los libros de Blanco hace años o en el de Palacios de principios de este año… No creo que sea casual. El libro de Urbano se llama “El Precio del Trono” y su título es más que revelador de –imaginen- todo lo que tuvo que hacer –o dejar de hacer- Don Juan Carlos, para mantenerse tantos años entre tantos desmanes. Entre ellos, el magnicidio de Carrero, del que conocemos nuevos datos estos días y del que ya no se pude dudar que fue una operación de los enemigos de España con la colaboración de sus serviles dirigentes domésticos y con la ejecución de la marioneta creada por ambos para las grandes ocasiones: el terrorismo del norte… Se suma el imprescindible libro de Losantos, "El Linchamiento"  para entender quién es el Rey. Y ahora engorda el caso del yerno, y empieza a parecer que todo su entramado de estafa a España era por encargo, siendo sólo la punta del iceberg de lo que esconde una familia con amigos muy peligrosos…  A veces los grandes cambios de la historia se producen por una pequeña traición. Nadie va a defender a las instituciones que tanto daño han hecho capitaneando el desastre. Es más, los verdaderos enemigos de las mismas ya preparan su ofensiva. Ya no vale reírles las gracias –“hablando se entiende la gente”- ni elogiarles –“Zapatero es un hombre de honor que sabe lo que quiere”- ni organizar cenas con esos  amigos de logia –“donde estamos los buenos”-, retirando a la vez una estatua de a quien todo deben, porque ellos nunca apoyaron nada que represente a la Nación. ¡Qué triste!  Pero el tiempo coloca a cada cual donde debe estar.
Crisis interna en el PP de Madrid
Esperanza Aguirre, que es de las pocas personas que en este país se ha opuesto al Zapaterismo, ha expulsado a uno de sus fieles al ver que se aproximaba a Rajoy. Al parecer, ha sido a la vez una muestra de poder, una pérdida de confianza y, lo último que me llega: “preparar el partido por si las revueltas internas o las presiones internacionales tumban al Gobierno de Marino Rajoy, en plan Papendreu o Berlusconi…”
Proceso apaño con ETA
Eguiguren ha decidido no callar, dando la razón a Mayor Oreja y a Alcaraz. Y confirma que el comunicado del 20 de octubre se pactó con el Gobierno y exigiendo que el PP aceptara el proceso iniciado en el año 2000. Y comenta además que habrá presiones internacionales sobre el nuevo Gobierno de Rajoy.  Y uno no puede dejar de recordar que en el año 2007 Rajoy asistía a las manifestaciones de la AVT, en 2008 se fue a Méjico, al poco echó a San Gil y este año decía “que el comunicado de ETA venía sin otorgarles concesiones políticas” olvidando la infame legalización del Bildu… Ojo a todos esos que verán lo que harán con su voto.
Avanzan las investigaciones sobre el  11M
La juez Cillán, que ya ha sufrido algún que otro incidente de la secreta como la del Caso de Pepiño -impresionante que aqui nos sigan hablando de democracia-,  sigue avanzando en la causa contra el Jefe de los Tédax, confirmando las peores hipótesis sobre la masacre: que desde el inicio había un proyecto para destruir cualquier prueba que pudiera conducir a la verdad… Además, como la putrefacción moral de la sociedad es  terrible, me cuentan que algún que otro funcionario parece dispuesto a cantar no porque le reviente la conciencia, sino porque ahora que hay cambio de Gobierno le puede servir para medrar. Y justo hoy Pedro J., siempre interesante aunque no se entiendan sus pretensiones, reitera en su carta dominical su compromiso con la verdad sobre la masacre de Madrid, afirmando que donará dinero a las Víctimas del 11M a las que el poder ha cortado las ayudas y avisa de que pronto habrá nuevos datos… Me apasiona que la verdad sea la verdad, se busque o no y se quiera conocer o no. Y encima, lo bueno, es que el que la busca la encuentra.
En contraste con todos estos hechos que revelan la grave enfermedad de nuestra infame partitocracia –perdón por la redundancia-  ayer asistí a una cena memorable –como un viaje a un tiempo que no viví- organizada por la Fundación Nacional Francisco Franco. Se aprovechaba la cena anual para entregar una serie de premios a españoles ejemplares,  entre otros, Ricardo de la Cierva, Utrera Molina, o mi abuelo Blas Piñar.  Asistían cerca de trescientas personas. Ningún medio dirá nada. Pero allí se escucharon testimonios sobre unos años, que con la que nos está cayendo, será fácil empezar a comprender como mucho mejores que los que nos toca vivir hoy. Es más, allí había gente ilustre,  grandes profesionales de todo ámbito, españoles que aman a la Patria y con un testimonio sincero apoyado en el valor que tiene decir ciertas cosas en ésta época donde todo y a todos se compra con facilidad. A mí me gusta aprender del pasado para construir el futuro. Y sé que vivimos en una sociedad dañada por un sistema que intenta legitimarse sobre una gran mentira y la gran maldad de la traición. Por eso pasa lo que pasa. Porque no se puede construir sobre falsedades ni sobre traiciones. Y así, estamos como estamos. Ahora toca la gran tarea de construir. Estamos ante un cambio de época.
Y ¿qué hacer? Buscar la verdad de la Historia, agarrarse a los principios y ser fieles. Llegarán tiempos mejores y,  aunque fastidie a tantos cargados “de odio diabólico o masónico,” según Ricardo de la Cierva: “volverá a reír la primavera”  y veremos “al pueblo español que vuelve a resurgir”. Y esta vez,  en la lucha que nos toca y la de siempre, que es la de la verdad contra la mentira,  algunos sabremos estar preparados para  una nueva y rotunda victoria pero, ésta vez,  eso sí, sin perder la paz, que es lo que nos ha pasado a los españoles en los últimos dos cientos años...

jueves, 6 de octubre de 2011

INQUIETANTE ACTUALIDAD DE LAS CLAVES DE LA TESIS PROHIBIDA



Conversando por Twitter con muchos de los que están leyendo o han leído LA TESIS PROHIBIDA, no me sorprenden las continuas preguntas que recibo con referencias a nuestra actualidad política. Es verdad que el libro es una novela histórica que comienza en 1939…Y también es cierto que lo hace para encontrar explicación a nuestros problemas actuales…Incluso para predecir lo que pueda pasar.

Porque si queremos que España mejore, lo primero que tenemos que hacer es ser conscientes de que el sistema que padecemos está permitiendo que los enemigos de la nación logren sus objetivos.

Y así, las claves de LA TESIS PROHIBIDA, tienen que ver, de la siguiente manera, con la actualidad:


CLAVE 1: Alcaraz, en la manifestación de VCT contra la sentencia del TC que legalizaba Bildu, 9 abril de 2011: “parte de la izquierda comparte con ETA el objetivo de acabar con España” frase tan clara y cierta como dura…Pero así se explican los faisanes o que Patxi López entregue premios de literatura a etarras o que pida el acercamiento de presos, despreciando a las víctimas.

CLAVE 2: Tamames, antiguo líder del Partido Comunista en declaraciones a la Nueva España, agosto de 2011: “la Ley de Memoria la han hecho para ganar lo que perdieron en 1939”, frase que demuestra el interés del PSOE en resucitar odios y acabar con la reconciliación, despreciando nuestra historia.

CLAVE 3: Pedro J. Ramírez, en una de sus cartas dominicales, agosto de 2011: “ZP me dijo nada más llegar a Presidente que consideraba que para que España progresara había que eliminar el cristianismo” frase que demuestra el proyecto de logia masónica que siempre ha querido llevar a cabo la izquierda que odia a España, porque en la Reconquista hubieran preferido al Islam, en la Guerra de la Independencia hubieran estado con Francia y en la Guerra Civil servían a Rusia al grito de “muerte a España.”

CLAVE 4: ¿Por qué estamos como estamos? ¿Acaso para hacerlo tan mal, no hay que hacerlo de forma sutil e inteligente? El Rey dijo hace poco: “ZP es un hombre que sabe lo que quiere lograr.” Pues sí, lo ha logrado, porque España se hunde.  Nuestra crisis es más grave que económica, es moral, institucional. Parece como si todo, desde hace más de 40 años se hubiera diseñado para hundirnos, someternos, para evitar que España esté donde se merece en el panorama internacional. ¿Acaso no hay ciertos elementos comunes entre un asesinato en 1939 y el magnicidio de Carrero, entre el 23F y la muerte del Fiscal Herrero Tejedor en 1975, entre el intento contra Aznar y el 11M?

Os recomiendo esta crítica de Carmelo López Arias en  EL SEMANAL DIGITAL